Cierra por falta de subvenciones la fundación que defendió a 820 hombres maltratados
La entidad deja de ofrecer asistencia psicológica y jurídica a víctimas de violencia doméstica tras funcionar ocho meses

Ilustración de Alejandra Svriz.
La Fundación en Defensa de Hombres Maltratados, nacida en mayo del año pasado para defender a hombres maltratados y también a aquellos que son víctimas de una denuncia falsa por violencia de género, ha dejado de funcionar temporalmente por falta de ingresos institucionales. Tras atender a alrededor de 820 varones, la fundación echó el cierre el pasado mes de diciembre por falta de dinero público, a pesar de lo se les prometió. Durante ocho meses, la entidad funcionó exclusivamente con aportaciones privadas.
«La Fundación para la defensa de los hombres maltratados por falta de financiación pública y privada ha dejado de ofrecer sus servicios de consulta jurídica y psicológica», apunta la entidad en su página web. Con todo, siguen activos y mantienen la «concienciación social de esta problemática» a través de las redes sociales. En cuanto comiencen a percibir fondos públicos, su intención es reactivar la atención «directa» a los varones víctimas de violencia doméstica.
«Sentimos que se nos engañó», lamenta a THE OBJECTIVE su portavoz, Juanma Melgar, que asegura que la entonces consejera de Justicia de la Comunidad Valenciana, Elisa Núñez, les prometió una línea de subvención directa: «Nos reunimos en noviembre de 2023 y nos prometieron que abrirían una línea de subvención para hombres maltratados, pero a la hora de la verdad no se activó. Contábamos con esa línea, que nos hubiera permitido mantener esas labores de atención directa, pero al no recibirla hemos tenido que parar. No podemos ofrecer asistencia psicológica y jurídica sin fondos».
Ataques a la fundación
Desde la fundación se preguntan por qué no se les ha concedido ni una sola subvención «cuando en otros países europeos, como Dinamarca, están superando esa etapa de excluir a los hombres maltratados y tratarnos en igualdad a las mujeres maltratadas». «Seguiremos luchando por la igualdad real», dicen.
Desde el principio las cosas no salieron como la fundación esperaba. Su inscripción en mayo de 2024 en el Registro de Fundaciones de la Comunidad Valenciana fue recibida con enorme hostilidad por parte de la izquierda, que tildó a sus impulsores de «negacionistas» y les vinculó falazmente a Vox, omitiendo que esta entidad ya existía como asociación a nivel nacional desde 2022, cuando fue aprobada por el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska.
Su actividad
Los fines de la asociación eran «la protección del colectivo de hombres víctimas de malos tratos en las relaciones con sus parejas o exparejas, mujeres, dentro del marco legal vigente», así como «la promoción de la igualdad integral de derechos entre los hombres y mujeres, en concreto velando por las víctimas de violencia en el ámbito de las relaciones de pareja».
Para la consecución de estos fines, las actividades que han llevado a cabo durante ocho meses han sido: asistencia jurídica y psicológica; estudios psicológicos y jurídicos sobre la situación de los hombres maltratados en sus relaciones de pareja; comunicar y difundir en la sociedad la problemática que puede afectar al colectivo, a fin de concienciar de su existencia; promover la formación de nuevas masculinidades con voz crítica respecto a la desigualdad que sufren los hombres y, al mismo tiempo alejadas del modelo machista, etcétera.
Además, durante su breve época de actividad, la fundación presentó una denuncia contra la diputada socialista Rosa Peris y el portavoz del PSPV, José Muñoz, por vulnerar su derecho al honor por decir que la Generalitat «abre la puerta a los hombres maltratadores» y que «ser maltratador desgrava» en el IRPF.
También elaboraron un polémico Decálogo del silencio a los hombres en el que denunciaban que «las muertes de hombres asesinados no interesan, se salen discurso oficial y, por tanto, no son tenidas en cuenta ni por los políticos, ni por las instituciones, ni especialmente por los medios de comunicación».
La entidad mantiene activa su web y sus perfiles en redes sociales, donde difunden noticias con comentarios sobre la violencia hacia los hombres. «Protegemos a hombres víctimas de malos tratos por parte de sus parejas o exparejas (mujeres)», reza la cuenta de la entidad en X -antes Twitter-. Desde ahí seguirán concienciando sobre esta realidad silenciada con el fin de, algún día, poder retomar su actividad.