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Telecomunicaciones

Telefónica prevé obtener hasta 3.000 millones en desinversiones tras la venta de Argentina

La operadora destinará este montante a nuevas inversiones en infraestructuras y operaciones

Telefónica prevé obtener hasta 3.000 millones en desinversiones tras la venta de Argentina

Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica. | Telefónica

Telefónica prevé obtener unos ingresos de hasta 3.000 millones de euros con la serie de desinversiones que tiene en marcha, según ha podido confirmar THE OBJECTIVE a través de fuentes conocedoras del asunto. La clave está en la exitosa venta de su filial en Argentina por un total de 1.200 millones de euros, muy por encima de los 1.000 millones que tenía apuntado en sus libros y los 800 millones que estimaba el mercado como precio final de venta. Las fuentes consultadas por este diario indican que esta operación podría desatascar otros procesos y elevar sus valoraciones.

Telefónica tiene en marcha procesos formales de venta de sus filiales en Uruguay y México y se declaró en concurso de acreedores en Perú, para facilitar su futura enajenación. Recordemos que en julio del año pasado vendió Colombia a Millicom por otros 370 millones, pero todavía no se ha cerrado la transacción. En total, se espera sacar de Latinoamérica al menos unos 800 millones, sin incluir México ni Perú. Del mismo modo, espera recaudar entre 800 y 1.000 millones por la venta de su parte de su sociedad conjunta de fibra óptica en Reino Unido; y otros 200 a 300 millones por la FiberCo que crearon en España con Vodafone.

En total, 3.000 millones por la parte baja de las estimaciones. En cualquier caso, por encima de los 2.500 millones que se preveía hace antes solo un mes y antes de cerrar la venta en Argentina. Incluso fuentes del mercado indican a este diario que tras la operación cerrada en Buenos Aires se podría generar un efecto arrastre para las futuras ventas en Latinoamérica, que podrían aumentar su valoración y situar todo el paquete de enajenaciones en la parte alta de las previsiones, esto es unos 3.300 millones.

Nuevas inversiones

El montante recaudado en estas operaciones se destinará a diferentes partidas. En el caso de las ventas de Latinoamérica, los aproximadamente 2.000 millones que se consigan por Argentina, Uruguay, Colombia y lo que puedan sumar México y Perú, irán a aumentar la caja para tener mayor capacidad de afrontar operaciones de inversión a medio plazo donde Telefónica quiere ser más potente. En particular, en el área digital vinculada a su división Tech, como ya adelantó este diario hace unas semanas.

Telefónica cuenta con un flujo de caja efectivo de 6.300 millones de euros, una liquidez más que suficiente para emprender compras selectivas sin necesidad de pedir créditos. La operadora buscará crecer en el mercado digital (con Minsait en el punto de mira) con eventuales adquisiciones en sectores como la IoT, la IA, el cloud o incluso la computación cuántica.

Por otro lado, la entrada de socios inversores en sus sociedades de fibra en Reino Unido y España -otros 1.000 millones- se destinará fundamentalmente a asegurar las inversiones en infraestructura, mantenimiento y mejora de red que todavía están pendientes. En el caso español, aún falta cubrir la huella de fibra en el mundo rural y en 5G y en el británico debe equiparar sus redes a su importancia como principal operador por número de clientes.

Deuda de Telefónica

En algún momento se especuló con que estos recursos provenientes de desinversiones se utilizarían para pagar deuda, aunque en Telefónica consideran que los actuales niveles de endeudamiento -29.000 millones netos y 36.000 millones incluyendo arrendamientos- son cómodos, ya que suponen que la ratio de apalancamiento es de apenas 2,76 veces su ebitda ajustado, un nivel en la parte baja del Ibex y de las empresas del sector en el continente.

Con todo, el principal objetivo de la nueva dirección de Marc Murtra es desprenderse de todos sus negocios latinoamericanos en los que no son líderes y donde no hay posibilidad de serlo. En este contexto, se entiende la venta de Argentina que un mercado ultra competitivo -con Claro y Telecom- hacía imposible la rentabilidad de la filial. En este sentido, las perspectivas de una mayor estabilidad macroeconómica en el país ha jugado a favor de una venta en mejores condiciones que lo que se planteó hace un año. Y lo mejor para Telefónica es que todo el riesgo regulatorio y de futuros litigios recaerá en el comprador y no en la operadora española, lo que acota un posible bloqueo del Gobierno de Javier Milei.

Uruguay y México

Por eso, ahora toca acelerar y el primer paso será probablemente Uruguay. Estuvo cerca de venderse por entre 350-400 millones hace tres años, pero Telefónica no aceptó la oferta y desde entonces esta filial -la primera privada del mercado- ha perdido fuelle y clientes. Su mayor activo son sus licencias móviles y ahora, la venta de Argentina, un mercado que se considera complementario. Su mayor competencia es Claro y la pública Antel.

En cuanto a México, se especuló con que la idea era cerrar la venta antes de la Junta de Accionistas de Telefónica, pero Argentina se adelantó. En este caso, la operadora es minoritaria, sin licencias móviles y a rebufo de América Móvil. Ya han contratado asesores, aunque no ha trascendido todavía el montante, que no estaría por debajo de los 300 millones de euros. A esto hay que sumar los 370 millones de Colombia, cuya transacción definitiva y su incorporación a las cuentas del grupo se debería cerrar en las próximas semanas.

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