El ministro de Justicia afirma que «no había alternativa» a los indultos y reconoce que no hay garantías de éxito

Por: EFE

Política y conflictos
El ministro de Justicia afirma que «no había alternativa» a los indultos y reconoce que no hay garantías de éxito
Foto: Mariscal| EFE

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha asegurado que «no había alternativa al indulto» a los líderes independentistas catalanes condenados por sedición. El pasado 22 de junio el Consejo de Ministros aprobó  los indultos a los líderes del procés después de meses de debate en la opinión pública yentre críticas de la oposición, que los ven un «golpe a la democracia» mientras que los independentistas los consideran insuficientes y piden la amnistía.

Las claves: el ministro de justicia reconoce que aunque se hayan aprobado los indultos no hay garantías de éxito en términos de recuperar la convivencia en Cataluña. Los indultos, conmutan las penas pendientes de prisión de los condenados aunque mantienen las de inhabilitación, por lo que no podrán ejercer cargos públicos mientras dure la pena.

«No es un problema de claudicación, sino de convencimiento. No había alternativa al indulto. Eso ya lo habían hecho otros y fracasaron», ha señalado Campo en una entrevista publicada hoy por el diario El País.

«El Gobierno respeta la sentencia del Supremo, pero mientras la unidad de España quedó restablecida en unos segundos (tras la declaración unilateral de independencia), la fractura de la sociedad se ha agudizado. Y la función de un Gobierno es remover los obstáculos para garantizar la convivencia», ha añadido.

El ministro defiende que ha sido una decisión muy sopesada, anclada en el argumento de la utilidad pública y no en razones de «justicia ni equidad» y que rechazar los indultos no era la solución «porque no se iba a resolver el problema».

«Hay momentos en los que los Gobiernos tienen que poner elementos positivos para cambiar las cosas. No tenemos garantía de que esto sea exitoso, pero no nos perdonaríamos no intentarlo», ha declarado Campo, que ve «implanteable» una amnistía o un referéndum.