BBVA zanja una disputa en Venezuela de 14 años por el control de una agencia de valores
Logró un 30% de Provincial Casa de Bolsa hace unos meses, ante las peticiones de venta de los reguladores del país

Sede de BBVA en Venezuela | Europa Press
BBVA logró el año pasado zanjar una disputa en Venezuela que se inició hace 14 años por el control de una de sus filiales, una agencia de valores. Aunque todavía necesita el plácet del regulador bancario, consiguió desprenderse de una participación minoritaria de dicha compañía tras lograr el veredicto del supervisor de los mercados bursátiles del país (Sunaval).
En concreto, BBVA vendió un 30% del capital de Provincial Casa de Bolsa, según desvela en el último informe anual consultado por THE OBJECTIVE. La operación se produjo a mediados de 2025 y por ella se anotó una pequeña pérdida en euros, debido a la significativa devaluación del bolívar. Por tanto, tuvo lugar antes de la caída de la presidencia de Nicolás Maduro tras la detención llevada a cabo por EEUU a principios de 2026.
Entonces, la franquicia del grupo español en el mercado suramericano modificó sus estatutos sociales y aumentó el capital social de la agencia de valores para dar entrada a un nuevo accionista. Tras la transacción, BBVA ostenta un 60% de dicha sociedad, que da servicio a los clientes de la entidad para la compra y venta de acciones y otros productos bursátiles.
El banco mantenía desde 2011 una disputa en torno a su participación en Provincial Casa de Bolsa, cuando todavía estaba en el poder Hugo Chávez y cuando pendía sobre el conglomerado vasco una amenaza de expropiación de su división en el país suramericano. En dicho año, la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario de Venezuela (Sudeban) aprobó una orden para que la entidad vendiera todo o la mayoría del capital de dicha empresa, además de su área de seguros, al considerar que iba en contra de la ley que prohibía la creación de conglomerados financieros.
Hasta 2020, BBVA fue logrando una prórroga tras otra para la desconsolidación de la participación en ambas firmas. En ese ejercicio, el supervisor financiero le denegó el traspaso de las acciones a varias de sus filiales en América, entre ellas, su banco en México. Ante tal rechazo, el grupo vasco reclamó al organismo reconsiderar la decisión y, posteriormente, poder mantenerlas.
La venta materializada de la agencia de valores hace unos meses es un paso claro del entendimiento existente con las autoridades del régimen, que está dando pasos de apertura como consecuencia de la llegada a la presidencia de Delcy Rodríguez, tutelada por la administración de Donald Trump.
El cambio político permite a BBVA mostrarse esperanzado por el futuro del país y por la evolución de su filial. Aunque considera que no hay que lanzar las campanas al vuelo y que hay que mantener la prudencia por ahora, el banco español espera que se produzcan grandes oportunidades en dicho territorio, en el que saldrá beneficiado en el medio y largo plazo, después de haberse quedado atrapado casi quince años.
En la presentación de resultados del banco, a principios de febrero, el presidente Carlos Torres, indicó: «Llevamos 30 años presentes en Venezuela, estamos muy bien posicionados para que, cuando la situación económica acompañe, sea una pieza importante; si hemos permanecido en el país durante años muy difíciles y con vocación de servicio y para conservar un valor de opción cuando las cosas cambiaran, no vamos a dejar de estar presentes cuando por fin empiezan a cambiar». «Vivimos la situación con ilusión».
Por el momento, ya ha dado algún paso para posicionarse en el nuevo escenario, con la reactivación de fichajes para cubrir vacantes de puestos de trabajo. Según el informe anual del grupo, BBVA Provincial generó unas pérdidas de 75 millones de euros en 2025, de los que 41 millones de euros se atribuyen al propio banco. En 2024, estos números rojos se situaron en unos 20 millones, y en 2023, en diez millones.
Este agujero se debe a la contabilidad por la elevada inflación del país y la devaluación de la divisa. La subida de los precios acumulada en 2025 en Venezuela, estimada por el servicio de estudios del propio banco, apuntaba un 754%, muy por encima del 111% de un año antes.
No ha sido la única disputa que tuvo BBVA con el régimen de Maduro en los últimos años. Durante varios ejercicios, las autoridades impidieron a Provincial cerrar la mayoría de las sucursales que pretendía, con el fin de ahorrar costes y adaptarse mejor al entorno. En 2024, los reguladores empezaron a levantar la mano para que pudiera clausurar parte de la red física comercial.
