CaixaBank afronta 167 millones extra por el 'impuestazo' tras una reclamación de Hacienda
Tiene una provisión por este importe para asumir la deuda tributaria por el gravamen de 2023 y 2024

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank | Europa Press
CaixaBank afronta un coste extra por el ‘impuestazo’ del Gobierno al sector financiero tras una reclamación de Hacienda una vez llevadas a cabo las primeras revisiones de la liquidación. La entidad tiene una provisión de 167 millones en sus cuentas para hacer frente al pago a la Agencia Tributaria, una vez culmine todo el expediente.
El banco tiene reservado este dinero en relación con «la deuda derivada de la incoación del Acuerdo de liquidación del gravamen temporal de entidades de crédito del ejercicio 2023 y de la consiguiente rectificación de la autoliquidación de 2024», según la información recabada por THE OBJECTIVE en su informe anual de 2025.
Como todo el sector, CaixaBank pelea en los tribunales para tumbar este impuesto al considerar que su aprobación va en contra de la legislación y porque lo considera injusto y desproporcionado, por lo que aún tiene esperanza a una devolución de los importes abonados. El grupo catalán ha sido el más castigado por la tasa, que el año pasado se convirtió en permanente, y tras las revisiones, todavía más.
En los dos primeros años, el banco asumió por el gravamen temporal 373 y 493 millones de euros (866 millones en total), respectivamente, por lo que —de asumir la reclamación de Hacienda y en función de la dotación realizada— la cuantía se incrementará sustancialmente. En concreto, un 19,2%, y el importe superará los 1.000 millones.
En 2025, una vez modificado el ‘impuestazo’, CaixaBank ha abonado 580 millones y ha sido el gran perjudicado por los cambios acometidos por el Ejecutivo: ha sido la entidad que más ha visto aumentar la factura. Muchas otras entidades han podido reducirla o incluso evitarla por las deducciones incorporadas y la progresividad.
Para rebajar el golpe fiscal, la entidad ha activado una serie de créditos con la Agencia Tributaria que no tenía registrados. En suma, en 2025 se anotó bases imponibles negativas y deducciones por importe de 420 millones, de los que 35 millones de euros derivan de la regularización del Impuesto sobre Sociedades de 2024 y 385 millones al considerarse previsible su recuperabilidad en línea con las mejoras en las proyecciones de sus resultados.
En el último trimestre, ha activado unos 171 millones, ya que hasta septiembre había reconocido ventajas impositivas por 249 millones, por lo que ha acelerado en su estrategia de compensar el coste del gravamen al sector, por el que desembolsa hasta un 7% de los ingresos por intereses y comisiones.
Los directivos del banco han sido muy críticos con la medida desde un principio. Además, tras los cambios aplicados por el Gobierno, consideran que el tributo podría llamarse ‘tasa CaixaBank’, debido a que ha sido el gran perjudicado. Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, se ha quejado en innumerables ocasiones y ha criticado que vaya en contra de la obra social que destina la Fundación la Caixa y el propio Estado —dueño de un 18% del capital de la entidad— al mermar los beneficios obtenidos y, por tanto, los dividendos a repartir a sus dos grandes accionistas. «No tiene sentido que el impuesto sea progresivo en vez de proporcional», ha lamentado en más de una ocasión.
Para 2026, la entidad ya tiene contabilizados 611 millones por el gravamen a la banca, según la memoria anual. El gasto neto por impuesto sobre el resultado en base consolidada de 2025 asciende a 2.775 millones de euros (2.525 y 2.108 millones de euros en los ejercicios 2024 y 2023, respectivamente), explica CaixaBank, que indica que el importe incluye el montante de la tasa que corresponde a dicho ejercicio y que abonará en el presente.
Los pagos por impuestos sobre resultados del grupo, que no corresponden con los contabilizados, ascendieron en el último año a 2.361 millones. La mayor parte de esta cuantía ha sido desembolsada a las arcas de España, a las que CaixaBank destinó 1.925 millones. Asimismo, señala que en 2025 se registró la devolución por abonos anticipados a cuenta del Impuesto sobre Sociedades de ejercicios anteriores, que ha ascendido por un valor de 1.039 millones en nuestro país.
La entidad, como la práctica totalidad del sector, ha mejorado sus ganancias por el empuje del negocio, con las hipotecas como gran impulsor, y espera seguir elevando sus beneficios en el futuro más próximo, apoyada en una estabilización de los tipos de interés oficiales por parte del BCE.
