María Jesús Espinosa de los Monteros

Jesús Gil Vs. Roger Ailes

"Ailes y Gil fueron los creadores de las primeras fake news que ahora florecen en cada esquina"

Opinión

Jesús Gil Vs. Roger Ailes
Foto: Denis Doyle
María Jesús Espinosa de los Monteros

María Jesús Espinosa de los Monteros

Apasionada de la radio, los podcasts, la literatura y el cine. Una vez hice una tesis doctoral sobre R. W. Fassbinder. También tengo dos Premios Ondas.

No sé si les sucede a menudo que mezclan visionados o lecturas y los personajes de algunas obras transitan alegramente en otras. Si, además, los perfiles tienen similitudes la confesión es todavía mayor. Coinciden ahora en las plataformas de televisión dos series que podrían rimar de un modo siniestro y que, desde luego, en mi mente o han hecho.

Se trata de El pionero, el biopic documental de ese populista local llamado Jesús Gil que puede verse en HBO, y La voz más alta (en Movistar +), una ficción protagonizada por un Russell Crowe sobredimendionado que interpreta a Roger Ailes, el magnate de la televisión estadounidense que levantó el canal Fox News.

Ambos personajes -Gil y Ailes- comparten una oronda figura. Se trata de hombres obesos y gigantes que no solo devoran comida frenéticamente, también las voluntades ajenas, las acciones de otros que, en sus manos, acaban siendo víctimas irreconocibles.

Ambos hicieron de la televisión un templo en el que consagrarse: Ailes como epítome de la televisión conservadora y reaccionaria que ahora idolatra Trump, Gil como ese hombre simpaticón y hecho a sí mismo que desafiaba los convencionalismos de unos políticos noventeros ramplones y siesos.

Y aunque Gil mostrara su lado más machista y cazurro en el famoso jacuzzi con ‘Las Mama Chicho’ de Telecinco, Ailes se convirtió en un auténtico depredador sexual que contaba con el beneplácito del gran magnate de la comunicación, Rupert Murdoch. Es decir, mucho antes del #MeToo y de la explosión del caso Harvey Weinstein, hubo un salvaje acosador que no dudaba en pedir sexo oral a la periodistas más reputadas del país como paso previo a conseguir un trabajo.

Su fama de paranoico creció hasta límites insospechados: siempre iba con su pistola, construyó un enorme búnker debajo de su casa, instaló una puerta de acero en su despacho, rodeó el ámbito laboral de cámaras de seguridad y espiaba los mails y las llamadas de sus trabajadores.

Ailes y Gil fueron los creadores de las primeras fake news que ahora florecen en cada esquina, pues ambos tenían la consigna de que repetir la misma falacia una y otra vez hace que se asuma, finalmente, como verdad.

Por último, en los dos trabajos audiovisuales -uno documental, otro ficción- se percibe una fascinación absoluta por el personaje por parte de los creadores, como si ellos mismos hubieran acabados devorados por esos hombres panzudos que tenían una concepción mesiánica de sí mismos: ellos, y solo ellos, habían llegado a este mundo para salvarlo.

Más de este autor

Cercas y la política tribal

«Cercas ha afirmado en muchas ocasiones que la política no debería funcionar así -apasionadamente-, al menos la política democrática. Porque lo que hace la democracia consiste en racionalizar la política, es decir, destribalizarla»

Opinión

La heroicidad prudente

«No estoy tan segura de que la calidad y decencia política haya progresado a la misma velocidad que las conquistas sociales»

Opinión

Más en El Subjetivo

Ferran Caballero

Libertaz

«La victoria de Ayuso es populista, dicen, y dicen bien en el sentido muy claro que es una victoria de los prejuicios del pueblo en contra de los intereses y los miedos y las presuntas responsabilidades de los dirigentes»

Opinión

Félix de Azúa

El caso de Félix Ovejero

«Hay algunos ataques a la libertad de expresión que ya no vienen de instituciones políticas o religiosas, sino de un poder nuevo y sumamente peligroso, pero al que aún no se les ven los colmillos»

Opinión