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Transporte

Máxima tensión en ADIF: los empleados ya dan por amortizado a su presidente

La empresa pública se prepara para una reforma del organigrama ante la posible salida de Luis Pedro Marco de la Peña

Máxima tensión en ADIF: los empleados ya dan por amortizado a su presidente

Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de ADIF. | EP

Estos días la tensión puede palparse en ADIF, la empresa pública que gestiona la red ferroviaria y que se encuentra en el ojo del huracán por el trágico accidente ocurrido en Adamuz, que se ha cobrado 45 muertos. En la sede del organismo, ubicada en Madrid, los trabajadores describen estos días como «muy intensos y con mucha tensión en el ambiente», y constatan que «la gente piensa en salvar el culo, y no en las víctimas». El hombre que figura en casi todas las quinielas para hacer de chivo expiatorio es el presidente, Luis Pedro Marco de la Peña. «Es casi seguro que se va y que habrá una reforma del organigrama», avisan a THE OBJECTIVE.

Este análisis, compartido por varios trabajadores de ADIF, se fundamenta en la desaparición pública del presidente. «Le tienen escondido, no ha salido, y Óscar Puente no lo quiere cerca», señalan fuentes internas de la empresa pública como justificación de sus sospechas. De la Peña ha estado ausente en todas las apariciones públicas o ruedas de prensa sobre el siniestro. Estas mismas fuentes tienen claro que la culpa del incidente es «íntegra de ADIF» por «un problema en las agujas del tren por falta de mantenimiento y reparaciones hechas de manera chapucera».

Del mismo modo, la sensación interna es de que Óscar Puente no tiene completamente seguro atornillarse a su puesto, ya que no ha descartado dimitir en su entrevista concedida este jueves a la Cadena COPE. «Dice que no ha tenido tiempo de pensar en sí mismo, eso significa que Pedro [Sánchez] le ha dicho que espere a ver cómo evoluciona la cosa», analiza para este medio una fuente interna de ADIF, que afirma que «se está liando muchísimo a nivel social». La percepción interna la resume muy bien esta misma fuente: «No sé qué pasará, es que el ministro no ha descartado dimitir, pero el presidente yo creo que sí se va, y harán una reforma del organigrama».

Según explican estas mismas fuentes, la Dirección Adjunta de Construcción de Líneas en Explotación es la responsable directa de ejecutar la obra en cuestión. Esta dirección forma parte de la Dirección de Conservación y Mantenimiento, encargada del mantenimiento de la línea afectada. A su vez, esta última depende de la Dirección General de Operaciones y Explotación, que asume la máxima responsabilidad sobre el mantenimiento general de la infraestructura y sobre la ejecución de dicha obra.

Politización de ADIF

Por otro lado, la Dirección General de Planificación, Proyectos y Construcción fue la que licitó la actuación. Dentro de esta dirección se encuentra la Dirección de Riesgos Operativos, Puesta en Servicio e Interoperabilidad, responsable de gestionar y mitigar los riesgos asociados a la obra, así como de supervisar los correspondientes dosieres de riesgos. En caso de confirmarse que el accidente de Adamuz se debió a un fallo en la infraestructura, los responsables de estos departamentos serían, en principio, los que enfrentarían la mayor responsabilidad. En definitiva, «la mayoría de los directores que tienen alguna responsabilidad en el accidente son dedazos del PSOE».

La hiperpolitización de ADIF se produjo cuando Isabel Pardo de Vera era presidenta. Raúl Míguez, actual responsable de la Dirección General de Operaciones y Explotación, fue el número dos de la expresidenta, querellada por Vox este jueves por delito de homicidio imprudente, entre otros, e imputada en el caso Koldo por presuntas adjudicaciones irregulares de contratos públicos. La querella también se ha presentado contra Luis Pedro Marco de la Peña, el hombre que tiene todas las papeletas para pagar el pato de una tragedia que se ha cobrado al menos 45 vidas.

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