Los amigos antijudíos de Sánchez
«Lanzado recientemente, barcelonaz.gogocarto.fr/map se presenta como proyecto colaborativo para ‘mostrar y señalar las múltiples ramas de la economía sionista’»

Imagen de Alejandra Svriz
Pedro Sánchez y su abominable sociedad de limitados no han hecho más que dar alas al antisemitismo en España. Disuelta la «flotilla de Gaza», tal carísimo azucarillo, ha causado controversia estos días en Cataluña la publicación de Barcelonaz, un mapa interactivo alojado en la plataforma francesa GoGoCarto y creado por un grupo anónimo de periodistas, profesores y estudiantes. Lanzado recientemente, el sitio barcelonaz.gogocarto.fr/map se presenta como un proyecto colaborativo para «mostrar y señalar las múltiples ramas de la economía sionista en nuestra ciudad», «comprender cómo el sionismo opera y bajo qué formas se presenta» y «visibilizar y denunciar el impacto de sus inversiones en nuestro territorio». No conformes con esto, invitan a los usuarios a añadir nuevas entradas y aceptan donaciones para su mantenimiento. El callejero señala a unas 150 entidades en Cataluña etiquetándolas como «sionistas» y generando la consecuente indignación.
Entre las entidades listadas figuran multinacionales como Airbus (indultada recientemente por el gobierno español porque necesita la tecnología israelí de todas todas), IBM, Microsoft, Siemens, Volvo, Deutsche Bank y BBVA; las empresas israelíes, los edificios diplomáticos, los comercios kosher y locales judíos, e incluso el colegio judío Hatikva en Barcelona. Las categorías abarcan tecnología, energía, inmobiliarias, gastronomía, educación y turismo. El mapa se actualiza regularmente y promueve una denuncia colectiva contra estas inversiones, alegando su participación en un supuesto «genocidio palestino».
Los promotores, como la Assemblea de Barris pel Decreixement Turístic (Asamblea de Barrios para el Decrecimiento Turístico), justifican la iniciativa afirmando que solo señalan negocios propiedad de «sionistas», definidos estos como personas que defienden el derecho de Israel a existir y a una patria propia y segura para los judíos. Argumentan que estos «sionistas» apoyan el presunto «genocidio» contra la población de Gaza, y enfatizan que, tranquilos, que ellos no apuntan ni a entidades ni personas meramente por practicar el judaísmo. Pero ya sabemos cómo de falsa es esta distinción y cómo deriva en desenlaces sangrientos como la matanza en Bondi Beach, en Sydney. Recordemos que, en este lugar, el pasado diciembre de 2025, 15 personas murieron y decenas resultaron heridas en un ataque terrorista durante una celebración de la Janucá motivado por el antisemitismo contra los judíos por su mera identidad, fueran «sionistas» o no.
La comunidad judía española y otros líderes israelíes han reaccionado con alarma, temiendo que el mapa incite a la discriminación, a los boicots y a la violencia. Medios como Enfoque Judío y analistas como Gabriel Yerushalmi en X lo denuncian por marcar a judíos e israelíes, comparándolo con prácticas nazis que reviven «fantasmas del pasado». Un experto en antisemitismo citado en este medio afirma que «Barcelonaz no es un mapa inofensivo: es un instrumento de estigmatización que contribuye a este clima de hostilidad e incita directa o indirectamente a la discriminación contra judíos y ciudadanos israelíes, al boicot de sus negocios, e incluso a la violencia».
Algunos representantes judíos han presentado quejas ante GoGoCarto, argumentando que viola las leyes francesas contra la incitación al odio y la discriminación, describiéndolo como de «carácter antisemita y discriminatorio, ya que pretende identificar y estigmatizar a una población en función de su afiliación religiosa, real o supuesta». En España, el Movimiento contra la Intolerancia (@McIntolerancia) ha denunciado este grupo ante la fiscalía por delitos de odio y posible organización criminal, incluyendo el señalamiento de un colegio judío. Actualmente, la URL específica no muestra el mapa, posiblemente por estas acciones.
Este incidente se enmarca en un contexto de creciente antisemitismo en Europa, particularmente en Cataluña y España, agravado desde el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. Bajo el gobierno de Pedro Sánchez, España ha adoptado posturas agresivas contra Israel, usando términos como «exterminio» y «genocidio». Las pintadas y ataques antisemitas han aumentado en Barcelona, fomentando un clima hostil donde iniciativas aberrantes como Barcelonaz prosperan.
Es esperanzador, por otro lado, ver cómo muchos catalanes en X han condenado ese mapa de la vergüenza, apoyando a Israel y rechazando todo tipo de ataques a los ciudadanos judíos. Quizá al final podamos sobrevivir a este gobierno corrupto y desquiciado de Sánchez.