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Empleo

El 75% de los empresarios denuncia un exceso de burocracia para contratar inmigrantes

Los extranjeros dicen que los empleadores quieren contratarlos, pero se encuentran con trabas burocráticas

El 75% de los empresarios denuncia un exceso de burocracia para contratar inmigrantes

Un trabajador.

La población inmigrante continúa creciendo en España, con 9,8 millones de habitantes nacidos en el extranjero, según la última actualización del Instituto Nacional de Estadística (INE). Muchos tienen problemas de integración: la tasa del paro de la población extranjera es del 18,2%, muy por encima de la de la población autóctona (11,6%), lo que supone una brecha de producción equivalente a 5.100 millones en concepto de salarios. Esto se debería en gran medida a trabas burocráticas, según el sondeo Encuesta sobre la inclusión de la población migrante en el mercado de trabajo español, realizado por el Foro Regulación Inteligente (FRI).

La encuesta que ve la luz este viernes, pionera en materia de inmigración e inclusión laboral, está dirigida tanto a empresarios y autónomos como a trabajadores extranjeros, y refleja una paradoja: tanto los empleadores como los empleables consideran que cada uno tiene buena predisposición hacia el otro, pero ambos señalan la burocracia como el problema fundamental. El 66,8% de los inmigrantes encuestados dice haber lidiado con problemas burocráticos a la hora de ser contratado, mientras que este porcentaje se eleva hasta el 75% en el caso de los empresarios, que lamentan el exceso de trabas y consideran que la legislación vigente dificulta «algo» o «mucho» la contratación de inmigrantes, frente a apenas un 25% que opina que la facilita.

Gráfica del informe Encuesta sobre la inclusión de la población migrante en el mercado de trabajo español.

En la misma línea, un 63% declara que han rechazado contratar a trabajadores extranjeros por motivos administrativos, de modo que oferta y demanda de empleo no terminan de encajar por la existencia de este tipo de obstáculos burocráticos. Entre los extranjeros, el 60% considera que las empresas están «muy» o «bastante» abiertas a contratar a trabajadores extranjeros. En cuanto al trato recibido, un 83,8% cree que es justo «siempre» o «casi siempre», mientras que un 57,4% dice no haber experimentado ninguna circunstancia de discriminación en el trabajo, frente al 33,6% que la ha vivido «alguna vez» y el 9% que lidia con ella con «frecuencia».

De entrada, un 87% de los empresarios y autónomos hace una valoración «positiva» o «muy positiva» del trabajo que desempeñan los inmigrantes. Sin embargo, el 33% de los empleadores considera que contratar a trabajadores nacidos en el extranjero es «muy difícil» o «difícil». Al preguntar por las principales dificultades, destacan la «falta de papeles» (23%), el «idioma» (22%), la «burocracia» (20%), la «validación de títulos» (19%) y el «temor a sanciones» (16%).

Gráfica del informe Encuesta sobre la inclusión de la población migrante en el mercado de trabajo español.

Preguntados por mejoras que reviertan la situación, un 25% de los empleadores pide facilitar la «homologación de títulos», un 22% aboga por simplificar los trámites de extranjería y de contratación y otro 22% de los encuestados pide incentivos fiscales.

«Estos resultados confirman que, a menudo, el problema no radica tanto en la voluntad de contratar como en la complejidad del proceso, que desincentiva la formalización de algunos empleos o retrasa la incorporación de trabajadores cualificados», apunta el Foro Regulación Inteligente. La encuesta constituye la primera fase de un proyecto más amplio del think tank destinado a analizar la evolución de la integración laboral de la población inmigrante en España y a formular propuestas concretas en materia administrativa y normativa.

Conclusiones del informe

Por lo pronto, en el informe, FRI aboga por simplificar los trámites administrativos de contratación y residencia, agilizar la homologación de títulos, actualizar los catálogos de ocupaciones de difícil cobertura, potenciar la formación profesional dual adaptada al perfil del inmigrante y reforzar los canales de comunicación entre empresas y administraciones. Del mismo modo, propone incentivar la contratación formal, apoyar la digitalización de los procesos migratorios y promover la igualdad de trato en el ámbito laboral, mediante programas de sensibilización y acompañamiento empresarial que «deben evitar sobrecargas normativas o injerencias ideológicas indebidas».

Los autores concluyen que la integración de los inmigrantes en el empleo no es sólo «una cuestión de innegable importancia social», sino también «una condición necesaria para la sostenibilidad económica de España». «La entrada de población foránea ya no puede entenderse como un fenómeno coyuntural, sino que debe verse como un componente estructural de la fuerza laboral. El reto, pues, es aprovechar su potencial y promover las entradas de forma ordenada, transparente y eficiente, constituyendo un marco que vincule migración, empleo e inclusión como tres pilares inseparables de una estrategia nacional por el crecimiento y el desarrollo socioeconómico».

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