Sánchez alinea a España con Colombia y México y rechaza el ataque a Venezuela
El Gobierno se une a la izquierda iberoamericana para condenar la intervención de EEUU: «Viola el derecho internacional»

Pedro Sánchez y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en 2022. | Europa Press
España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay han mostrado su rechazo a la “apropiación externa” de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, así como la existencia de “injerencias” en el futuro del país, tras el ataque de Estados Unidos de este sábado que culminó con la captura y detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
“Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”, han trasladado este domingo los seis países a través de un comunicado conjunto, recogido por Europa Press, alegando que “resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.
Así se han expresado después de que el Ejército de EEUU haya capturado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su mujer, la primera dama Cilia Flores, durante una operación militar ejecutada la madrugada del sábado. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que se “hará cargo” de la situación en Venezuela hasta que se decida por un sustituto aceptable.
El Gobierno de Venezuela ha denunciado una serie de ataques aéreos efectuados por Estados Unidos contra “territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares” de la capital del país, Caracas, y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira en lo que ha condenado como una “gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos”.
Ante ello, los seis países firmantes han condenado el ataque estadounidense contra Venezuela, asegurando que “contravienen principios fundamentales del derecho internacional” tales como “la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, y el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados”, además de constituir “un precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regional” y poner “en riesgo” a la población civil.
En este sentido, han reiterado que la situación “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas” mediante “el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”: “Reafirmamos que sólo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
Asimismo, han destacado el carácter de América Latina y el Caribe como “zona de paz” construida sobre “el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención”, y han apelado a “la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”.
“Exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”, han concluido.
