Venezuela: resumen de la situación
«En un país marcado por la fuga de técnicos e intelectuales, por la incompetencia y la represión, y por las ambiciones de las facciones del régimen, es donde entró Trump»

Ilustración de Alejandra Svriz.
Han corrido ríos de tinta sobre la intervención de un comando del Ejército de los Estados Unidos en Caracas, donde han bombardeado, matado a 40 o 50 personas y secuestrado al monigote que fungía de presidente.
Monigote: Maduro fue elegido como sucesor de Chávez precisamente por su nulidad: todos los grupos de fuerza del chavismo eran incapaces de colocar a uno de los suyos, y acabaron pactando colocar al más tonto, a cuya sombra podían los demás entenderse—. En su lugar los EEUU han colocado a sus colaboradores y grandes criminales Delcy Rodríguez y su hermano Jorge.
Estos dos hermanos, de inteligencia y formación notables, son hijos de un terrorista y secuestrador que sufrió graves torturas y murió en la cárcel probablemente a consecuencia de las mismas. El agravio infligido a su padre y el rencor convirtieron a los dos hermanos en fanáticos de la revolución. Pero como también son inteligentes, son pragmáticos, y ahora van de la mano de Trump. Sostenidos por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, el más radical y el más terrorífico.
Cuando Chávez iba para operarse en La Habana del mal que se lo llevó, compareció ante el país con Cabello y Maduro a uno y otro lado, y explicó: «Si me pasa algo en Cuba, mi sucesor es Maduro». A Cabello se le torció el semblante, pero la voluntad de Dios se impuso.
La mayoría de los análisis que se vienen publicando en nuestra prensa abordan la situación en Venezuela desde prejuicios ideológicos, que seguramente no ayudan a ver la complejidad de una situación endemoniada, en la que actúan e interactúan varios agentes extranjeros, para mal de los ciudadanos, por cierto: uno de cada tres de ellos ya ha salido del destruido país, en busca de una oportunidad de supervivencia y libertad. Son millones de vidas que han tenido que reconstruirse lejos, cada una cargada de su dolor, de su nostalgia, de una afrenta común y una historia dolorosa particular.
«El destruido país está dividido en varios grupos de depredadores al servicio de las grandes potencias o del mejor postor»
Pero además, buena parte de esos millones de fugados son profesores, ingenieros, profesionales del funcionamiento de las cosas. Sin ellos, todas las estructuras del país están en manos de ineptos, de corruptos y de ineptos corruptos. Con ese material humano a ver quién lo levanta.
Comparado con ello, la suerte del señor Maduro, víctima de una canallada asombrosa, en realidad carece de importancia. Esperemos, eso sí, que en la cárcel norteamericana donde reside desde que abandonó a su pesar el palacio de Miraflores le dejen vestir el llamativo mono con los colores y las estrellas de la bandera nacional con el que gustaba comparecer ante sus masas… Así vestido, con su querido mono patriótico, sin duda rumiará mejor, 24 horas al día, tratando de averiguar quiénes de sus más íntimos amigos políticos y militares lo vendieron a los EEUU por los 50 millones de dólares que estos habían ofrecido por su cabeza… ¿Delcy? ¿Jorge?…
El destruido país está dividido en varios grupos de depredadores al servicio de las grandes potencias o del mejor postor. El ganador de las últimas elecciones, el derecho a la democracia, los ciudadanos… son elementos que no pintan nada. Jamás le importaron al chavismo ni a potencia alguna le importa la ciudadanía, ni el país, solo el petróleo. China, Rusia e Irán con sus propias agendas y Cuba, a un nivel vampírico menor, requerían de un erial vulnerable y pusilánime para extraer recursos baratos y de un enclave conveniente. Por eso tantos presos políticos que callar, tanta represión, tanta pobreza que ocultar, tanto control gubernamental en todos los estamentos de la sociedad.
En ese reparto del tesoro que se realizaba ante sus propias narices ha querido también entrar Washington, y ha entrado, desde luego, dando codazos…
«Ahora mismo, en Caracas, los organismos de seguridad requisan a las personas y detienen los coches para revisar móviles»
¿Qué ha cambiado con la «extracción» del chándal de colorines? De momento, ahora mismo, en las calles de la ciudad, los organismos de seguridad requisan a las personas, detienen los coches para revisar móviles y conversaciones telefónicas. Ocurre a la salida de las estaciones del metro en Caracas y en todas las principales ciudades de Venezuela.
Entre los periodistas venezolanos de la disidencia y de la oposición circula un texto que puede servir de escueto aide-mémoire sobre la situación del país. Menciono a continuación algunas de sus observaciones sobre la realidad:
La invasión de Inteligencia y Control Social de Cuba y China no es una simple alianza diplomática; es una intervención estructural.
