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Transporte

La liberalización del sector ferroviario ha ahorrado ya 431 millones a los consumidores

La bajada de precios ha tenido un impacto positivo de 299 millones para los antiguos viajeros y 132 para los nuevos

La liberalización del sector ferroviario ha ahorrado ya 431 millones a los consumidores

Viajeros en la Estación de Atocha. | Europa Press

La liberalización del sector ferroviario de alta velocidad, que desde algunas esferas se está cuestionando tras el accidente de trenes de Adamuz, ya ha ahorrado a los consumidores unos 431 millones de euros. Esta es la conclusión a la que llega la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su último estudio sobre la apertura a nuevos operadores en el sistema al que ha accedido THE OBJECTIVE.

Las cifras se explican por un doble motivo y son la parte esencial del impacto que ha tenido la liberalización en el conjunto de la economía hasta 2024. Por un lado, la bajada de los precios de los billetes con el inicio de las operaciones de Iryo y Ouigo ha permitido un ahorro de 298,7 millones para los viajeros que ya lo hacían en 2019 con Renfe, única compañía que ofrecía el servicio entonces. Y, por otra, los nuevos usuarios del tren han facilitado un efecto de otros 132,7 millones.

La CNMC, en el documento, destaca la caída del coste para los ciudadanos que utilizan la línea que une Madrid con Barcelona, con un excedente de 241,6 millones. Es decir, más de la mitad del total estimado desde que se produjo la liberalización.

Los cálculos están basados en varios factores. El primero de ellos es que el aumento de los niveles de renta de los españoles ha elevado en 1,2 millones el número de viajeros, mientras que otros 3,8 millones han dejado de viajar en avión, autobús, coche particular y otras alternativas y han empezado a usar el tren como medio de transporte.

Las estimaciones de la CNMC apuntan a que los ingresos medios por viajero en las principales rutas con competencia entre operadores han bajado de 2019 a 2024 un 33% (ajustado a la inflación alcanza el 44%). Explica que en 2023, una vez implementado el plan de Iryo casi por completo, la facturación media por usuario descendió un 23%. En 2024, la reducción fue más suave.

El regulador de los mercados hace referencia a un estudio encargado por la Comisión Europea que señala que «la competencia entre tres operadores y cuatro marcas comerciales en España ha dado lugar a una mayor caída de precios que en otros países donde solo hay dos operadores compitiendo». Además, apunta a que la Universidad de Valencia determinó que la irrupción de Iryo impactó más que la de Ouigo en los precios del AVE de Renfe debido a una frecuencia diaria mayor.

En los últimos días, se ha instalado en el debate público la idea de que la red ferroviaria podría no soportar tantos desplazamientos. Podemos es el partido que más ha apuntado en esta dirección, además de poner al sector privado en el punto de mira. La CNMC concluye que las vías son capaces de absorber muchos más. «Hay margen para utilizar más intensamente la infraestructura ferroviaria». Aporta que el uso de la red de alta velocidad en España, con 58 circulaciones diarias por kilómetro de red, es menor que en Francia, donde alcanza las 96, o Italia, que llega a 248.

Además de sobre los consumidores, la liberalización del sector ha tenido un impacto positivo mayor por otros factores en la sociedad y en la economía. En conjunto llega a los 503,9 millones. El estudio de la CNMC explica que el trasvase de viajeros del avión y la carretera al ferrocarril ha generado unos ahorros de costes externos estimados en 171,8 millones de euros, principalmente por la captación de usuarios del vehículo particular (163 millones de euros). Entre estos gastos se encuentran la disminución de la contaminación, los accidentes, la congestión y el ruido.

El estudio indica que los viajeros que han dejado de usar el modo aéreo o la carretera en sus desplazamientos, y se han pasado al modo ferroviario, han ahorrado más de 220.000 toneladas en emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases contaminantes, como los óxidos de nitrógeno (NOx), cuya emisión se estima reducida en 1.180 toneladas.

Asimismo, en el balance del efecto de la liberalización se incluyen los mayores ingresos que ha obtenido ADIF por cánones debido al aumento de la actividad, lo que —descontando el coste adicional para atender el nuevo tráfico— le reportó unos beneficios de 133 millones.

Las empresas ferroviarias, en cambio, son por ahora las más perjudicadas, aunque su actividad ha aumentado sustancialmente. En conjunto, han pasado de ganar 133 millones de euros en 2019 a perder 99,5 millones en 2024. Los tres operadores, incluido Renfe, registran números rojos.

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