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La batalla de las criptomonedas se recrudece: ya hay 75 bancos y plataformas que las ofrecen

Las tres grandes entidades compiten en este negocio en España a través de distintos servicios

La batalla de las criptomonedas se recrudece: ya hay 75 bancos y plataformas que las ofrecen

Freepik.

La batalla por el negocio de las criptomonedas y los activos digitales se ha recrudecido en los últimos meses. Ya hay 75 bancos y plataformas registrados en la CNMV que se han lanzado a este mercado en auge, a través de su venta, custodia y todo tipo de servicios relacionados con este entorno, según los datos recabados por THE OBJECTIVE.

Desde principios de julio, la competencia en este segmento de actividad ha aumentado sustancialmente. Solo un gran banco, BBVA, se había inscrito entonces para operar con las divisas virtuales entre las 25 entidades existentes. Ahora, los dos principales competidores financieros, Santander —a través de Openbank— y CaixaBank se han sumado a la pelea. En la lista se encuentra también Revolut, uno de los grupos bancarios que está irrumpiendo con fuerza en nuestro país.

Tanto los bancos como el resto de plataformas han decidido apostar por los criptoactivos y las monedas digitales desde que entrara en vigor el Reglamento Europeo sobre los Mercados de Criptoactivos (MiCA) a principios de 2025. Esta normativa regula la emisión y prestación de servicios de estas características en la Unión Europea para proporcionar mayores garantías y protección al inversor.

Hasta entonces, en España solo era posible adquirir criptodivisas y otros productos virtuales a través de fondos de inversión, pero mediante plataformas radicadas fuera de la Unión Europea, como por ejemplo, Suiza. Ahora, buena parte de las entidades que ofrecen los servicios lo hacen desde países de la zona euro y tras su registro ante el regulador de los mercados.

El Banco de España recordaba este miércoles a los proveedores de servicios de criptoactivos que presten servicios de pago con fichas de dinero electrónico que el próximo 1 de marzo de 2026 finaliza el periodo transitorio previsto para operar sin autorización bajo la nueva directiva comunitaria y reclamaba antelación para obtener la licencia pertinente antes de que termine el plazo. Por tanto, para ofrecer esta utilidad tendrán que obtener otro permiso.

En los últimos años, los españoles han elevado sus inversiones en criptoactivos, entre ellos criptomonedas. Algunos datos indican que en dos años se ha duplicado el número de ciudadanos que se han adentrado en este mundo. Se estima que más del 9% ya dispone de ellos, según las conclusiones de un estudio del Banco de España con datos de 2024.

Según su análisis, los españoles poseen mayoritariamente estos activos con fines exclusivos de inversión, un 57% del total. Hay que tener en cuenta que son mucho más volátiles que, por ejemplo, las acciones de compañías en bolsa, por lo que en poco tiempo se puede ganar mucho dinero, aunque también se pueden perder grandes sumas. Solo hay que fijarse en los vaivenes que sufre Bitcoin.

Uno de los proyectos más ambiciosos es el de CaixaBank, que, junto con un grupo de bancos europeos, pretende lanzar una criptomoneda propia a mediados de este año, respaldada por el euro y, por tanto, más estable. Para ello, han configurado una empresa para emitir la divisa digital y que deberá ser aprobada por los reguladores de Países Bajos, donde está ubicada dicha sociedad.

Esta criptomoneda nacerá antes que el euro digital, que tiene el BCE quiere poner en circulación como divisa comunitaria alternativa al efectivo. La institución con sede en Fráncfort ha urgido a Bruselas a que apruebe cuanto antes el marco normativo para que pueda ser utilizado en 2029.

En España este proyecto del BCE tiene un amplio rechazo social en alza. Un estudio sobre los sistemas de pago y el efectivo de hace unos meses reflejaba esta desconfianza, incluso entre el colectivo más joven, más propenso a la tecnología y las nuevas herramientas. En 2023, cuando el supervisor llevó a cabo el primer análisis, un 65% señaló que no lo usaría. En 2025 el porcentaje ha crecido cinco puntos con respecto a hace dos años, hasta el 70%. En 2024 había experimentado un crecimiento, ya que entonces el porcentaje era del 67%, por lo que la tendencia es alcista y se está intensificando.

El euro digital costará al BCE y a los bancos centrales nacionales unos 1.300 millones de euros, según sus propios cálculos. El Banco de España ya ha lanzado varias licitaciones de contratos con consultores y expertos para que le ayuden a implantar la divisa virtual. Uno de ellos estaba valorado en unos 58 millones para encontrar un asesor externo.

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