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Banca

La banca deja en mínimos de 2007 los impagos del ladrillo en pleno 'boom' de la vivienda

Las entidades han reducido a 1.321 millones la morosidad de los préstamos a las empresas promotoras

La banca deja en mínimos de 2007 los impagos del ladrillo en pleno ‘boom’ de la vivienda

Edificación de viviendas. | EP

El ladrillo no supone una carga extraordinaria para la banca desde hace unos años. Pero ha sido ahora cuando el volumen de impagos ha caído a los niveles previos a los inicios del estallido de la gran burbuja inmobiliaria, que derivó posteriormente en un rescate público millonario para el sector financiero. Las primeras señales del crash se produjeron en 2007, cuando algunas promotoras empezaron a mostrar sus grandes debilidades económicas.

Por entonces, en diciembre de ese ejercicio, la cartera de préstamos insolventes otorgados por las entidades a las inmobiliarias sumaba menos de 1.500 millones de euros. De forma rápida, estas insolvencias empezaron a dispararse, con la quiebra de grandes y pequeñas compañías y llegaron a poner en jaque la economía del país. En 2012, este importe llegó a sobrepasar los 84.000 millones, y el Gobierno tuvo que pedir ayuda a Europa para sanear buena parte del sistema financiero nacional y crear el denominado ‘banco malo’.

En septiembre de 2025, la morosidad que soportaba el ladrillo había bajado a 1.321 millones de euros, una cantidad inferior a la del cierre de 2007, cuando los problemas afloraron. Los bancos, desde el rescate, han ido recortando la cifra con ventas de carteras, algunas de ellas con cantidades abultadas, y con un cierre del grifo crediticio para la promoción de inmuebles que no se abrió hasta mediados de 2024. En los tres primeros trimestres del año pasado, los impagos de este sector disminuyeron en unos 350 millones, es decir, un 21%, según los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España.

La tasa de morosidad de las inmobiliarias debido a ello se sitúa en el 1,7%, muy por debajo de la media de todos los sectores productivos y las familias, que está en el 2,8%. La limpieza a estos niveles de los balances de los bancos coincide con un momento en el que la vivienda experimenta un nuevo boom, con precios disparados y concesión récord de hipotecas. A diferencia de lo ocurrido en los primeros años del siglo, no existe una edificación masiva de pisos y, por tanto, no es necesaria una financiación significativa a promotoras para que levanten proyectos.

De hecho, los expertos y los bancos señalan que sería deseable que hubiera una mayor construcción de inmuebles residenciales, con el fin de presionar a la baja los precios y poder atender a tanta demanda. Las entidades están dispuestas a ofrecer préstamos para este tipo de iniciativas y así lo han expresado diferentes banqueros en los últimos meses, al tiempo que reclaman a los gobiernos medidas urgentes para liberalizar suelo para la edificación y celeridad en las autorizaciones.

Por el momento, las cifras indican que los bancos han abierto la mano a las promotoras. En el segundo trimestre de 2025. avanzó un 5% interanual y en el tercero, un 3,5%. Esta desaceleración puede derivar de la estacionalidad, al estar concentrado la época estival de vacaciones, aunque podría influir ya la ausencia de nuevas obras.

 El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, ha sido uno de los responsables financieros que más ha pedido soluciones para el problema de la vivienda y ha alertado sobre las consecuencias si no se actúa pronto. A su juicio, en tres o cinco años podría haber un frenazo en la llegada de inmigrantes ante la escasez de pisos y su carestía, lo que conllevaría nefastas consecuencias para la economía en general, ya que una parte relevante del crecimiento actual del PIB se sustenta en la afluencia de personas del extranjero a nuestro país.

Otros expertos sostienen que el problema se verá antes si no se toman medidas ya. Para economistas de Funcas, antes de 2027 la economía sufrirá por la escasez de viviendas. Por ello, reclaman una actuación inmediata de las diferentes autoridades para impulsar el ladrillo.

La Asociación Hipotecaria, dependiente de los bancos, indicaba en uno de sus últimos boletines estadísticos que la nueva producción de inmuebles residenciales «sigue siendo limitada». En el segundo trimestre los visados de obra nueva crecieron un 3%, hasta las 34.000 viviendas y en el acumulado anual sumaron 136.000 hasta julio, un 14% más. «Se trata de cifras positivas, pero insuficientes ante una creciente demanda impulsada por la creación neta de hogares (190.000 en el último año hasta julio de 2025) y un entorno económico y financiero favorable».

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