Un libro importante
«Las memorias de Juan Carlos I representan un documento histórico de enorme interés, por mucho que algunos pretendan que nadie las lea»

Ilustración de Alejandra Svriz.
En España pasan cosas verdaderamente sorprendentes. Un rey escribe un libro y, en lugar de ponerse a leerlo, medio país sale en tromba a criticarlo. Y la mayoría de las críticas se centran en la inoportunidad del momento elegido para publicarlo, como si eso tuviera algún valor realmente importante para los lectores.
Un libro hay que juzgarlo por su contenido y hay que estar muy ciego para no darse cuenta de que las memorias del rey Juan Carlos I (Reconciliación, Planeta, 2025) representan un documento histórico excepcional. ¿Cuántos reyes conocen ustedes que hayan escrito de su puño y letra un libro contando todas sus batallitas?
Elaborado con la ayuda de la escritora francesa Laurence Debray, que hoy cuenta en una entrevista en THE OBJECTIVE cómo se hizo, el libro del rey padre es interesantísimo, se devora con fruición e incluso se queda uno con ganas de más. Y no conozco a nadie que lo haya leído al que no le haya pasado lo mismo.
Gracias al libro conocemos mejor a Juan Carlos I, que es una persona mucho más culta, viajada y cosmopolita de lo que seguramente la mayoría de españoles piensen. Y también descubrimos pasajes desconocidos de la historia reciente de España, como por ejemplo el papel del dictador Francisco Franco.
En contra de lo que se ha contado, ni el libro es un ajuste de cuentas ni hay críticas excesivas contra nadie. Y por supuesto, como en todo libro de memorias, el afectado queda siempre bien y evita, convenientemente, los asuntos más delicados. ¿Alguien esperaba otra cosa? ¿De verdad vamos a pedirle ahora al rey que sea el único autor que se despelleje en sus propias memorias?
Como periodista, y como español, agradezco enormemente la existencia de este libro. Me ha ayudado a entender mejor algunos asuntos y he descubierto facetas desconocidas del rey. Y me consta que hasta sus propios hijos han sabido algunas cosas gracias al libro. Ojalá cada monarca nos dejara como legado un libro parecido.
Puedo estar de acuerdo en la inoportunidad del momento elegido para publicarlo, y en que hubiera sido mejor una vez fallecido Juan Carlos I, pero me parece un asunto menor. Nadie que haya leído el libro puede interpretarlo como un ataque a Felipe VI o pensar que su contenido debilita la monarquía. Es más, viendo la que está cayendo en España con Pedro Sánchez, no está del todo mal que se conozcan algunas opiniones del rey en este preciso momento.
Que el rey ha cometido graves errores en su vida es indudable, pero no podemos olvidarnos de un detalle fundamental. Él heredó los poderes absolutos de la mano de Franco y, pudiendo haber intentado perpetuar el régimen con una monarquía al estilo alauí, aceptó libremente renunciar a todos ellos y convertirse en un rey florero de carácter constitucional y democrático. Aquella renuncia nos hizo libres a todos. Dejar que ahora se muera en el ‘exilio’ es de una enorme crueldad. Ningún país serio haría con su historia algo parecido.