Alfonso Donnay

Carta a Los Reyes Magos

Hola, me da un poco de vergüenza escribiros, no nos conocemos, pero quería contaros algunas cosillas y de paso, pediros un par de favores.

Opinión

Carta a Los Reyes Magos

Hola, me da un poco de vergüenza escribiros, no nos conocemos, pero quería contaros algunas cosillas y de paso, pediros un par de favores.

Veréis: Aquí donde yo vivo, es una tierra donde no hace demasiado calor, y donde no hay camellos para que os ayuden a repartir los regalos, por eso me cuentan que los tenéis que traer vosotros desde casa. Cómo no nieva demasiado, Santa Claus tampoco suele llegar. Sus renos voladores y su trineo, no podrían hacer nada por aquí.

Aquí, quien nos trae los regalos en Navidad es el Olentzero. Es carbonero, gordo, con barba y viene del monte. Olentzero, no tiene camellos ni trineo volador.

Vosotros tardáis mucho, casi cuando se acaban las vacaciones, Olentzero llega el día 24 de diciembre por la noche.

Espero que no tengáis celos de que yo pida mis regalos al Olentzero, pero es que siempre se porta bastante bien conmigo y además habla euskera. Cómo me han dicho que sois amigos, creo que no os importara que yo le prefiera a él. De todos modos, a algunos de mis amigos ya se que les llegan vuestros regalos.

Ah! Además, quiero que sepáis que Olentzero no me trae todo lo que le pido. A veces ya se que pido demasiado. Mis aitas me dicen que hay niños como yo que igual no tienen regalos y el Olentzero tiene que intentar que haya regalos para todos. ¿Vosotros los Reyes Magos, también lo intentáis? ¿Y Santa Claus?

Y eso, ¿porque será? ¿No habrán sido buenos? Yo no me lo puedo creer, no entiendo cómo puede haber niños sin regalos por Navidad. ¡Todos los niños son buenos! ¿Verdad? No lo entiendo.

Este año había pedido un coche teledirigido, una camiseta de la Real Sociedad con el número 9 y el nombre de Agirretxe, un juego de Lego para construir una nave espacial, un patinete, un puzzle 3D, el Fuerte de Play Mobil y unas botas para jugar al futbol, porque las del año pasado me hacen daño en los dedos cuando chuto.

Al final me he quedado con la camiseta de Agirretxe y las botas de futbol. El resto de regalos, le dije que los reparta entre los niños que no vayan a tener nada.

Ah! Y de paso le dije que hablara con vosotros para que hicierais lo mismo. ¡Qué no haya un niño sin regalos! Comprar entre los tres, muchos caramelos, gusanitos, gominolas, regalices, chicles de menta y de fresa, piruletas, pipas… Comprar todo lo que podáis, que hay que dejar, además de los juguetes, un paquete en cada casa.

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