Puente aprovecha la crisis para cargarse al hombre clave de Pardo de Vera en ADIF
Es la segunda persona de confianza de la expresidenta en la cúpula que destituye el ministro en seis meses

La expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera. | EP
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha aprovechado la crisis de Rodalies para cargarse al hombre de confianza de la expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera. Se trata de Raúl Míguez, que fue su director adjunto durante su breve etapa como presidenta de la compañía pública (2018-2021) y también su director de gabinete (2021-2023) cuando pasó a ser secretaria de Estado de Transportes.
A principios de 2025, el presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, nombró a Míguez director general de Operaciones y Explotación, con lo que pasó a ser uno de los cinco directores generales. Pero ha durado menos de un año. Con este movimiento, Puente se carga a la segunda persona clave de Pardo de Vera en la cúpula en medio año, después de que el pasado mes de julio destituyese a Juan Pablo Villanueva —salpicado por presuntos amaños en obra pública— como director general de Negocio y Cliente.

La trayectoria de Pardo de Vera en la empresa pública ha sido controvertida porque en su época estalló el caso Koldo. De hecho, la Audiencia Nacional la investiga por cinco delitos y el juez autorizó el pasado verano el registro en su casa por supuesta malversación, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y pertenencia a organización criminal. Un escenario que provocó que perdiese su puesto como asesora en la constructora ACS, donde estuvo apenas unos meses. Este fichaje se entendió en el sector por la influencia que aún mantenía en la empresa pública (clave para la contratación pública), con multitud de cargos fieles a ella.
En los últimos días, se había puesto el foco en la figura de Míguez dentro del sector ferroviario porque entre sus competencias se encuentra el mantenimiento. Un área que está en el centro de atención de las investigaciones después de que los investigadores concluyesen el pasado lunes que había un problema en una zona concreta de la aguja de la vía de Adamuz: «Todo parece evidenciar que la causa principal —el origen de toda esta tragedia— ha sido la rotura, no tanto del carril, como de una soldadura».
La destitución de Míguez abre ahora un nuevo proceso para elegir a su sustituto. Se trata de un área clave como es el mantenimiento, en un momento crítico tras el accidente de Adamuz. Un escenario que obliga al gestor de la red ferroviaria a acelerar esa contratación para que no ocurra un caso parecido al de la dirección general de Viajeros y Desarrollo de Negocio, que estuvo durante cinco meses con el puesto vacante.
El lunes por la tarde, y tras la presión del gobierno autonómico de Cataluña, Transportes destituyó junto con Míguez al director operativo de Rodalies, Josep Enric García. «Somos sensibles con el malestar de la ciudadanía catalana y del Govern, y somos conscientes de que Renfe y ADIF tienen una responsabilidad que asumir», porque se requiere de un «punto de inflexión» para poder mirar «con tranquilidad al futuro», afirmó el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano.
Aparte de Villanueva y Míguez, todavía hay en la cúpula un cargo que ascendió durante la época de Pardo de Vera como presidenta: Concepción Casillas, que pasó de gerente de Área Jurídico Laboral a directora de Planificación, Organización y Administración. Hoy es directora general corporativa de Gestión de Personas, Estrategia y Seguridad. Durante su época como directora tuvieron lugar las polémicas contrataciones del hermano del asesor de confianza del exministro José Luis Ábalos —Koldo García— y de la amiga especial del exministro, Jésica Rodríguez.
Los cargos que fueron ascendidos por Pardo de Vera durante su etapa en Transportes no solo están en ADIF, sino que también se encuentran hoy en otros negociados del Ministerio de Transportes. En concreto, las carreteras. El actual director general de Carreteras, Juan Pedro Fernández Palomino, fue nombrado subdirector general de Planificación, Red Transeuropea y Logística por ella cuando estaba al frente de la secretaría de Estado.
Pardo de Vera tiene los siguientes frentes abiertos: en primer lugar, fue la presidenta del consejo de administración que contrató con la trama los millones de mascarillas que se investigan; en segundo lugar, tuvo responsabilidad directa en la contratación de la amiga especial de Ábalos en dos empresas públicas adscritas a Transportes (primero Ineco y luego Tragsa). Además, sobre esto último, este medio informó de que el encargo de ADIF AV a la empresa Tragsa obligaba a la inspección por parte de ADIF. Por último, según la Guardia Civil, Koldo García se valió de ella para la manipulación de los contratos de la empresa pública.
