Oughourlian se baja de la guerra de Indra tras asumir que la fusión con Escribano es imposible
El empresario ha sido el principal apoyo de los Escribano en repeler la arremetida de Moncloa para tomar el control

El presidente de Prisa, Joseph Oughourlian. | Isabel Infantes / EP / ContactoPhoto
El fondo británico Amber Capital, controlado por el presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, ha dado un nuevo golpe en el tablero en el que se decide el futuro de Indra. El inversor francoarmenio se desprendió el pasado miércoles del 2% de sus acciones de la compañía de Defensa, sorprendiendo al mercado y desatando todo tipo de especulaciones respecto de su posicionamiento en la batalla que llevan semanas librando el presidente y segundo accionista, Ángel Escribano, con el Estado y la SEPI, que tiene la mayoría del capital.
La versión oficial es que Amber ha visto una ventana de oportunidad para rentabilizar su inversión en Indra, en la línea de la estrategia de los fondos de inversión. De hecho, ha conseguido plusvalías de unos 140 millones de euros tras la venta. Sin embargo, las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE apuntan a que este repentino movimiento tiene que ver con que Oughourlian cree que la batalla de Ángel Escribano (y de su hermano Javier como consejero delegado de EM&E) con el Gobierno está muerta y que el triunfo de Moncloa en la operación es ya inevitable.
Del mismo modo, las fuentes consultadas indican que Oughourlian también da por sentenciada la fusión. Hasta ahora y de manera pública, el fondo ha defendido la operación como la mejor solución para que Indra gane tamaño y peso industrial. Y su apoyo accionarial fue clave para que Escribano resistiera la arremetida del Gobierno al no apoyar una destitución exprés impulsada por la Moncloa.
Accionistas de Indra
No obstante, el empresario francoarmenio cree que tras esta batalla no se retomará —por ahora— la operación. Y si se hace, ya no será en las condiciones que consideraban idóneas, es decir, una integración mediante canje de acciones. Ahora, la opción que se abre paso y que negocia el Ejecutivo con Escribano es la de una compra del 51%, lo que supondría convertir a EM&E en una filial consolidada en las cuentas de Indra. Pero no es la alternativa óptima, según el fondo, aunque confían en que salga adelante alguna alternativa similar.
Este diario ya ha publicado que la unión de Oughourlian (hasta ahora con un 7,2%) con Escribano (con un 14,3% de las acciones) no solo fue clave en la defensa de posiciones del presidente de Indra, sino que fue uno de los detonantes de las dudas que se generaron en el seno de Moncloa. El Gobierno pensó que una alianza entre dos de los mayores accionistas privados, cuya participación crecería tras una integración con EM&E, estaría por encima de las acciones de SEPI y, por tanto, podría ser el germen de una rebelión que le arrebatase el control de la compañía.
Tras ser descartada casi completamente una fusión por canje de acciones y con Oughourlian solo con un 5,2% del capital, la posición de los Escribano dentro del consejo de administración es más débil —con solo el 19,5%— frente al 28% de la SEPI y del 7,9% de SAPA que también está en la línea de la posición del Gobierno.
Repliegue de Oughourlian
Otras fuentes creen que el repliegue del francoarmenio es un movimiento concertado para desbloquear la situación y enviar una señal a Moncloa de que, matemáticamente, no tienen oposición en Indra. Asimismo, envían una señal al mercado respecto de que las espadas ya no están en alto y que las hostilidades se han reducido. Una situación que la acción ha notado con una subida del 5% en la jornada bursátil del miércoles.
Con todo, desde otros sectores indican a este diario que estamos ante un guiño de Oughourlian a la SEPI, al Gobierno, pero por encima de todo a Pedro Sánchez. THE OBJECTIVE publicó hace unos días que el empresario busca cercanía con el oficialismo para que dé luz verde a su plan de vender por partes el grupo Prisa y así aliviar su compleja situación financiera. La realidad es que el empresario busca desde hace semanas el plácet de Moncloa, pero todavía sin éxito.
El proyecto tiene que ver con trocear los medios de Prisa y su deuda para encontrar compradores por separado. Se dividiría la radio en España (con 400 millones en deuda), El País (200 millones), el diario AS y Cinco Días (50 millones) y las emisoras en Latinoamérica (con otros 50 millones). Al parecer, todos estos negocios ya tendrían interesados como Mediaset y el grupo internacional Mediahuis.
