14.000 personas que agotaron el paro en 2025 pasaron a cobrar el ingreso mínimo vital
Las miles de concesiones suponen más de 10,2 millones en ayudas mínimas concedidas por el sistema

Oficina de empleo en Madrid (España). | Eduardo Parra (EP)
Más de 14.000 personas que han agotado el subsidio por desempleo sin encontrar trabajo han pasado automáticamente a cobrar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) en 2025, según datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La prestación se ha concedido sin que los beneficiarios tengan que solicitarla, mediante un cruce automático de información entre el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y la Seguridad Social.
La medida se aplica en virtud del Real Decreto-ley 2/2024, que permite que el SEPE remita directamente los datos de las personas que han agotado el paro para que, si cumplen los requisitos del IMV, la prestación se reconozca de oficio. El objetivo oficial es «eliminar cargas administrativas» y evitar que los ciudadanos tengan que iniciar un nuevo trámite ante el INSS.
Los datos facilitados por el organismo muestran que 14.008 personas han accedido al IMV por esta vía entre febrero de 2025 y enero de 2026. El mayor volumen de concesiones se registró en marzo de 2025, con 2.213 beneficiarios, seguido de abril con 2.110. A partir del verano, las cifras comenzaron a descender progresivamente hasta situarse en 258 nuevos casos en enero de 2026. La cuantía mínima del Ingreso Mínimo Vital para un beneficiario individual es de 733,6 euros mensuales, lo que supone que solo por estas concesiones automáticas, el coste mínimo de la prestación asciende a más de 10,2 millones de euros.

Este mecanismo permite que los beneficiarios pasen directamente del subsidio de desempleo a la renta mínima estatal, lo que en la práctica convierte al IMV en una red automática de protección para quienes agotan el paro y no logran reincorporarse al mercado laboral. Sin embargo, el sistema también evidencia la dificultad de reinserción laboral de parte de los desempleados que agotan las prestaciones contributivas o asistenciales. En lugar de volver al mercado de trabajo, miles de personas pasan a depender de la renta mínima estatal.
La resolución de Transparencia precisa que el reconocimiento del IMV se produce sin solicitud previa por parte del beneficiario, siempre que el cruce de datos con el SEPE confirme que la persona cumple los requisitos económicos y patrimoniales establecidos para la prestación.
Actualmente, España mantiene abiertos varios debates sobre la eficacia del Ingreso Mínimo Vital, tanto por su capacidad para reducir la pobreza como por su papel dentro del sistema de protección social. Mientras el Gobierno defiende que la automatización facilita el acceso a la ayuda, se evidencian las dificultades estructurales para reincorporar parte de los desempleados al mercado laboral tras agotar el paro.
