The Objective
César Calderón

¿Cómo comienza (de verdad) el 2026 electoral?

«El PP, en lugar de lanzar propuestas de gobierno creíbles para la mayoría, sigue empantanado en un incomprensible bucle de guerrillas culturales con Vox»

Opinión
¿Cómo comienza (de verdad) el 2026 electoral?

Ilustración de Alejandra Svriz.

Tras las encuestas que publicaron el lunes Sigma Dos para El Mundo, 40DB para El País, NC Report para La Razón y Sociométrica para El Español, y, sobre todo, la celebración de las elecciones extremeñas, parece que una suerte de incomprensible euforia se ha esparcido por el interior de la M30 madrileña, que como saben es un ecosistema muy similar al de la Isla de Calipso. Ya saben, aquella en la que el pobre Ulises estuvo preso siete años y en la que el tiempo, la realidad y hasta las propias ideas quedaban suspendidos mientras la hija de Atlas les agregaba alegremente psicotrópicos a sus comidas y a sus bebidas. 

No pretendo que me confundan con Hermes, que fue a quien Zeus ordenó liberar a Odiseo de las dulces garras de Calipso, pero sí que me gustaría bajar unos grados la siempre malsana euforia con algunos datos extraídos de las ya citadas encuestas que todos deberíamos tener en cuenta antes de calzarnos la clámide de los días de fiesta, ponernos una corona de ramas de olivo en la cabeza y lanzarnos a disfrutar de la fiesta sicalíptica.

En primer lugar, el Partido Popular, a pesar de ser la opción favorita de la mayoría de los españoles, en lugar de asumir ese liderazgo y disfrutarlo lanzando propuestas de gobierno creíbles para la mayoría de los españoles con la vista fija en llegar a la Moncloa con los menores peajes posibles, sigue empantanado en un incomprensible bucle de guerrillas culturales con Vox que solo interesa a cinco columnistas y creo que ni siquiera a todos ellos, en el que el centro del debate es más topológico que político, esto es, si el PP está más lejos o más cerca de Vox. Una forma ciertamente creativa de dilapidar su ventaja y de lograr aburrir a la propia parroquia, algo que al parecer ya están logrando porque llevan varios meses, concretamente desde que celebraron su congreso, sin meter un gol que no sea de penalti, lo que les está llevando no solo a no crecer electoralmente, sino a deslizarse peligrosamente hacia los resultados electorales que lograron en 2023. 

El PSOE por su parte parece que, al menos de momento, no consigue que casi nadie le compre el marco de San Pedro contra el dragón de la ultraderecha, pero si perseveran y tanto el PP como Vox les ayudan armando tres o cuatro Gobiernos autonómicos de esos muy españoles y mucho españoles, a lo mejor pueden dar más guerra de la que anuncian medios y tertulias. La prueba la tienen en que con la tempestad que les está cayendo encima, aún se mantienen en torno a los 110 escaños.

Y una tercera nota, quizá la más importante, los que siguen montados en un cohete son los chicos de Vox, que ya sea gracias a los aciertos propios o sobre todo a los errores ajenos viven ausentes de cualquier cuita y como si de una ópera de Wagner se tratase, cabalgan cuales valkirias hacia una cota electoral que ni siquiera los más optimistas de esa cofradía imaginaban, el 18% y además sin que exista razón objetiva alguna para que dejen de crecer.

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