La inversión de España en Venezuela registró en 2025 su mayor nivel en siete años
El comercio entre Madrid y Caracas han registrado en los dos últimos años su mejor periodo en una década

Nicolás Maduro, en una imagen de archivo | Agencias
Las empresas españolas siguen con interés los acontecimientos de Venezuela. La detención de Nicolás Maduro, la cesión del mando del país a Delcy Rodríguez y la no confirmada tutela de Estados Unidos al nuevo régimen podrían ser un gran aliciente para el futuro de las compañías locales en el país suramericano que -al contrario de lo que se ha publicado- atraviesan por su mejor momento en al menos siete años, según las cifras de inversión extranjera analizadas por THE OBJECTIVE sobre la base de los datos de la Secretaría de Estado y Comercio.
Del mismo modo, el comercio exterior entre España y Venezuela podría retomar el gran 2024, en el que se registraron récords de exportaciones de los últimos cinco años y de importaciones desde 2007. Durante enero y septiembre -las últimas cifras conocidas- la inversión de empresas españolas en Venezuela llegó a los 90,3 millones de euros, una cifra aparentemente discreta si se compara con los 3.124 millones que se invirtieron en Estados Unidos en este mismo periodo y de los 11.000 que en este periodo salieron en total desde nuestro país al extranjero.
Sin embargo, el dato es muy significativo en relación a los propios flujos al país sudamericano de los últimos años, marcados por el boom registrado entre 2014 y 2016 con más de 1.200 millones de inversión acumulada. En primer lugar, supera largamente los 32,7 y 37,6 millones que se registraron en 2023 y 2024 y está solo por debajo de los 92,9 de 2018. Esto supone que estamos ante la inversión española más elevada en siete años.
Destinos de la inversión
Si consideramos solo las cifras de los primeros nueve meses del año, Venezuela fue el destino número 15 de la inversión de empresas españolas en el extranjero y la sexta en Latinoamérica después de México (2.838,6), Perú (300,7), Brasil (239,5), Colombia (224,8), Chile (133,5 millones). Esta cifra, pese al régimen de Nicolás Maduro y las malas condiciones para invertir, está por encima de otras naciones mucho más estables como Canadá (86 millones), Francia (80,4) o Polonia (64,7) y está supera a otro histórico socio de España en el mismo continente: Argentina, que solo registra 57,6.
Las fuentes consultadas indican que estamos ante una inversión discreta y pausada que se ha intensificado este año pese a las limitaciones comerciales de Venezuela y de las condiciones impuestas por el régimen del depuesto Maduro. Se trata de nuevas inversiones, pero también de las empresas españolas que llevan años en el país. No es un gran volumen comparado con el resto del mundo, pero sí que lo es para el país sudamericano, en especial considerando la situación política internacional que se agravó en la segunda parte del año pasado.
El mayor inversor español en Venezuela es Repsol, con 1.000 millones de euros sin repatriar, según sus cálculos, y otros 300 millones en activos declarados en el país. Si es que realmente se reactiva el sector petrolero como ha prometido Donald Trump, puede ser una de las grandes beneficiadas con las nuevas inversiones de las empresas estadounidenses que deberían reconstruir las instalaciones y posibilitar que aumente la producción del país con la mayor reserva de crudo del planeta.
Empresas afectadas
Otra de las empresas con intereses es Telefónica. La operadora tiene una de las mayores redes de telefonía móvil de Venezuela y hace pocos meses había anunciado una inversión de 500 millones para mejorar y potenciar estas infraestructuras. No obstante, al igual que todos sus activos en el continente, su filial está en venta y lleva manteniendo negociaciones para desprenderse de ella desde hace varias semanas. En este sentido, la actual incertidumbre juega en contra de esta operación.
Del mismo modo, BBVA, Mapfre e Inditex tienen negocios en el país, aunque tras varios años de incertidumbre cualquier movimiento de apertura del comercio venezolano puede ser positivo. Lo mismo pasa con Air Europa, a la que Venezuela le tiene retenidos 200 millones de euros, al igual que Repsol, por la prohibición de repatriar beneficios. La aerolínea espera volver a volar con normalidad como Iberia, tras suspender sus vuelos al comienzo del conflicto.
Comercio exterior
Por otro lado, buena parte de los intercambios comerciales de España y Venezuela podrían aumentar si mejora la producción de petróleo, el gran nexo del comercio entre los dos países. Este 2025 las restricciones de Estados Unidos y los vaivenes de la propia economía del país sudamericano hicieron que las exportaciones entre enero y octubre llegaran a los 149,8 millones y las importaciones a los 347,2 millones, un desplome del 27% y el 72%, respectivamente.
Con todo, desde el punto de vista histórico las cifras no son tan malas. En cuanto a exportaciones, estamos ante el segundo mejor dato desde 2020 con cerca de 300 millones y solo superado por los 230,5 de 2024 que marcaron un sólido camino de recuperación en el comercio con Venezuela. En el caso de las importaciones, hay que considerar que el año anterior se registró el récord de compras a Caracas desde el año 2007 con 1.390,4 millones de euros. El 95% de este montante es por compras de petróleo.
