La cumbre de Davos analizará «el renacer de la nuclear» mientras España mantiene su cierre
Esta tecnología se considera clave en gran parte del mundo para la transición energética y el futuro de la IA

Exterior de la central nuclear de Almaraz.
La energía nuclear tendrá su espacio reservado en la cumbre económica anual de Davos (Suiza), una de las reuniones económicas más importantes del año en la que se dan cita los grandes empresarios y políticos del mundo. En el tercer día del foro —que será el próximo 21 de enero— se abordará «una visión clara del renacimiento nuclear» después de que haya resurgido una apuesta en el mundo por esta tecnología. Mientras tanto, en España se mantiene el cierre del parque nuclear para el año 2035.
Ese mismo día participará en una conversación el CEO de JP Morgan Chase, Jamie Dimon. En un estudio reciente, JP Morgan señaló que «según la Asociación Nuclear Mundial, la energía nuclear genera el 20% de la electricidad y más del 50% de la energía limpia en Estados Unidos, lo que la posiciona como un pilar de los esfuerzos de transición hacia una economía baja en carbono. La energía nuclear puede proporcionar una fuente de energía fiable y eficiente que puede operar de forma continua, a diferencia de otras fuentes renovables como la eólica y la solar, que dependen de las condiciones meteorológicas».
«La producción estable y sustancial de la energía nuclear la convierte en un componente importante de un futuro energético bajo en carbono. El suministro constante de las plantas nucleares puede ayudar a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, disminuyendo las emisiones de gases de efecto invernadero y apoyando los objetivos globales de sostenibilidad», señaló el estudio de JP Morgan. Junto al banco de inversión se ha alineado recientemente otra institución financiera, Goldman Sachs, y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Según la agencia, la demanda creciente se cubrirá «con renovables y gas natural, que liderarán a corto plazo, pero la energía nuclear comienza a jugar un papel más importante en la década de 2030 y más allá». Por otro lado, el banco de inversión señaló que «existe un papel para tecnologías consolidadas como las energías renovables y el gas natural, así como para tecnologías emergentes como los pequeños reactores nucleares modulares (SMR por sus siglas en inglés)».
La última cumbre de Davos
Precisamente, en la última cumbre de Davos, el debate sobre el futuro de la energía nuclear en España llegó de la mano de uno de los primeros espadas de una energética del país. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, advirtió de que la solución a la competitividad en Europa «no puede venir del gas» y defendió el carácter «crucial» de la energía nuclear para sostener la demanda y responder a nuevos usos de la electricidad en un momento en que parece haber disminuido el impulso por el hidrógeno verde.
En su intervención en un panel en el foro económico, el ejecutivo español se mostró partidario de que aquellos países en condiciones de acometer la inversión puedan construir nuevas centrales nucleares, mientras que allí donde haya centrales en funcionamiento sería necesario mantenerlas. Este fue el pistoletazo de salida de un año —2025— en el que las eléctricas han presionado al Gobierno para prorrogar la vida útil de las centrales, entre ellas Almaraz, en Extremadura, cuyo primer reactor se cerrará en 2027.
El Foro Económico Mundial (The World Economic Forum), que organiza la cumbre de Davos, aseguró que «hay un desafío que pocos están abordando como el cambio estructural que realmente es: un inminente dilema energético global, impulsado no solo por el crecimiento de la población, la urbanización y la electrificación, sino también por una nueva fuerza de alto consumo energético: la inteligencia artificial (IA)». Fuentes empresariales consultadas por este medio ven la energía nuclear como «esencial» para desplegar los data centers, el medio para generar la energía suficiente que despliegue la inteligencia artificial.
Hay expectación, por último, sobre la llegada del presidente de EEUU, Donald Trump, y la nueva agenda económica después de sus movimientos geopolíticos en Venezuela, además de en otros territorios como Cuba, México, Groenlandia e Irán.
