Anna Grau

X del GAL = 0 a la izquierda

«Nadie de izquierdas en este país puede presumir de haber movido un maldito dedo para esclarecer la famosa X del GAL»

Opinión Actualizado:

X del GAL = 0 a la izquierda
Foto: Andres Kudacki| AP Photo
Anna Grau

Anna Grau

Anna Grau es periodista y escritora y ha sido todo eso en Barcelona, NYC y Madrid.

Idea para relanzar la maltrecha economía nacional después del COVID-19 y de su pésima gestión por casi todas las autoridades: convertir España en un gran centro de investigaciones mnemotécnicas. En el supremo laboratorio internacional de la desmemoria.

El alzheimer para nada inocente empieza a competir seriamente con la envidia en el ránking de los pecados favoritos de los españoles. La mala leche, no nos engañemos, siempre ha estado ahí. En ubérrima abundancia. Si a eso se le suma la dislocación y trivialización de toda lógica en los medios de comunicación y no digamos en las redes sociales, el esperpento está servido.

Ejemplo: ahora cierto tipo de extrème gauche superchic (al alimón con todo indepe en nómina o que se precie…) considera de buen tono darle caña al Rey y a lo más parecido a un monarca electo que aquí se ha conocido, que hasta la fecha es Felipe González. Pues qué bien. Ya sólo les falta hilar algo más fino…

Creo que era aquí mismo donde nos pasmábamos de que un vicepresidente segundo del gobierno se enfureciera por ser llamado hijo de terrorista en sede parlamentaria, cuando en esa misma sede él había llamado terroristas (no hijos ni sobrinos de…) a sus actuales socios de gobierno. ¿No fue Pablo Iglesias quien hace nada le espetaba a Pedro Sánchez que el PSOE era el partido “de la cal viva”?

Esas cosas duelen precisamente porque contienen un puntito de verdad. Pero un puntito no es un punto pelota. Una cosa es lo supuesto. Otra bien distinta es lo probado. Y, aunque las hordas vociferantes parezcan considerar ahora que sale gratis decir que “seguro que Felipe y el Rey estaban al tanto de los asesinatos de los GAL”, bueno, pues lo siento mucho, pero estas barbaridades hay que demostrarlas.

La pretendida actualidad que al tema le da un informe de la CIA que es poco más que un corta-y-pega de la prensa española de la época (he escrito un libro entero sobre cómo funciona la CIA y créanme que informarse o informar no ha sido nunca lo suyo…) no debería hacer olvidar a un analista serio e imparcial algunas verdades objetivas elementales:

a) La guerra sucia contra ETA participada por miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado no se inventa en los años 80. Venía de antes del 78 y formaba una tupida red de grupos, grupitos y grupúsculos, de batallones de esto y de lo otro, unos más pro que otros. Hubo incluso quien pidió un crédito al banco porque no encontraba quien le financiara el asesinato del etarra Argala en venganza por su participación en el atentado contra Carrero Blanco… Un puñado de nostálgicos del almirante se lo cargaron completamente gratis y sin ningún apoyo oficial.

b) La leyenda de la cal viva no se asocia tanto a las criminales andanzas de José Amedo y Michel Domínguez como al lado oscuro del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo. Lasa y Zabala sucumben al llamado “GAL verde”, que convivía con otros GAL de todo pelaje y color (igual que se llegaron a mascar no menos de tres posibles 23-F…), casi siempre caracterizados por el chapucerismo más trágico. Lo cual hace sospechar más de algo que nace de abajo arriba, y que desde arriba se tolera o se intenta vilmente aprovechar, que en un terrorismo seria y profesionalmente organizado por el Estado. Veamos por ejemplo el secuestro por error de Segundo Marey…que dicen que salvó el pellejo, y no fue “encalado” allí mismo para tapar la pifia, porque al entonces ministro Barrionuevo se le alborotó la conciencia: “¡No lo matéis, que yo creo en Dios!”, dicen que dijo. Probablemente de no creer en Dios, no habría habido caso Marey y no habría acabado dando Barrionuevo con sus propios huesos en la cárcel, las cosas como son.

c) Es cierto que Ricardo García Damborenea, secretario general que fue del PSE en Vizcaya, condenado a su vez por el caso GAL, acusó a Felipe González de estar al tanto y hasta de ser la X del tema. Tan cierto como que José Barrionuevo y Rafael Vera, condenados también, le exculparon.  ¿Quién mentía? Bueno, los jueces se inclinaron por Barrionuevo y Vera, a lo mejor simplemente por estar más arriba en la cadena de mando bajo sospecha…

d) Claro, ante esto alguien puede clamar: “¿Tú crees que yo me chupo el dedo y no me doy cuenta de que Barrionuevo y Vera se inmolaron por Felipe?”. Podría ser. Tanto como que Damborenea se estaba pasando al PP con armas y bagajes (y buscando reducir su propia condena…) cuando lanzó sus acusaciones contra Felipe. Para chuparse los dedos también.

e) Otro detalle que algunos de los actuales rasgapatrias se apresuran a pasar por alto es que el único intento de verdad serio que se ha hecho en este país para investigar el caso GAL lo hicieron unos periodistas –el más destacado y conocido de ellos, Melchor Miralles-, primero en Cambio16 y luego en El Mundo, siempre a las órdenes de un director de prensa, Pedro Jota Ramírez, que de lo último que tiene fama es de haber sido o ser de izquierdas… Todo lo contrario, la entera progresía le tuvo y le tiene por una de sus bestias más negras. Casi por el facha máximo.

f) Y es que la superizquierda española, salvo contadísimas y honrosísimas excepciones personales (los de siempre: Julio Anguita y dos huevos duros…), pasaba totalmente del GAL (que cuando ETA mataba cada tres horas, aquí quitaba el sueño a muy poca gente). ¿Hay que recordar las concentraciones a la puerta de la cárcel de Guadalajara, el día que Barrionuevo y Vera entraron, al grito de “Aznar, capullo, sácalos del trullo”?

g) ….Que los sacó, Aznar los sacó…al final, cuando aquello ya no tenía la utilidad política anhelada (descabalgar a Felipe de una Moncloa que parecía irritantemente soldada a sus ingles)

h) Pero incluso así, nadie de izquierdas en este país, y cuando digo nadie, es NADIE, puede presumir de haber movido un maldito dedo para esclarecer la famosa X del GAL. Que en gran medida es tan impenetrable gracias a la insolente prevaricación de Baltasar Garzón, un exjuez que archivó este sumario para ir de candidato del PSOE, que cuando no vio colmadas sus ambiciones dimitió y volvió a abrir el cajón con ánimo de venganza, y el resultado fue una instrucción que competía en inmoralidad y chapuza con el mismo delito que decía querer perseguir.

Resumiendo y para acabar: seguro que recuerdan aquello de “Nietszche ha muerto, firmado: Dios”. Y es que aunque el gran filósofo se apresuró a proclamar la muerte de Dios, quedó muy lejos de dejarla tan plenamente demostrada…como la suya propia.

Entonces, yo lo único que digo es que Felipe González Márquez puede ser, o puede no ser, la X de los GAL. Pero lo que sí es seguro es que Baltasar Garzón y todos los que jalean, también desde el actual gobierno -¡ay, Dolores!…¡ay, Pablo!- son la causa, o la X, de que mucha cal viva vertida en este país haya quedado impune. Igual que siguen sin esclarecer muchos asesinatos de ETA por no incomodar a los amiguetes de Bildu.

Es que parece mentira que haya que recordarlo.

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