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Transporte

Renfe licita un servicio de autobús a medida de Alsa y Avanza: los pequeños impugnarán

Los candidatos deben tener una flota con un mínimo de 500 autobuses, lo que descarta a las pymes

Renfe licita un servicio de autobús a medida de Alsa y Avanza: los pequeños impugnarán

El ministro de Transportes, Óscar Puente. | Ministerio de Transportes

Renfe ha anunciado la creación de una empresa de autobuses para trasladar a los viajeros de tren que sufran problemas derivados de obras e inclemencias climáticas. Una situación que se da más de lo que le gustaría al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y que se pone en marcha precisamente para gestionar mejor este tipo de incidencias.

La licitación para crear esta sociedad ha levantado ampollas en el sector, que considera que se ha hecho a medida de Alsa y Avanza. Estas dos empresas se reparten un 75% de la tarta de un sector que está pendiente de ser liberalizado desde hace años, pero que se encuentra con un muro en el Ministerio. Direbus, la asociación nacional que representa a pequeñas y medianas empresas (pymes) de autobuses y autocares, va a impugnar la licitación, tal y como ha podido saber este diario a través de fuentes de Alfonso Taborda, presidente de esta organización.

Los motivos por los que las fuentes consultadas por este diario aseguran que las condiciones del pliego favorecen a las grandes empresas del autobús están en varios puntos, entre los que destaca disponer de un mínimo de 500 autobuses o empresas subcontratadas bajo su control. Una especificación que descarta casi automáticamente a centenares de pymes dedicadas a los traslados por autobús.

En el caso de los candidatos que acudan en formato de UTE (unión temporal de empresas), una de las corporaciones deberá tener al menos 300 autobuses en propiedad, además de capacidades operativas en Madrid, Barcelona, Valencia y en Andalucía (al menos en Sevilla, Málaga, Córdoba y Granada).

Direbus manifiesta que «la propuesta de licitación planteada para el servicio de transporte alternativo por carretera introduce requisitos que, en la práctica, restringen de forma significativa la competencia y la participación de operadores del sector».

Además, señala que «en particular la exigencia de que el adjudicatario disponga de un volumen mínimo de 300 autobuses en propiedad dentro de una misma empresa supone un umbral muy por encima de la estructura real del tejido empresarial del transporte en España […]. La mayoría de compañías asociadas con nosotros operan con entre 20 y 60 vehículos, y muy pocas superan los 80 en una misma sociedad».

El modelo propuesto por el titular de la cartera consiste en la licitación de un contrato marco a largo plazo, de diez años más cinco de prórroga a instancia de Renfe Viajeros, que gestionará una sociedad participada al 49% por Renfe y al 51% por el adjudicatario.

Directivos de Avanza en la cúpula de Renfe

Dos de las empresas con más posibilidades de ganar la licitación son Alsa y Avanza. Algunos directivos de esta última empresa han recalado paulatinamente en el operador público ferroviario, algunos coincidiendo con la llegada de Álvaro Fernández Heredia a la presidencia de Renfe en enero de 2025. Heredia es un viejo conocido (y amigo) de Puente, con el que coincidió cuando fue alcalde de Valladolid y Heredia se desempeñó en el Área de Movilidad de la ciudad.

Entre los fichajes más relevantes destacan Antonio García Pastor, que asumió la Dirección de Estrategia Global tras más de una década en Avanza, y Clara Moreno Gómez, que se incorporó como gerente del área de Estudios de Renfe Viajeros con pasado también en Avanza. Ambos nombramientos se conocieron el verano de 2025. También fue fichado Rafael Cortés, ex número tres de Avanza, que llegó en octubre de 2024 para liderar la dirección general de Renfe Viajeros y abandonó el operador hace unos meses.

Son solo algunos de los ejemplos de la inyección de profesionales del sector del autobús que se viene produciendo en los últimos tiempos en la corporación pública.

Esta situación ha provocado una gran tensión interna entre la vieja guardia de Renfe, los empleados con más experiencia y los llegados del sector del autobús. Mientras los últimos consideran que hay que dar una vuelta a los procesos internos de la compañía para ofrecer un mejor servicio al viajero, los trabajadores más experimentados consideran que están siendo arrinconados y no se aprovecha su conocimiento del sector ferroviario.

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