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El Ejército español ya opera en la frontera con Rusia el escudo antidrones creado por Indra

Se trata de un sistema español denominado CROW que rastrea y tumba los drones con los que Rusia desafía a la OTAN

El Ejército español ya opera en la frontera con Rusia el escudo antidrones creado por Indra

El sistema antidrones CROW durante unos ejercicios de prueba en España. | Indra

El Ejército del Aire español ha dado un paso estratégico en el flanco este de Europa al desplegar en la frontera de Lituania con Rusia el llamado sistema CROW (Cuervo), un avanzado escudo antidrones desarrollado por la compañía Indra. Esta tecnología, que ya se encuentra plenamente operativa bajo el mando del destacamento español, actúa como punta de lanza en la protección contra la amenaza de aeronaves no tripuladas, el mayor desafío actual por parte de Moscú tanto en las repúblicas bálticas como en otros países de la OTAN.

Fuentes de Defensa aseguran a THE OBJECTIVE que el CROW ya se encuentra plenamente operativo en Lituania, aunque «todavía no ha tenido ocasión de activarse contra objetivos reales». Este escudo antidrones, diseñado por Indra, es uno de los sistemas más avanzados del mercado europeo actual. Además del componente puramente militar, el despliegue tiene también objetivos comerciales, ya que el CROW aspira a venderse a otros operadores de la OTAN.

Fue el ministerio de Defensa lituano el que anunció el pasado mes de diciembre que, en una conversación con Margarita Robles, se había consignado el envío de este sistema antidrones al país báltico. Allí opera en estos momentos también el destacamento Vilkas, la operación del Ejército del Aire que despliega cazas F-18 para interceptar a las aeronaves rusas que entrar en el espacio aéreo de la OTAN sin permiso y con intenciones desafiantes.

De hecho, estas unidades sí han estado ocupadas en el tramo final del 2025. Tal y como desveló el Estado Mayor de la Defensa última semana, los caza F18 ‘Vilkas’ realizaron «con éxito varias misiones de policía aérea de reacción rápida, denominadas A-Scramble, en respuesta a la detección de aeronaves no identificadas. En todas ellas, los aviones españoles regresaron a su base aérea de Siauliai, en Lituania, sin novedad», anunció.

En cuanto al sistema antidrones, y pese a que aún no ha tenido que ser empleado contra amenazas procedentes de Rusia, no será La primera vez que el CROW opera en un escenario de amenaza real. Indra y el Ejército español ya lo han puesto a prueba en Mali. Sin embargo, según confirman fuentes militares, el sistema se enfrenta a la prueba de fuego determinante, ya que el frente báltico es en estos momentos -al margen de Ucrania- el escenario más exigente en cuanto a amenazas de pequeños drones se refiere.

Detectar drones rusos

A diferencia de los métodos de defensa aérea tradicionales, el sistema CROW está diseñado específicamente para detectar y neutralizar aeronaves de pequeño tamaño que, por su perfil de vuelo y materiales, suelen ser invisibles para los radares convencionales.

Su funcionamiento se basa en una arquitectura de sensores integrados que trabajan de forma sincronizada para ofrecer una vigilancia total. En una primera fase, el sistema utiliza radares de alta precisión y sistemas de radiogoniometría que escanean el espectro electromagnético. Esto permite no solo detectar la presencia de un dron a varios kilómetros, sino también interceptar las señales de radiofrecuencia que el aparato intercambia con su piloto, lo que facilita la geolocalización del operador en tierra.

Inteligencia artificial contra drones

Una vez que el sistema detecta una posible incursión, entra en juego un conjunto de cámaras optrónicas de última generación, equipadas con sensores térmicos e infrarrojos. Mediante el uso de algoritmos de inteligencia artificial, el CROW es capaz de clasificar visualmente el objeto, distinguiendo en milisegundos si se trata de una amenaza real o de un elemento inofensivo, como un ave. Esta capacidad de identificación es crítica para evitar falsas alarmas en un entorno de alta tensión internacional.

La respuesta del escudo español ante una amenaza confirmada se ejecuta de manera quirúrgica. En lugar de utilizar proyectiles físicos, el sistema apuesta por la neutralización electrónica, conocida técnicamente como ‘soft kill’. El CROW proyecta una emisión de energía que satura los enlaces de comunicaciones y el sistema de posicionamiento GPS del dron. Al quedar ciego y sin control remoto, la aeronave intrusa se ve obligada a aterrizar de inmediato o a regresar a su punto de origen, quedando totalmente inhabilitada para cumplir misiones de espionaje o ataque.

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