The Objective
Banca

Los bancos inician el año con otro récord en España: ganan 7.600 millones en solo un mes

El conjunto de las entidades encaran la guerra con solidez tras lograr el mayor beneficio mensual desde 2005

Los bancos inician el año con otro récord en España: ganan 7.600 millones en solo un mes

Sucursales de varios bancos. | EP

Los bancos siguen en un momento dulce y confían en continuar así a pesar de la guerra de Irán. El conjunto del sector —banca, cajas, cooperativas y financieras— inició el año batiendo un nuevo récord de beneficios y los negocios de los gigantes (BBVA y Santander) adscritos a España. Solo en enero se anotaron unas ganancias de 7.580 millones de euros, lo que supone la cifra más elevada en un solo mes desde enero de 2005, cuando superaron los 11.000 millones.

La fuerte actividad comercial, con las hipotecas como lanza, y la estabilización de los tipos de interés en los meses previos han permitido que los bancos registren estos resultados. Los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España reflejan que, con respecto al mismo periodo de 2025, la cuantía se ha duplicado. En concreto, ha avanzado un 99,7%.

Con esta evolución confirman la tendencia de mejora percibida en la recta final del ejercicio cuando marcaron también otro hito histórico, al sumar en diciembre unas ganancias de 6.800 millones. En todo el año, en cambio, no lograron las aspiraciones de llegar a los 40.000 millones en España debido al impacto que tuvo en la partida de ingresos los recortes del precio oficial del dinero y el euríbor desde mediados de 2024 hasta el verano siguiente. Todo lo contrario, ya que redujeron ligeramente los resultados al cosechar 33.149 millones frente a los 33.872 millones.

Optimismo de los banqueros

Los principales banqueros se han mostrado muy optimistas en las últimas semanas sobre el comportamiento para el presente año, a pesar del estallido de la guerra de Irán y las consecuencias sobre la economía y la inflación. Por ejemplo, la presidenta del Santander, Ana Botín, destacaba que estos augurios se basaban, entre otros factores, en las cifras obtenidas en el inicio del año.

El grupo cántabro confirmó su previsión de mejorar el beneficio global -que incluye todos los mercados en los que opera- pese a la incertidumbre geopolítica. El mismo día, Caixabank —cuya actividad se centra en España y Portugal— también ratificaba el aumento de sus expectativas de su plan estratégico que culmina en 2027. Y BBVA también se veía con fuerza para batir objetivos en los distintos países donde tiene presencia —va a salir de Rumanía próximamente—.

Guerra de corta duración

De momento, no prevén un conflicto largo en Oriente Próximo. De su duración dependerán los efectos. El euríbor ya se ha disparado ante los pronósticos de que el BCE subirá las tasas a partir de verano con un alza de 25 puntos. Eso podría ser positivo para los bancos si la inflación aumenta, pero no se desboca, ya que aplicarán mayores tipos a los créditos. Pero si el IPC se desmadra por la batalla bélica, podrían empezar a sufrir impagos y la actividad podría frenarse.

Ya ha habido un cambio de tendencia de la morosidad de dos sectores que se estaban comportando en los últimos años muy bien. Bares e inmobiliarias elevaron sus insolvencias en el cuarto trimestre del año, por lo que, si la guerra se prolonga, estas irán a más y podrían alcanzar a otros segmentos de negocio e industrias.

La esperanza de los bancos es que la operación ‘Furia Épica’ lanzada por EEUU e Israel sobre el régimen de los ayatolás termine pronto y las consecuencias sean pasajeras y limitadas. BBVA lo da a entender en sus últimas estimaciones sobre el euríbor. El servicio de estudios del banco estima que finalizará el año en niveles similares a los previos a la guerra con Irán. Por tanto, confía en que en los próximos meses caerá, y cerrará diciembre sobre el 2,3%.

En la sesión de este lunes, este indicador —que anticipa de alguna manera los movimientos del BCE— rozaba el 3% debido a las dudas de los mercados sobre la extensión del conflicto, que ha disparado la cotización del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y aumentado los precios del gas natural, los fertilizantes y otras materias primas. El bloqueo del estrecho de Ormuz está afectando a la cadena de suministros, por lo que es clave su reapertura cuanto antes. Aunque el presidente de EEUU, Donald Trump, ha señalado en varias ocasiones que no se alargará el conflicto, ya ha entrado en la quinta semana y aún no hay un horizonte claro para su final.

Publicidad