Las pensiones han subido el doble que los salarios en diez años con récord de jubilados
Los expertos alertan de la insostenibilidad de un sistema con gasto récord y un déficit de cerca de 60.000 millones

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, en la rueda de prensa del martes de la semana pasada. | EFE
La insostenibilidad del sistema de las pensiones en España tiene dos flancos: el crecimiento del número total de jubilados por el envejecimiento de la población y la subida de la cuantía de estas prestaciones a un ritmo muy superior al de las alzas salariales de los trabajadores que cotizan. Los datos oficiales del INE y la Seguridad Social permiten constatar que, en los últimos diez años, el salario medio de los españoles ha aumentado un 25%, mientras que la pensión media de jubilación se ha disparado un 47%.
Los pensionistas son uno de los pocos grupos de población que han visto incrementado su poder adquisitivo, mientras que el salario medio real se ha estancado y, según datos de la OCDE, apenas se ha elevado un 4% en las últimas tres décadas. En las dos últimas, el patrimonio de los jóvenes se ha hundido un 73%, según CaixaBank Research, mientras que el de los mayores se ha agrandado, con una brecha generacional que se ha expandido en cerca de 200.000 euros.
Volviendo a las cifras oficiales, el coste salarial medio en euros brutos ha ascendido un 25% entre 2015 y 2025, o un 32% desde el año 2008. La pensión media de jubilación, en cambio, se ha revalorizado a un ritmo superior en la última década (47%) y en los últimos 17 años, periodo en el que ya acumula un aumento del 87%. El número de ocupados ha crecido casi un 9% desde 2008, cuatro veces menos que los pensionistas (36%). El estancamiento de las rentas es considerado por numerosos expertos como uno de los grandes problemas pendientes de la economía española.
Estos son los dos motivos principales que explican que en enero de 2026 se haya alcanzado un gasto récord en pensiones contributivas: 14.251 millones de euros, de los cuales 10.424 millones se destinaron a atender el pago de 6,7 millones de pensiones de jubilación. Como la hucha de la Seguridad Social no genera superávit por sí misma a partir de las jubilaciones, el Gobierno se ve obligado a apartar crecientes partidas del presupuesto general para cubrir el agujero, lo que ha llevado a un endeudamiento récord a pesar de que la recaudación fiscal también se encuentra en el punto más alto de su historia.
Fuentes especializadas en el análisis del sistema de pensiones aseguran a THE OBJECTIVE que estos datos son «demoledores», y que la situación «ha ido a peor», a pesar de que ya era preocupante hace unos años. Consideran «insuficiente la reforma que se hizo hace dos años» y apuntan que volver a la sostenibilidad será inviable a menos que se introduzcan mecanismos automáticos que combinen una revisión de las cotizaciones con mecanismos automáticos que ajusten las retribuciones o la edad de jubilación en función de la evolución demográfica y del mercado laboral.
Clemente Polo, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Barcelona, señala que detrás del incremento imparable del gasto de las pensiones hay «una cuestión meramente política», porque en España «hay millones de pensionistas y nadie quiere perder esos votos». Subraya que «prácticamente todos» los representantes políticos «están de acuerdo en subir las pensiones» y que «el gasto en pensiones ha subido en más de 1.000 millones de euros entre diciembre de este año y diciembre del año pasado».
El economista José Ramón Riera apunta en la misma dirección: cifra en 55.000 millones de euros «el déficit real de las pensiones hasta noviembre de 2025». De este dinero que faltaba, 45.000 millones fueron aportados por el Tesoro público y otros 10.000 millones se consiguieron a través de la emisión de deuda: sin estas medidas, las prestaciones «no se habrían podido pagar» Al cierre del ejercicio, calcula que el déficit total estimado habrá alcanzado los 60.000 millones.
«O abordamos muy seriamente la reforma del sistema de pensiones o se nos llevará por delante», alerta Riera, que puntualiza que «el problema de la Seguridad Social es que tenemos más ocupados y los ingresos no cubren a pensionistas». Además, tacha de «falacia» que «necesitemos extranjeros para tapar el agujero». «Ya vemos que no, tenemos un problema serio porque se recauda más en total, pero la recaudación media es más baja».
«Estamos en una senda insostenible», corrobora María Jesús Fernández, economista de Funcas, centro de análisis que lleva años haciendo propuestas de reforma que han sido desatendidas. «Si las pensiones se pagan con los salarios, crece más la pensión media porque se ajusta con la inflación todos los años, y los salarios con los que se paga esa pensión no crecen al mismo ritmo, nos enfrentamos a un problema de sostenibilidad». Además, expresa su preocupación ante el hecho de que, como respuesta al desafío del envejecimiento, «el camino por el que se ha optado es mantener intacta la capacidad adquisitiva de los pensionistas y apretar las tuercas a los trabajadores y empresarios todo lo que sea necesario».
