El 'Ibiza de los Alpes' austríaco promete abandonar el turismo de fiesta tras el coronavirus

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El 'Ibiza de los Alpes' austríaco promete abandonar el turismo de fiesta tras el coronavirus
Foto: ALBIN NIEDERSTRASSER

La estación de esquí alpina de Ischgl, en el centro del mayor grupo de infecciones por coronavirus de Austria, ha dicho que quiere alejarse del «turismo de fiesta». Ischgl está cerca del punto donde se encuentran Austria, Italia y Suiza y se ha descrito a sí misma como la «Ibiza de los Alpes». Ahora está claro que más de 800 casos repartidos en Austria se remontan al complejo y al valle de Paznaun que lo rodea.

En febrero y principios de marzo, el virus encontró un caldo de cultivo en bares apres-ski abarrotados. Cientos de turistas extranjeros se infectaron en Ischgl y luego, sin saberlo, se llevaron el virus a casa.

«Cuestionaremos el desarrollo de los últimos años y, cuando sea necesario, haremos correcciones«, ha dicho el alcalde de Ischgl, Werner Kurz, en un comunicado emitido por la autoridad de turismo de su ciudad y el Valle de Paznaun, que el jueves salió de una cuarentena impuesta.

Kurz ha dicho que la imagen de la ciudad como destino de fiesta es injusta porque eso es solo una pequeña parte de su oferta, pero ha dicho que trabajaría con las empresas locales para hacer cambios. «Eso significa más calidad y menos turismo de fiesta, priorizando a los esquiadores y menos excursionistas en los autobuses que solo vienen de fiesta«, ha dicho la autoridad de turismo. «También estamos pensando cómo puede ser una cultura de apres-ski de lujo».

Islandia declaró a Ischgl un área de riesgo el cinco de marzo después de que se descubriera que los turistas que regresaban del complejo estaban infectados, pero el gobierno provincial de Tirol, que incluye a Ischgl, respondió diciendo que probablemente atraparon el virus en el avión a casa.

La primera medida concreta se tomó el nueve de marzo, cuando se cerró un bar después de que uno de sus camareros se convirtiera en la primera persona en la ciudad en dar positivo. Pero el complejo permaneció abierto hasta el 13 de marzo.

El gobernador del Tirol, Guenther Platter, ha reconocido que se cometieron errores, y el Gobierno nacional ha dicho que habrá una revisión de lo que salió mal. Kurz ha dicho que su ciudad siguió las instrucciones de «las autoridades».