La izquierda recupera el 'No a la guerra' tras la caída de Maduro: «EEUU es un peligro»
Podemos y Sumar califican la operación de «agresión imperialista» y piden salir de la OTAN

El ya depuesto dictador de Venezuela, Nicolás Maduro.
La izquierda española de Podemos y Sumar ha reaccionado de forma contundente contra la detención de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos, calificándola de acción «imperialista» y de «agresión». La operación militar, que ha incluido bombardeos en puntos estratégicos de Caracas y otras regiones del país, ha culminado con la captura del líder venezolano por parte de las fuerzas estadounidenses. «Estados Unidos es un peligro», ha afirmado la eurodiputada de Podemos Irene Montero en su perfil de la red social X.
Desde Más Madrid, la respuesta ha sido unánime y contundente. La portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha sido una de las primeras en manifestar su «rechazo rotundo» a lo que considera una agresión injustificable del Gobierno de Donald Trump. «Nada justifica la agresión militar. Nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro rechazo a las acciones de Trump», ha señalado en sus redes sociales, apelando a la legislación internacional para defender el derecho de la nación sudamericana a vivir en paz.
Montero ha señalado en referencia a la operación militar contra Maduro que «o les paramos o arrasarán con todo», en referencia a Estados Unidos. «España es un país de paz y el Gobierno debe romper toda la alianza con EEUU, empezando por la OTAN».
La eurodiputada ha querido enviar todo su «apoyo a Venezuela» y ha señalado que «una vez más, no más guerras por petróleo». Esa ha sido, hasta el momento, la principal reacción en Podemos.
Desde Más Madrid, la respuesta ha sido unánime y contundente. La portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha sido una de las primeras en manifestar su «rechazo rotundo» a lo que considera una agresión injustificable del Gobierno de Donald Trump. «Nada justifica la agresión militar. Nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro rechazo a las acciones de Trump», ha señalado en sus redes sociales, apelando a la legislación internacional para defender el derecho de la nación sudamericana a vivir en paz.
Rita Maestre, portavoz de la formación en el Ayuntamiento de la capital, ha ido más allá al señalar los intereses económicos detrás de la ofensiva. Según Maestre, el ataque no solo vulnera la soberanía de Venezuela, sino que busca de forma explícita «esquilmar de nuevo su petróleo». La líder municipal ha alertado sobre el grave riesgo que corre la población civil y ha recuperado el histórico lema «No a la guerra» para exigir el cese inmediato de las hostilidades.
Desde la cuenta oficial de Más Madrid se ha instado al Gobierno central a que abandone la ambigüedad y exija de manera formal el fin de la agresión para proteger a los civiles afectados por los proyectiles estadounidenses.
En el espacio de Sumar, las voces de Izquierda Unida han elevado el tono contra la Administración Trump. Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, ha definido los bombardeos como una «agresión militar criminal». Maíllo ha denunciado que la intervención rompe por completo la soberanía del país caribeño y ha hecho un llamamiento a la unidad política, tanto nacional como internacional, para frenar lo que califica de «imperialismo» desatado.
En la misma línea, el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago, ha criticado duramente que Estados Unidos ignore la ley internacional para atacar a un «país hermano». Santiago ha urgido a la comunidad internacional a actuar de forma inmediata: «Toda nuestra solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela. Se debe exigir el fin de la agresión ya» ha sentenciado.
Estas reacciones se produjeron en una primera fase tras conocerse los bombardeos, minutos antes de que la Casa Blanca confirmara la captura de Nicolás Maduro. El sentimiento generalizado en Podemos, Más Madrid y los sectores de Sumar es de alerta ante lo que consideran un precedente peligrosísimo para el orden global, donde la fuerza militar se impone sobre la diplomacia y el Derecho Internacional.
La presión se traslada ahora al Ministerio de Asuntos Exteriores, al que estas formaciones exigen una condena explícita hacia la intervención de Washington, mientras la situación en Caracas sigue siendo de extrema tensión y con un número de víctimas civiles aún por determinar.
