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Energía

Prorrogar Almaraz podría suponer un sobrecoste de 3.800 millones en la factura

Según un informe, en los años posteriores al cierre, la energía puede ser reemplazada en un 96,4 % por renovable

Prorrogar Almaraz podría suponer un sobrecoste de 3.800 millones en la factura

Central nuclear de Almaraz.

Prorrogar el cierre de la central nuclear de Almaraz podría suponer un sobrecoste acumulado de hasta 3.831 millones de euros en la factura eléctrica respecto al escenario de cierre programado, lo que encarecería el precio de la luz a partir de 2031 tras un periodo de abaratamiento «puntual» entre 2028-2030.

Esta es una de las conclusiones de un informe publicado este martes por la Cátedra de Transición Energética de la Universidad madrileña Rey Juan Carlos, que analiza con simulaciones horarias detalladas el sistema eléctrico peninsular y los efectos del cierre programado de la central de Almaraz y de una posible prórroga de su operación.

El trabajo evalúa distintos calendarios de cierre durante el periodo 2026-2033 y cuantifica el impacto que tendrían sobre la seguridad del suministro, la integración de energías renovables, las emisiones de gases de efecto invernadero y el coste de la electricidad para hogares y empresas.

El cierre es viable y no compromete la seguridad

Los resultados muestran que el cierre programado de Almaraz es «técnicamente viable y no compromete la seguridad del sistema eléctrico» y explican que, en los años posteriores al mismo, (2028-2029), la energía que deja de producir la central puede ser reemplazada en un 96,4 % por generación renovable.

Esto significa que sería necesario recurrir a ciclos combinados de gas únicamente para el 3,6 % restante. Y, desde el punto de vista de la transición energética, el estudio indica que la prórroga nuclear ralentiza «de forma significativa» el despliegue de energías renovables y almacenamiento.

En 2030, la cobertura renovable del sistema eléctrico resulta más de cinco puntos porcentuales inferior en los escenarios de prórroga respecto al escenario de cierre programado. Asimismo, asegura que el cierre de Almaraz permite reducir los vertidos renovables e integrar más de 3,8 TWh anuales de energía limpia que, de otro modo, no podrían aprovecharse.

Encarecimiento sostenido a partir de 2031

El análisis económico muestra que, aunque la prórroga reduce de forma puntual el precio de la electricidad entre 2028 y 2030, a partir de 2031 se produce un encarecimiento sostenido.

En 2033, el precio mayorista alcanza valores hasta 5,5 euros por megavatio/hora (MWh) superiores en los escenarios de prórroga, lo que supone un sobrecoste aproximado del 12,8 %, que supondría un incremento acumulado de hasta 3.831 millones de euros en la factura eléctrica respecto al escenario de cierre programado.

En términos ambientales, la prórroga genera un efecto transitorio de reducción de emisiones entre 2028 y 2030, pero provoca un aumento de las emisiones a medio plazo. En el conjunto del periodo 2026-2033, los escenarios de prórroga acumulan entre 5,8 y 12,3 millones de toneladas adicionales de CO₂ equivalente respecto al cierre programado, con un coste de hasta 984 millones de euros en derechos de emisión.

Pérdida de inversión en renovables y almacenamiento

Finalmente, el estudio considera que la prórroga nuclear debilita la señal de inversión en energías renovables y almacenamiento, con una pérdida acumulada de inversión de hasta 26.130 millones de euros entre 2026 y 2033.

El informe completo, elaborado por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Politécnica de Cataluña a petición de Greenpeace España, se publica con el objetivo de contribuir al debate público desde una perspectiva «técnica, cuantitativa e independiente».

A finales del pasado octubre, las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz -Iberdrola, Endesa y Naturgy- remitieron al Ministerio para la Transición Ecológica una carta pidiendo ampliar la vida útil de la instalación extremeña más allá de 2027.

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