Muere un preso de ETA en tercer grado que había salido a hacer senderismo en Guipúzcoa
La Audiencia Nacional condenó a Apaolaza a 123 años de prisión por el asesinato de un teniente coronel

Iban Apaolaza Sancho.
Un dispositivo de búsqueda ha encontrado este lunes en Peñas de Aia (Guipúzcoa) el cuerpo sin vida del preso de ETA Iban Apaolaza Sancho que disfrutaba del tercer grado penitenciario y había salido este domingo a hacer senderismo por esta zona del término municipal de Oiartzun, han confirmado fuentes del Gobierno vasco.
Apaolaza estaba sujeto a control telemático con una pulsera de localización, por lo que no iba a dormir a prisión, han precisado las fuentes, que desconocen la causa del fallecimiento, pero que en cualquier caso se ha debido a circunstancias fortuitas.
El colectivo de víctimas del terrorismo Covite señaló en abril del pasado año, cuando denunció nuevas concesiones de terceros grados a presos de ETA, que de las 18 progresiones de grado que había otorgado hasta el momento el Departamento de la socialista María Jesús San José, solo una había recaído «en un etarra no vinculado a la izquierda abertzale».
Explicaba que se trababa de Apaolaza, que no figuraba en las listas de la asociación de familiares de presos de ETA Etxerat desde enero de 2020 y tampoco estaba «entre los presos de la disidencia».
La Audiencia Nacional le condenó en 2015 a 123 años de prisión por su participación en el asesinato del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco el 21 de enero de 2000, el primero cometido tras la ruptura de la tregua de 1998. La pena fue confirmada un año después por el Tribunal Supremo.
Iban Apaolaza, de 54 años, salió este domingo a hacer una ruta de senderismo por el parque natural de Peñas de Aia, en el término municipal de Oiartzun (Gipuzkoa) y su familia denunció su desaparición por la noche al no haber regresado a casa.
Poco antes de la medianoche se estableció un dispositivo de búsqueda en el que participaron recursos de la Ertzaintza, el helicóptero de la Unidad de Vigilancia y Rescate, Bomberos, Policía Local y Cruz Roja. Su cuerpo fue localizado alrededor de las 10 horas.
La dificultad de acceso al lugar donde se encontraba el cadáver obligó a la intervención del helicóptero de la Ertzaintza, que lo rescató y lo transportó hasta el punto de encuentro con la funeraria para su posterior traslado al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián.
