España ya tiene 4,1 millones de parados reales pese a firmarse 1,2 millones de contratos al mes
Cada afiliado genera una media de casi tres contratos al mes por el pluriempleo y la elevada rotación

Una oficina del SEPE en Madrid en una imagen de archivo.
El número de parados reales en España ya alcanza los 4,1 millones tras aumentar el desempleo el pasado mes de enero en 30.392 personas, un 1,3% más que en el mes anterior. Tanto empresarios como representantes sindicales han expresado su preocupación por el hecho de que los trabajadores desocupados se hayan incrementado a pesar de que en este periodo se firmó un gran volumen de contratos: 1,2 millones.
De estos contratos, 484.295 fueron indefinidos, un 5,6% más que en el mes anterior, pero solo el 20% de ellos fueron a tiempo completo, y hubo más contratos que personas contratadas en este régimen, lo que revela la existencia de pluriempleo, empleo a tiempo parcial y una alta rotación que, según alerta el sindicato USO, significa que la contratación indefinida ha perdido su tradicional equivalencia a un empleo realmente estable. La organización sospecha que detrás de estas cifras puede esconderse un gran número de contratos cerilla, de corta o cortísima duración.
Los datos oficiales de desempleados registrados en las Oficinas de los Servicios Públicos de Empleo publicados este martes recogen que, en estos momentos, el mercado laboral español cuenta con 2,4 millones parados registrados, a los que hay que añadir 384.059 trabajadores con disposición limitada y otros no ocupados (192.461), de forma que los no ocupados (desempleados o parados) ascienden a un total de 3,2 millones al cierre de enero. Sin embargo, las estimaciones elaboradas por el sindicato cifran en más de 880.000 los fijos discontinuos inactivos, lo que, sumado a los 10.173 afectados por ERTE, eleva la tasa de paro real por encima del 16%, o 4.098.216 personas.
El economista Ernesto Poveda lamenta que el mercado laboral se basa fundamentalmente en trabajos relacionados con servicios «de bajo valor añadido», y «además son puestos que no están bien planteados», puesto que no están asegurados a largo plazo por los rápidos avances tecnológicos a no ser que se produzca un impulso formativo. El también presidente ejecutivo del grupo de consultoría laboral ICSA recuerda además que uno de los cambios que aplicó el Gobierno es incluir a los contratos de formación, lo que distorsiona la estadística.
«Estamos creando los puestos de trabajo que no se están creando en Europa, pero los cambios tecnológicos, sobre todo en inteligencia artificial, hacen que sea complicado mantenerlos», señala Poveda a THE OBJECTIVE. Además, advierte de que está «creciendo de manera significativa» la población inmigrante que incrementa el número de ocupados pero con un nivel de cualificación bajo, mientras que profesionales españoles altamente cualificados «no tienen el más mínimo interés» en las condiciones que ofrecen las empresas nacionales, por lo que optan por trabajar en el extranjero. Se pregunta, por esta razón, «cómo vamos a tener productividad con una mano de obra poco cualificada».
Javier Santacruz, economista, analista financiero y profesor universitario, destaca el auge de los contratos cerilla: «El nuevo empleo requiere la firma de muchos contratos», subraya, y atribuye el gran volumen de altas y bajas a que la reforma laboral de Yolanda Díaz «limita mucho la temporalidad, quitando algún contrato de obra y servicio», pero «la temporalidad sigue siendo igual y peor», porque en sectores como la educación o la sanidad «despiden y vuelven a contratar». Además, ve alarmante «el volumen de contratos que se rompen en periodo de prueba» y que hayan «caído las horas trabajadas semanales a 31 entre los asalariados a tiempo completo en el sector privado», en referencia al dato promedio que publica el INE.
El aumento del desempleo en un mes de enero es habitual y está relacionado con la estacionalidad, ya que en sectores como el turismo o el comercio muchos puestos se crean y se destruyen durante la campaña navideña. Sin embargo, los datos reflejan una situación preocupante relacionada con la calidad del empleo, como el gran número de contratos que son necesarios: casi 33 contratos por afiliado al año o 2,7 contratos al mes, atribuibles a la prevalencia del pluriempleo o a una elevadísima rotación.
También la patronal ha alertado de la «fragilidad» del mercado laboral. Esta afecta «especialmente» a las empresas de menor tamaño en un escenario de «inseguridad jurídica» y «aumento de costes laborales y fiscales», según ha explicado la CEOE en un comunicado. Cepyme ha puesto el foco en una destrucción de empleo que ha afectado a todos los sectores y ha castigado con más dureza a los autónomos en «un escenario complejo para el emprendimiento y los proyectos empresariales de menor dimensión».
CCOO ha recordado que el crecimiento económico «no es suficiente» para reducir el paro y que existe riesgo de cronificación del desempleo ante la alta proporción de desempleados de larga duración, mientras que UGT ha celebrado el impulso del trabajo indefinido aunque ha llamado a llevar a cabo mejoras salariales para compensar la inflación de los alimentos básicos y el aumento del precio de la vivienda.
