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El Santander cierra 200 sucursales en España en los últimos 12 meses, el 11% de su red

La entidad opera tras el recorte con 1.630 oficinas y dispone de unos 1.200 agentes financieros en el país

El Santander cierra 200 sucursales en España en los últimos 12 meses, el 11% de su red

Una oficina del Banco Santander. | EP

El Santander ha llevado a cabo un ajuste de su estructura comercial en España de cierta magnitud. La entidad ha cerrado casi 200 sucursales en los últimos 12 meses, un 11% de la red física. En la actualidad y tras el recorte, opera con 1.630 oficinas, según los datos recabados por THE OBJECTIVE.

Desde que comenzó 2025, el Santander ha ido reduciendo el número de agencias. Entre octubre y diciembre, ejecutó la clausura de 54, llevando el total de cierres hasta 197 en el ejercicio. Se trata de la mayor disminución desde la pandemia, en el marco del ERE para rebajar los costes operativos y adaptarse a un entorno cada vez más digital. La entidad, además de estas sucursales, cuenta con una red de agentes financieros que supera las 1.200 personas y que dan servicio en las zonas rurales.

El movimiento permite a la entidad mantener bajo control la eficiencia, que se sitúa en el 35,7%, uno de los mejores ratios de todo el sector a nivel nacional, y no ha impedido que aumente su base de clientes totales. Eso sí, después de que finalizara sin éxito la oferta pública de adquisición de acciones (opa) de BBVA sobre el Sabadell, contrajo sus usuarios en el último trimestre.

El ajuste de red en España se produjo en plena reordenación internacional del grupo, con la venta de su filial de Polonia y la compra de la franquicia británica del Sabadell, que se cerrará esta primavera. Además, hace unos días comunicaba el acuerdo para adquirir Webster Bank con el objetivo de elevar su escala en EEUU y competir en un mercado que su presidenta, Ana Botín, considera imprescindible para un banco global.

En España, el Santander descarta adquisiciones y pretende continuar con el crecimiento de la actividad para mejorar su rentabilidad y sus beneficios. Un negocio que aumentó el año pasado a pesar de que la entidad decidió quedarse al margen de la guerra hipotecaria al entender que los precios del sector eran irracionales. El volumen de sus créditos avanzó el ejercicio pasado un 5,1% a pesar del frenazo dado en la concesión de préstamos para la adquisición de una vivienda.

El grupo cántabro fue el primero en lanzar un aviso sobre la batalla hipotecaria y ha sido también el primero en señalar que la situación se ha venido normalizando. Por ello, en los últimos meses ha reactivado su ofensiva para captar créditos para la compra de pisos.

Otros grandes bancos no han ejecutado cierres de oficinas tan significativos como el Santander. No obstante, BBVA ha relanzado los ajustes de red tras fracasar en la opa sobre el Sabadell. Además, ultima los detalles de un plan de bajas de personal que sus directivos señalan que no será de gran magnitud.

BBVA, tras haber mantenido prácticamente inalterada su presencia física, ha reducido el número de oficinas hasta las 1.871, 10 menos que las que tenía a finales de 2024. Por su parte, Caixabank se mantiene como líder con 3.542 agencias retail. En su caso, clausuró 28 el año pasado.

Todos estos recortes coinciden con un reposicionamiento general del sector en algunas regiones o territorios del país. Aunque en global el volumen total de sucursales está cayendo, en diferentes provincias se están abriendo nuevas. Y, por ejemplo, Unicaja no descarta ampliar la red en las zonas donde menos presencia tiene en los próximos años. Por el momento no ha tomado una decisión al respecto.

Entre finales de 2022, cuando culminaron los cierres tras la covid, y mediados de 2025, la red ha aumentado; se ha incrementado en 16 provincias, muchas de ellas en la España vacía. El incremento se ha producido en Albacete, Alicante, Almería, Ávila, Badajoz, Cáceres, Cantabria, Castellón, Ciudad Real,Cuenca, León, Lérida, Murcia, Palencia, Valencia y Valladolid.

El mayor número de aperturas se encuentra en provincias que fueron duramente castigadas por los ajustes llevados a cabo como consecuencia de la crisis del coronavirus. Cáceres, Palencia y Alicante se llevaron la peor parteAhora, estas acumulan en buena medida el crecimiento de la red física, según los últimos datos del Banco de España.

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