El 'efecto Apple' en Telefónica: compra Altim para blindar sus clientes SAP
La adquisición es una de las primeras de Marc Murtra como presidente y se ha cerrado por 30 millones de euros

Marc Murtra | Carlos Luján / Europa Press
Telefónica Tech, la división de Telefónica en la que se enmarcan los negocios de la nube, ciberseguridad e Internet de las Cosas (IoT), acaba de dar un golpe sobre la mesa al estilo Apple. El operador ha comprado la consultora Altim, especializada en SAP, por 30 millones de euros.
Se trata de una de las primeras compras de Marc Murtra desde su llegada a la dirección del operador de telecomunicaciones con la que no solo se refuerza la cartera de clientes, sino que fideliza a los presentes y futuros.
Con Altim se pretende crear un ecosistema ‘blindado’ del que los clientes corporativos difícilmente querrán salir. Esta empresa se dedica fundamentalmente al negocio SAP (Systemen, Anwendungen und Produkte in der Datenverarbeitung), un sistema de ERP (Enterprise Resource Planning). En resumen, se trata de un software de gestión integral que permite a las empresas controlar absolutamente todo lo que ocurre en su negocio desde una sola plataforma.
Este movimiento deja claro que el operador de telecomunicaciones español busca algo más allá de la cifra y los caudales de datos. La compañía es consciente de que el margen de la fibra y el móvil es cada vez más estrecho y el objetivo es, paulatinamente, pasar de ser una ‘Telco’ a una ‘Techco’.
La compra de Altim mete al operador hasta la cocina de sus clientes corporativos. Al controlar el SAP de las empresas, el espacio en el que gestionan desde sus fianzas hasta los recursos humanos y la logística, Telefónica pasa a ser algo más que el proveedor de conexiones. Ahora será también un socio crítico del negocio.
Esto supone en la práctica que sus clientes corporativos serán más reacios a cambiar de operador, ya que hacerlo supone separa conectividad y procesos. Es mucho más difícil que una empresa cambie de operador si este gestiona su software de facturación y procesos. Se trata de una estrategia similar a la que Apple mantiene con sus usuarios.
Los de Cupertino tienen un ecosistema de aplicaciones, sistemas en la nube y plataformas que empujan al cliente de la firma de la manzana mordida a completar su ecosistema con otros equipos de la marca. Además, lo mantiene rehén porque cambiar a otros dispositivos o sistemas operativos es un engorro: todo es más cómodo bajo el mismo director de orquesta.
Con la adquisición de Altim, Telefónica Tech consigue también captar talento experto en la ejecución de grandes proyectos de digitalización empresarial, una actividad muy demandada en todo tipo de industrias. Integrar a los profesionales de Altim le ahorra al gigante azul años de formación y procesos de selección en un mercado en el que encontrar expertos en SAP es caro y lento.
La compra de Altim se alinea con el lema ‘Transform & Grow‘ impulsado por Murtra, con el que el operador pretende modernizar su enfoque empresarial (Transformar y Crecer). Mientras Telefónica se repliega en Hispanoamérica vendiendo filiales en la región (ha completado su salida de Colombia, Chile, Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador), aumenta su potencia de fuego en la parte tecnológica.
Concentra su caja en negocios de alto valor, construyendo una ventanilla única para empresas: fibra, 5G, ciberseguridad, nube y ahora SAP. Un blindaje con el que, además, consigue fidelizar a sus clientes frente a competidores como MasOrange o Vodafone. Si el cliente decide cambiar de proveedor para ahorrar costes en fibra y móvil, Telefónica tendrá la llave de su contabilidad y logística. Las dudas para irse serán muy grandes.
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Esta fue la primera gran operación del plan ‘Transform & Grow’, entre cuyas prioridades se encuentra también potenciar sus cuatro mercados estratégicos (España, Alemania, Reino Unido y Brasil), y a la que suma ahora la adquisición de Altim.
