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Macroeconomía

Los concursos se disparan en Cataluña: son el doble que en Madrid y el triple que en Valencia

Las empresas catalanas siguen teniendo peores condiciones para su desarrollo que en Madrid, Andalucía y Valencia

Los concursos se disparan en Cataluña: son el doble que en Madrid y el triple que en Valencia

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa.

Los concursos de acreedores se volvieron a disparar en España en 2025 después de dos bajadas anuales consecutivas. Los datos publicados por Informa D&B y analizados por THE OBJECTIVE indican que la comunidad autónoma con mayor número de procedimientos sigue siendo Cataluña. En un curso en el que, en teoría, había vuelto la paz institucional y empresarial con el primer año completo de Salvador Illa y el PSC en el Govern, aumentó considerablemente su distancia sobre el resto de regiones.

En 2025 el número de procedimientos concursales totales llegó a los 4.824, un 6,4% más que en 2024. En el caso de Cataluña escalaron hasta los 1.500, un 11% más. No es la región que más sube en términos porcentuales, ya que le superan Baleares (43%), Extremadura (35%), Navarra (23%), Murcia (16%) y la Comunidad Valenciana (13%), pero sí es la que registra el mayor crecimiento en volumen, con 149 concursos de alza en todo el año.

Esto implica que Cataluña sube dos puntos sobre el total de procedimientos concursales, ya que en 2024 representaba el 29% y ahora ha crecido hasta el 31%. Es decir, uno de cada tres concursos en España se produjo en esta autonomía durante 2025. El dato es aún más relevante si consideramos que en 2022 era el 25%. En el caso de la Comunidad de Madrid se ha vivido el efecto contrario, porque en los dos últimos años se ha situado en el 15% tras representar el 22% hace cuatro años.

Concursos en Cataluña

Los concursos de acreedores en Cataluña no solo crecen por encima de la media nacional, sino también por delante de las otras grandes economías regionales. En 2025, sus 1.500 procesos representaron más del doble que los 739 de la Comunidad de Madrid, casi tres veces más que los 599 de la Comunidad Valenciana o siete veces por encima de los 218 de País Vasco.

Un dato que se registra en medio de la tranquilidad institucional que ha traído el Gobierno de Salvador Illa, que en agosto de 2024 asumió el mando de la Generalitat. Entre las grandes empresas y en el tejido productivo existe la certeza generalizada de que han quedado atrás los años duros del procés y que las cosas comienzan a reconducirse desde el punto de vista institucional, ya sin la losa de Gobiernos independentistas que mantenían latente el riesgo de otro desafío soberanista como el referéndum del 1-O.

En el primer año completo de Illa en el Govern, en marzo se produjo la vuelta de Criteria Caixa y la Fundación La Caixa, dos compañías emblemáticas de la burguesía empresarial que lideraron la fuga de empresas y el éxodo productivo tras el procés de 2017. Un movimiento que el holding justificaba formalmente porque «ya no existían las condiciones» que forzaron su salida ocho años antes.

Banco Sabadell

Dos meses antes, en enero, el Banco Sabadell decidía volver, aunque por razones diferentes. La entidad presidida por Josep Oliu buscó el apoyo institucional ante la opa del BBVA. Una estrategia que logró unir bajo su causa a todos los empresarios locales y a las instituciones. Finalmente, y también gracias al apoyo del Gobierno central, logró convencer a sus accionistas para que rechazaran la operación.

Con todo —y pese a la vuelta de Cementos Molins— el retorno de la diáspora empresarial no ha terminado de producirse. Solo unas 800 de las 5.000 empresas que se fueron han retornado, y pese a que se ha reducido el saldo de fugas empresariales a mínimos históricos con apenas 32 salidas netas (bajas menos altas), ningún grande del IBEX 35 ha seguido el ejemplo de Sabadell y de Criteria Caixa.

En paralelo, Cataluña sigue siendo el líder en concursos de acreedores. En la práctica, esto significa que las sociedades con sede en esta autonomía tienen una mayor fragilidad económica. Eso pasa porque tienen un entorno más hostil para hacer negocios. No hay riesgo de ruptura institucional porque el PSC (y no Junts ni ERC) está en el poder, pero los empresarios de la región llevan meses denunciando que existen aún grandes trabas burocráticas y escasos incentivos para las empresas.

Inversiones de Illa

El president prometió en enero de 2025 un gran plan de inversión con cinco ejes y 18.500 millones. El plan pasaba por refuerzo de infraestructuras, modernización productiva, conocimiento e innovación, buen gobierno e igualdad de oportunidades, pero un año después el proyecto ha perdido fuelle y no parece que ninguna de sus medidas haya tenido todavía el efecto esperado.

El caso es que, a comienzos de 2026, sigue siendo mucho más amigable para una empresa tener su sede en la Comunidad de Madrid, Andalucía y Valencia antes que en Cataluña. En las tres primeras hay mayores incentivos fiscales, más ayudas para su constitución y una menor tramitación burocrática, algo que la Generalitat de Illa todavía no ha podido mejorar.

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