El ELN asegura un alto el fuego durante las elecciones presidenciales en Colombia

Política y conflictos

El ELN asegura un alto el fuego durante las elecciones presidenciales en Colombia
Foto: Desmond Boylan

La guerrilla colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha asegurado un alto el fuego desde el 25 al 29 de mayo para facilitar la participación de los ciudadanos en las elecciones presidenciales del 27 de mayo. El Ejército de Liberación Nacional, que también cesó sus operaciones militares en las elecciones legislativas de febrero, retomó las negociaciones de paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos la semana pasada en La Habana.

El ELN, que cuenta con 1.500 combatientes, “espera que este espíritu de conciliación sea respondido con una conducta similar por parte del Gobierno”, ha comunicado la organización a la revista Insurrección en un editorial llamado Unos cesan el fuego y otros no. El jefe de Gobierno, Juan Manuel Santos, ha admitido que no será posible un acuerdo de paz con el ELN antes de finalizar su mandato en agosto. La derecha se opone a las negociaciones de paz, lo que podría entorpecerlas si gana las elecciones del 27 de mayo.


El senador Iván Duque, del partido Centro Democrático que lidera el expresidente Álvaro Uribe, es favorito en las elecciones presidenciales, en las que los candidatos deben obtener más del 50% de los votos para evitar una segunda vuelta electoral. El ELN, escorado a la izquierda política, ha manifestado que los candidatos presidenciales de la derecha “hacen gala de un discurso de odio para perpetuar el ejercicio de la violencia como mecanismo de lucha política”.

El máximo responsable en las negociaciones de paz por parte del ELN, Pablo Beltrán, ha expresado su preocupación por las “dificultades” e “incumplimientos” del acuerdo de paz entre las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno, que desarmó y transformó en partido a esta guerrilla. Asimismo, ha añadido que “ha crecido un 20% el asesinato de líderes sociales y opositores” y que se está “configurando un genocidio de la oposición que actúa en la legalidad”. Beltrán ha comunicado, en nombre del ELN, su preocupación por el escenario político: “Si a nosotros se nos invita a dejar las armas y a hacer la lucha política en la legalidad, pero nos está esperando ese escenario, deben entender que no nos esperan muchas certezas”.

El ELN y el Gobierno colombiano ya negociaron, sin éxito, en el pasado. Ambas partes se reunieron desde febrero de 2017 en Quito (Ecuador), pero este país rechazó continuar como sede por ataques y secuestros perpetrados por las FARC en su territorio. En octubre de 2017, firmaron una tregua de 101 días, pero hubo críticas de incumplimientos del alto el fuego. Al término del mismo, el Ejecutivo denunció una inmediata ofensiva del ELN.

Actualmente, La Habana acoge las negociaciones de paz entre el ELN y el Gobierno, como ya hizo en 2016 en los diálogos de paz con las FARC. La isla caribeña cuenta con los requisitos necesarios para ser garante del proceso: experiencia en acuerdos de paz, cercanía geográfica, confidencialidad y seguridad, características que resaltaron tanto el Gobierno como las FARC, informa AFP.