Las energéticas se refugian en la red eléctrica tras la cruzada verde: «No tiene signo político»
La energía solar y la eólica están en la diana del gobierno más poderoso del mundo: la Casa Blanca

Tendido eléctrico.
Las empresas no tienen los mismos tiempos que los Gobiernos, porque estos llegan y se van, y tienen una mirada a corto plazo, mientras que las compañías cuentan con planes estratégicos a largo plazo. Eso es lo que tienen grabado los departamentos internos de las energéticas, que tratan de no condicionar sus planes estratégicos a las políticas del Gobierno de turno. Sin embargo, desde hace varios meses se está acentuando una estrategia que pone en la diana a las energías renovables (gran apuesta de las eléctricas), impulsada además por el Gobierno más poderoso del mundo: la Casa Blanca.
Tanto el presidente Donald Trump como su secretario de Energía, Chris Wright, han criticado con dureza la energía solar y eólica en reiteradas ocasiones. Esto ocurre en un momento en el que en Europa se impone la seguridad de suministro y la asequibilidad sobre la sostenibilidad ambiental en el famoso trilema energético. La victoria electoral en Washington no es la única causa exógena de esta cruzada contra lo verde: hay también otros episodios, como la guerra en Ucrania y los apagones como el sufrido en España el pasado abril.
Esta situación ha provocado que las energéticas se refugien invirtiendo en redes eléctricas porque, como ellas mismas afirman, «no tienen signo político». La energía, estudiada y trabajada por ingenieros, ha alcanzado en pocos años un grado de politización sin precedentes. En ese escenario bélico aparece un instrumento neutral como son las redes eléctricas sobre el que existe cierto consenso tanto a la izquierda como a la derecha en cuanto a aumentar la inversión, y por el que apuestan ahora las energéticas en los diferentes países.
Este interés por las redes se ha observado también en diversos informes con influencia en Europa, como el que han elaborado las consultoras Compass Lexecon y CurrENT: «En los últimos años, la red construida anualmente en Europa ha sido de aproximadamente 500 kilómetros al año en transmisión y 80.000 kilómetros al año en distribución. La transición energética podría requerir un aumento de la red hasta una media de 10.000 kilómetros al año en transmisión y 250.000 kilómetros al año en distribución, lo que supone un incremento de 23 veces […]. Suponiendo un rápido despliegue de tecnologías de red innovadoras, se podría lograr una mejora de la capacidad de la red más amplia de entre el 20% y el 40% para 2040, lo que permitiría entre 100 gigavatios y 200 gigavatios de capacidad adicional».
Otro informe que aborda la situación de las redes eléctricas, pero centrado en España, es el que publicó CleanTech Iberia, llamado No hay Pacto Verde sin un Pacto de la red eléctrica. En este estudio se sostiene que un acuerdo de redes «es ahora esencial para completar la transición energética, ya que aboga por una transición más rápida desde redes pasivas, sobredimensionadas e intensivas en capital hacia redes dinámicas, flexibles y operadas digitalmente en España y Portugal. Un cambio que, en última instancia, reduciría los cuellos de botella en la inversión, mejoraría la utilización de las redes, abarataría los costes para los consumidores y permitiría la electrificación de todos los sectores».
Situación en España
Conseguir capacidad adicional es lo que se está buscando en las redes y todo pasa por una mayor inversión en la red para hacerla más eficiente. La situación en España con las redes eléctricas ha provocado un enfrentamiento sin precedentes entre la CNMC y las energéticas por la tasa de retribución. Además, desde el pasado mes de septiembre —y por orden de una circular del regulador— las eléctricas publican los datos de congestión de la red. El pasado noviembre, el 87% de los nudos tuvieron cero por ciento de capacidad disponible, lo que supuso un 2% más que en el mes de octubre y un 4% más que en el mes de septiembre. Una tendencia que ha seguido siendo alcista, porque en enero el colapso aumentó hasta el 88% de los nudos saturados en España.
La patronal eléctrica, Aelec, denunció hace unas semanas que «solo el 12% de los que se solicitan acceso a la red eléctrica lo obtienen», y que «el porcentaje de solicitudes concedidas se mantiene en niveles similares a los de 2024». Por otro lado, argumentaron que es posible que «haya proyectos industriales que ya ni siquiera soliciten acceso, al tener información de que no hay capacidad disponible alguna en su zona de conexión».