Cuba (el cerebro operativo): Venezuela entregó su sistema de identificación (Saime) y registros civiles a La Habana. Pero lo más grave es la injerencia en las Fuerzas Armadas. Los oficiales cubanos operan dentro de los cuarteles venezolanos (Fuerte Tiuna), diseñando la doctrina militar y, sobre todo, el sistema de contrainteligencia (Dgcim). Ellos enseñaron a espiar a los propios militares venezolanos, para evitar rebeliones y asonadas.
«Venezuela es la sede geopolítica de las potencias enemigas de la democracia occidental en el hemisferio, Rusia e Irán»
China (el control tecnológico y la deuda): China no solo prestó dinero; implementó el Carnet de la Patria a través de tecnología de ZTE. Se trata de un sistema de control social digital calcado del modelo chino para monitorear el comportamiento ciudadano y condicionar el acceso a alimentos. Además, gran parte del petróleo que salía no generaba ni un dólar de caja porque se iba directo a pagar deudas antiguas con China.
Venezuela es la sede de la plataforma geopolítica de las potencias enemigas de la democracia occidental en el hemisferio, Rusia e Irán.
Rusia (el músculo y el escudo): Moscú proveyó el armamento (Sukhois, sistemas antiaéreos S-300) y, más importante aún, contratistas militares privados (como el Grupo Wagner) para la seguridad del anillo íntimo de Maduro cuando desconfiaban de los venezolanos. Pdvsa (Petróleos de Venezuela S. A.) trasladó sus oficinas a Moscú en su momento. Venezuela es su «cabeza de playa» para molestar a EEUU.
Irán (la logística y el terrorismo): la relación del régimen chavista con el país de los ayatolás va más allá de la gasolina. Se han documentado vuelos de Mahan Air (sancionada por terrorismo) entrando y saliendo de puntos estratégicos. Irán usó Venezuela para triangular dinero, evadir sanciones y establecer centros de operaciones para Hezbolá en América Latina (especialmente en la Isla de Margarita y zonas fronterizas), convirtiendo al país en un hub de lavado de dinero.
«Otro agente activo importante es la narcoguerrilla en el sur de Venezuela, donde el Estado ha dejado de existir»
Otro agente activo importante es la narcoguerrilla en el llamado Arco Minero, el sur de Venezuela, donde el Estado ha dejado de existir. El régimen entregó el sur (Bolívar, Amazonas) al ELN y las disidencias de las FARC, fuerzas guerrilleras expulsadas de Colombia. En esas regiones el ejército regular no entra; son los grupos guerrilleros quienes administran las minas de oro y coltán.
ELN y FARC extraen la riqueza, mantienen el orden a sangre y fuego y envían una cuota (en oro) directamente a la cúpula en Caracas, saltándose el Banco Central. Es una tercerización de la soberanía: guerrilleros colombianos actuando como autoridad civil y militar en suelo venezolano.
¿Por qué el dinero del petróleo jamás llega al venezolano?
La gente se pregunta: «Si el petróleo sube de precio, ¿por qué seguimos siendo tan pobres?». La respuesta es una tubería rota en tres partes:
«Venezuela, el país con más petróleo del mundo, tiene que importar gasolina de Irán porque es incapaz de refinar la suya»
La primera parte es el saqueo directo (o corrupción masiva) en todos los niveles de la Administración: Solo el caso Pdvsa-Cripto (revelado en 2023) mostró que desaparecieron 23.000 millones de dólares en tres años. El dinero de las ventas de petróleo se desviaba a billeteras de criptomonedas inatrapables, yates y redes de prostitución de lujo, en lugar de entrar al Tesoro Nacional para hospitales o escuelas.
La segunda parte, los sensacionales descuentos en el precio del petróleo venezolano para venderlo en el mercado negro: Como Pdvsa está sancionada y destruida, para vender petróleo tenía que usar una «flota fantasma» de barcos que apagan sus radares. Para que alguien se arriesgase a comprar ese petróleo «ilegal», Venezuela tenía que venderlo con descuentos del 40% o 50%.
La tercera parte del tubo roto es la incompetencia militar, que ha destruido la industria: en el año 2003, cerca de 20.000 técnicos hasta entonces responsables del funcionamiento de las infraestructuras fueron despedidos y en su lugar se colocó a militares, leales pero ignorantes, a manejar la industria más compleja del mundo. Resultado: las refinerías no funcionan. Venezuela, el país con más petróleo del mundo, tiene que importar gasolina de Irán porque es incapaz de refinar la suya.
Hasta aquí algunas de las notas del informe actualizado. Es en este desolado panorama civil, económico y moral, marcado por la fuga de los técnicos y los intelectuales, por la incompetencia y la represión, y por las ambiciones (y temores) de las diversas facciones del régimen, donde ha entrado Trump, como en un avispero, vestido con un traje de apicultor, a llevarse la rica miel. Ahora Venezuela es una colonia de EEUU y su demencial mandatario. On vera. Wait and see.