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El Gobierno prorroga por segunda vez el contrato con su asesor para vender Caixabank

El Frob, dependiente de Economía, extiende hasta finales de diciembre los servicios de la firma STJ Advisors

El Gobierno prorroga por segunda vez el contrato con su asesor para vender Caixabank

El ministro de Economia, Carlos Cuerpo | Europa Press

El Gobierno ha prorrogado un año más el contrato con su asesor para la venta del 18,1% que tiene el Estado en Caixabank. Se trata de la segunda extensión de la adjudicación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), dependiente del Ministerio de Economía, a la firma británica STJ Advisors Group Limited, para que le ayude en una futura desinversión.

La licitación se ha extendido hasta el 27 de diciembre del recién estrenado 2026, según ha podido saber THE OBJECTIVE en el portal de contratación pública. Con ello, la compañía cobrará otros 80.000 euros, que se suman a los 160.000 euros que ha recibido por sus servicios en 2024 y 2025.

En estos tres años, el Frob no ha llevado a cabo ninguna operación de venta y tan solo ha aprovechado algunas de las ventanas abiertas por Caixabank con sus recompras de títulos propios para no aumentar más su participación que ostenta a través de BFA -antigua matriz de Bankia y 100% del Frob-.

A principios de 2024, el organismo del Gobierno designó a STJ Advisors como asesor para la venta para el plazo de 12 meses, prorrogable otros dos años. Una desinversión que, en todo caso, está en manos de lo que decida el Ejecutivo con el fin de poder recuperar las ayudas inyectadas en la extinta Bankia durante el rescate financiero de 2011 y 2012. Entonces, la asistencia pública alcanzó los 24.000 millones.

En la actualidad, el mercado presiona para Moncloa dé un paso al frente y empiece a reducir su peso en Caixabank, aprovechando el rally alcista que ha experimentado la entidad en Bolsa a través de colocaciones relevantes de acciones. El valor del grupo catalán alcanza los 74.200 millones, por lo que el Estado podría ingresar más de 13.000 millones si se deshiciera de toda la participación. Es decir, se podría conseguir más de la mitad del dinero del rescate.

Hasta ahora, las arcas públicas solo han recuperado 1.000 millones destinados al salvamento y nacionalización de Bankia, aunque el organismo dependiente del Ministerio de Economía ha recibido dividendos tanto de la entidad como posteriormente de Caixabank. Buena parte de todos los recursos se utilizaron en tapar agujeros de la matriz BFA.

Fuentes financieras sostenían a este periódico hace unas semanas que el Gobierno de Pedro Sánchez tenía en estos momentos «una oportunidad de oro» para monetizar las acciones que tiene de Caixabank con ventas parciales voluminosas, si bien las mismas fuentes indicaban que ven poco probable que vaya a suceder de manera inmediata, y menos que se vaya a deshacer de todo el paquete. Según la última extensión del plazo para una desinversión total, tiene hasta diciembre de 2027 para hacerlo.

Los expertos consultados por este periódico añadían que en la actualidad estas colocaciones serían bienvenidas, ya que cabe la posibilidad de que en un futuro no se pueda lograr tanto dinero. No obstante, señalaban que también las perspectivas para Caixabank son sólidas y positivas, y que su cotización podría seguir asciendo en este 2026.

Caixabank absorbió en 2021 la firma que estaba controlada por el Estado desde la nacionalización, una operación que fue impulsada por el propio Gobierno. En 2023, por primera vez el Frob logró recuperar los primeros euros de la extinta Bankia, cuando se embolsó 335 millones. En 2024, la suma llegó a los 665 millones. Y se espera que en 2025 haya podido añadir otro importe, que podría ser superior.

En el seno del banco catalán se preferiría que el Gobierno fuera replegando velas, aunque se sienten cómodos con la presencia del Estado en su capital, ya que, según las palabras de sus directivos, nunca ha interferido nunca en la gestión. Sin embargo, en más de una ocasión el Ejecutivo ha afeado algunas decisiones tomadas por la cúpula con relación a los sueldos.

El Ejecutivo lleva a cabo un proceso diferente al de otros gobiernos de nuestro entorno, que han ido saliendo de las entidades que en su día fueron rescatadas durante la crisis financiera. Además, Moncloa está intentando tomar el control de empresas estratégicas como TelefónicaIndra y Talgo. Dos movimientos que van en contra de una posible venta o salida de Caixabank a corto plazo, a pesar de haber extendido un año más a su asesor para tal fin.

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