Puente advierte a las empresas que renovaron Adamuz: no pueden desvelar datos hasta 2030
Una cláusula de confidencialidad impide que las compañías puedan desmentir en público la versión del ministro

El tren Alvia de Renfe accidentado en Adamuz. | J.J. Guillén (EFE)
El foco de la investigación del accidente de Adamuz está en los carriles del punto kilométrico 318 en los que descarriló el tren Iryo. Son muchas las dudas e incógnitas sobre lo sucedido el pasado 18 de enero. Sin embargo, tanto la empresa que fabricó los raíles como las que se encargaron del montaje y soldadura de los carriles en la vía, entre mayo y junio de 2025, guardan silencio por imperativo legal. Fuentes de las contratas involucradas en el proyecto señalan a THE OBJECTIVE que desde que ocurrió el siniestro han recibido «avisos» por parte del Ministerio de Transportes en los que se les insta a no revelar datos operativos sobre la obra, advirtiéndoles de que firmaron una cláusula de confidencialidad.
El ministerio de Óscar Puente tiene el control del grifo de la información técnica sobre Adamuz. Los expedientes de adjudicación y pliegos técnicos, tanto de la renovación integral del tramo como de sus desvíos, los dos contratos que afectan al punto kilométrico del accidente, son la única información disponible públicamente para conocer el alcance de las obras a las que se sometió la vía.
Ambos contratos, según confirman fuentes de las empresas que resultaron adjudicatarias de los proyectos, generaron una ingente cantidad de documentación e intercambio de comunicaciones que demostraría hasta qué punto la vía fue renovada «integralmente» como defiende Puente, o de forma parcial como reconoció el presidente de ADIF en la rueda de prensa del pasado viernes. Sin embargo, los contratistas no pueden legalmente facilitar esa información, a excepción de una solicitud judicial. Se lo impiden las condiciones del contrato de confidencialidad que firmaron al formalizar el contrato.
«Este deber de confidencialidad se mantendrá durante un plazo de cinco años desde la finalización del contrato, salvo que los pliegos o el contrato establezcan un plazo mayor que, en todo caso, deberá ser definido y limitado en el tiempo», estipulan los detalles legales de los contratos de esos expedientes administrativos. Teniendo en cuenta que el tramo de Adamuz se ejecutó entre mayo y junio de 2025, y se entregó a finales de ese mismo mes, según ha confirmado Transportes, la limitación de difusión se alarga hasta junio de 2030.
Blindados hasta 2030
Las empresas que han participado tanto en las UTE de los dos proyectos que afectan a Adamuz, así como la empresa fabricante de los carriles, tienen información precisa sobre los trabajos ejecutados. En el primer caso, porque fueron ellas quienes lo realizaron, y en el segundo, porque guardan la información sobre los traslados de material hasta el lugar de su instalación: es Arcelor quien se ocupa de transportar los raíles en un ferrocarril especial de mercancías hasta las proximidades del lugar donde van a ser colocados.
Según ha podido saber TO de fuentes vinculadas al expediente, algunas de estas empresas han recibido «avisos» la pasada semana por parte de ADIF advirtiendo del deber de guardar esa cláusula de confidencialidad que caduca en 2030. La cláusula no sólo afecta a las empresas que firmaron el contrato, sino a todos aquellos licitadores que se hayan presentado al concurso de renovación integral de la línea Madrid-Sevilla (en el tramo Guadalmez-Córdoba) o al de la renovación de los desvíos. Ambos se adjudicaron a la UTE en la que está la constructora Azvi.
El deber de confidencialidad, sin embargo, «no podrá impedir la divulgación pública de partes no confidenciales de los contratos celebrados, tales como, en su caso, la liquidación, los plazos finales de ejecución de los trabajos, las empresas con las que se ha contratado y subcontratado, y, en todo caso, las partes esenciales de la oferta y las modificaciones posteriores del contrato, respetando en todo caso lo dispuesto en la legislación vigente en materia de Protección de Datos de Carácter Personal», explican las condiciones de ADIF.
Documentos desaparecidos de la red
Por otra parte, en varios de los expedientes de obra que afectan al tramo de Adamuz, el repositorio de documentación pública asociado a estos proyectos muestra mensajes de error cuando se intenta acceder a información técnica sobre el alcance de las obras.

Así ocurre, por ejemplo, en parte de la documentación sobre la «ejecución de obras correspondientes al proyecto de renovación de desvíos (fase 2) en la LAV Madrid-Sevilla». En este caso, no están disponibles diversas notas técnicas emitidas por ADIF a los licitadores del contrato, en los que incluyen descripciones de las labores a acometer. Esa información, que ayudaría a salir de dudas sobre qué tramos han sido renovados y cuáles mantenidos, lleva a una página de error: «Contratación Mantenimiento: Lo sentimos, se ha producido un error. Este elemento no está disponible. Puede que se haya movido, cambiado de nombre, eliminado o que no tenga acceso».
