The Objective
Santi González

Sacrificadas por el amo

«No se había visto caso de abyección tan flagrante como el de las criaturas a las que Pedro Sánchez ha descabalgado de la vicepresidencia del Gobierno»

Opinión
Sacrificadas por el amo

La exministra de Educación Pilar Alegría junto a María Jesús Montero, ministra de Hacienda.

Desde aquellos comunistas a los que Stalin envió al paredón en las purgas de finales de los años treinta y caían frente al piquete dando vivas al padrecito Stalin, no se había visto caso de abyección tan flagrante como el de las criaturas a las que Pedro Sánchez ha descabalgado de la vicepresidencia del Gobierno y de un ministerio que llevaba aparejada la portavocía del Gobierno, para enviarlas a estrellarse en unas elecciones autonómicas de las que saldrán como portavoces de la oposición en sus respectivas asambleas regionales.

La vicepresidenta primera, Mª Jesús Montero, es, además, la responsable de Hacienda. ¿Cómo se puede explicar a los votantes andaluces que vamos a dar a Cataluña un dinero que para vosotros querríais? Mintiendo, claro, y contándoles que si a los catalanes les vamos a dar 4.700 millones, a los andaluces les daremos 4.800. «Más que a ninguna otra comunidad de España», ha dicho Marichús. Hagamos una cuenta elemental: Cataluña tiene un PIB que ronda el 19% del PIB de España. Y esos 4.700 millones suponen el 22,4% de los 20.975 millones que la munificiencia de Moncloa va a derramar como maná por nuestros reinos de taifas autonómicos. O sea que van a beneficiarse de una sobrefinanciación del 3,4%.

Aunque la chusma que lleva en su carro Pedro Sánchez cree que la Constitución consta de un artículo único que prevé el relevo de los miembros del CGPJ en cuanto cumplan su mandato, hay más artículos, 168 más, cuatro disposiciones adicionales, nueve transitorias, una derogatoria y otra final. Y ya en el artículo 2º dispone que la Carta Magna «reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas» y se extiende en el artículo 138, donde dice en el punto 1 que «El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2º» y en punto 2 del mencionado 138: «Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales».

Es verdad que nuestra izquierda acostumbra a hacer metáfora, no solo con las palabras, sino también con los números. Recuerdo la primera vez que me topé con la ignorancia general básica de Iñigo Errejón en una tribuna que le publicó El País en marzo de 2015, en la que afirmaba: «Si se disolviera la Eurozona tal y como la conocemos, todos entraríamos en un descomunal juego de suma cero: todas las partes perderían». ¿Teoría de juegos? Qué va, ignorancia de las reglas por las que se rigen los números enteros. La vicepresidenta Montero ha dado la vuelta al modelo y opina justamente lo contrario: que todas las partes ganarían.

Los votantes andaluces se las van a ver con ella en un domingo aún por definir del presente año. Sí está definida, en cambio, la fecha en la que Pilar Alegría se va a enfrentar a su infortunio electoral. Será el 8 de febrero, dentro de 26 días. Pilar, que ha sido una ministra de Educación ayuna de toda información y aprendizaje, dice que «la financiación de Cataluña no perjudicará a los demás territorios, y defenderé con uñas y dientes que Aragón sea respetado».

«Es curioso que las cuatro citadas, cuatro voluntarias para el cadalso, sean mujeres. También lo era su biógrafa, Irene Lozano»

Otra ministra que se va a estrellar es Diana Morant, que se muestra ufana por los beneficios que va a obtener la Comunidad Valenciana con la financiación que pactaron Sánchez y Junqueras. Le ha exigido al presidente Pérez Llorca que la apoye y en plan maestra Ciruela se ha ofrecido a explicarle el procedimiento con detalle.

Sin Ministerio, pero también valenciana, es Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana y secretaria de Igualdad de la Ejecutiva socialista. Como no ha llegado a ministra, no va a descender tanto. Tampoco será candidata a la presidencia de su comunidad, que en ese empeño ya va a fracasar Morant, solo aspira a la alcaldía de Valencia, con su equipaje académico falso: manifestó ser licenciada en Filología Hispánica y en Comunicación Audiovisual sin tener ninguna de las dos carreras, pero, ¿no revela este infundio un elevado concepto de los estudios universitarios para alardear de dos carreras sin tener ninguna? También ha terciado sobre el acuerdo al que llegó Pedro Sánchez con el golpista inhabilitado. Y ha dicho que la promesa de 4.700 millones de euros a Cataluña es «la mejor propuesta para el conjunto de las comunidades autónomas» y ha vinculado directamente esta reforma con la defensa del Estado del bienestar: «No hay nada más patriótico que defender el Estado del bienestar», destacando que el nuevo sistema permitiría reforzar los servicios públicos en todo el territorio.

Es curioso que las cuatro citadas, cuatro voluntarias para el cadalso, sean mujeres. También lo era su biógrafa, Irene Lozano, que hablaba en su Manual de Resistencia de su nom de guerre: Pedro el guapo, que él aceptaba con la boca pequeña: «Aquella fue la época de ‘Pedro el guapo’, cuyo mensaje implícito decía: ‘Como es guapo, es frívolo’». Ah, si solo fuese frívolo. Es muchas más cosas y sobre todo, un tipo que constituye su única ambición. Hay gobernantes corruptos, tipos que no dudan en sacrificar la nación por su partido. A éste se la suda también el partido y está dispuesto a hundirlo para permanecer un tiempo más, no importa cuánto, en la Moncloa. Acabamos de conocer el manifiesto de Jordi Sevilla y sus 40 socialistas críticos. ¿Podrán con Pedro Sánchez y sus 40 ladrones? Tiene uno para no olvidar a Alfonso Guerra y sus 40 diputados guerristas que se iban a alzar contra Zapatero y el Estatut. No rechistó ni uno.

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