El presidente de ADIF envía una carta de ánimo a sus 13.000 empleados: solo 92 reaccionan
Algunos sindicatos piden su destitución un día después de que Transportes echara a un directivo de la cúpula

El ministro de Transportes, Óscar Puente, y presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña. | EP
Los más de 13.000 empleados de ADIF y ADIF Alta Velocidad (AV) han recibido una carta de ánimo de su presidente, Luis Marco de la Peña. Según ha podido constatar THE OBJECTIVE, apenas ha habido 92 interacciones a esa misiva de los más de 5.000 que la habían visto horas después de su publicación. Un dato que demuestra el hartazgo que existe dentro de la compañía pública con la gestión que se lleva a cabo después de que se haya denunciado en los últimos meses y en innumerables ocasiones la falta de mantenimiento en las vías y los problemas de seguridad en la circulación de la vía.
Algunos trabajadores entienden la carta como «una despedida». Fuentes internas de la compañía aseguran que el pasado martes, Marco de la Peña presentó su dimisión, pero fue rechazada por el Ministerio de Transportes, que presiona para que se quede e intentar ganar tiempo. El propio presidente abrió públicamente la puerta de su dimisión —en la única rueda de prensa en la que ha aparecido— si se detectaba alguna responsabilidad suya por el accidente de Adamuz. Las investigaciones aún siguen abiertas. De momento, ha sido destituido el director general de Operaciones y Explotación, Raúl Míguez, pero por el accidente de Rodalies en Gélida.

La carta, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, comienza así: «Me dirijo a vosotros en unos días complicados y tristes para toda la sociedad española, resultado de los graves accidentes ferroviarios que se han registrado en Adamuz y Gélida la pasada semana. Unos sucesos que nos han golpeado profundamente como organización y que sentimos de manera especial todas aquellas personas que formamos parte de esta familia ferroviaria».
«Sé que cuento con todos vosotros»
Marco de la Peña expresa «de manera muy especial su reconocimiento y agradecimiento por la labor y entrega diaria y, en estos días, de forma especial, a todas las personas de la organización y de las empresas colaboradoras que han participado desde un primer momento en las labores de atención, coordinación y gestión de la emergencia, y a quienes desde entonces trabajan sin descanso y afrontan las complejas situaciones de todo tipo que se están derivando de estos sucesos».
«Muchos de vosotros os habéis puesto a disposición de la empresa, en condiciones complejas y emocionalmente muy exigentes, demostrando una vez más una profesionalidad ejemplar, un profundo sentido de servicio público y un compromiso firme con la sociedad y con los ciudadanos para los que trabajamos todos los días. En situaciones como esta, queda patente el valor humano y profesional que hay en ADIF: personas que actúan con responsabilidad, solidaridad y vocación, incluso en las circunstancias más difíciles», señala el presidente de ADIF.
«En este camino, sé que cuento con todos vosotros y vosotras, porque una y otra vez habéis demostrado estar a la altura. Es en circunstancias como estas cuando se hace evidente que ADIF no solo son empresas, somos un equipo humano sólido, responsable y comprometido, capaz de responder con eficacia, solidaridad y altura moral ante cualquier adversidad. En resumen, un equipo de personas que trabajan para las personas […] Gracias por vuestro trabajo, entrega y sentido del deber». Además, también transmitió «su pésame y condolencias a los familiares y seres queridos de las personas que han fallecido».
Comisiones pide su dimisión
El miércoles, Comisiones Obreras (CCOO), uno de los principales sindicatos de los trabajadores, solicitó públicamente la dimisión del presidente de ADIF «ya que no está actuando con la responsabilidad institucional exigible a su cargo, ni garantizando el reconocimiento profesional ni el diálogo social que merecen las personas trabajadoras de ambas entidades». «En ningún momento se ha convocado ni informado a la representación sindical para abordar una crisis de esta magnitud. Se ha privado así a las personas trabajadoras y a sus representantes legítimos de participar en el análisis, la gestión y la búsqueda de soluciones ante una situación crítica».
Los audios del maquinista publicados también han generado tensión interna. «El presidente de ADIF no ha dado respuesta a la petición de una investigación rigurosa y urgente sobre la filtración pública de las conversaciones entre el puesto de mando y el maquinista en el trágico accidente de Adamuz. Este hecho supone una grave vulneración de la confidencialidad y de los derechos del personal, además de sentar un precedente muy preocupante que puede afectar a la seguridad y a la confianza en la gestión ferroviaria».
