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El 43% de los vuelos del Falcon a Dominicana desde 2021 son 'fantasma' y sin justificación

Los traslados se concentran en aeropuertos como La Romana, provincia elegida por empresarios vinculados a Plus Ultra

El 43% de los vuelos del Falcon a Dominicana desde 2021 son ‘fantasma’ y sin justificación

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, baja de uno de los aviones oficiales. | EP

Un total de 31 vuelos de aeronaves Falcon del Estado con destino a República Dominicana —que generaron 60 trayectos— carecen de información pública sobre su objetivo institucional o militar. Estos desplazamientos representan el 43% del total de vuelos operados a ese país desde marzo de 2021.

Las aeronaves Falcon y Airbus del 45 Grupo del Ejército del Aire se emplean para el transporte de autoridades del Estado en misiones institucionales, diplomáticas o de seguridad. Su uso corresponde de forma ordinaria al presidente del Gobierno y a miembros del Ejecutivo, y también puede autorizarse a expresidentes del Gobierno dentro de los dispositivos de seguridad y medios logísticos a cargo del Estado. No existe, sin embargo, un registro público detallado que permita conocer quién utiliza cada vuelo ni con qué finalidad concreta, lo que el Gobierno suele justificar por razones de seguridad.

Son referencias que proceden del análisis de los registros de seguimiento aéreo realizado por THE OBJECTIVE a partir de datos de FalconDespega. A partir de ese marco, THE OBJECTIVE identifica trayectos sin agenda conocida ni justificación oficial accesible, algunos de ellos seguidos de periodos prolongados sin rastro aeronáutico tras la llegada al país caribeño.

Los Falcon a Dominicana

Los registros analizados recogen tramos de vuelo —un despegue y un aterrizaje—, no estancias en tierra como unidad administrativa. Sin embargo, al ordenar cronológicamente los 31 vuelos con destino a República Dominicana y cruzarlos con las siguientes salidas registradas desde el país, emergen intervalos temporales prolongados sin vuelos de salida, en algunos casos cercanos a los cuatro días.

Uno de los episodios más significativos se produce a finales de marzo de 2023, cuando los datos reflejan llegadas de aeronaves oficiales procedentes de Azores y no registran ninguna salida posterior desde aeródromos dominicanos hasta varios días después, momento en el que aparece el siguiente vuelo de regreso hacia Europa. Desde el punto de vista operativo, ese lapso no encaja con una escala técnica o repostaje, que en aeronaves de este tipo suele resolverse en cuestión de dos o máximo tres horas.

La ausencia de rastro aeronáutico no implica que el vuelo no existiera ni que no haya registros internos en los sistemas militares. El término se refiere a la falta de trazabilidad observable en los sistemas civiles de seguimiento aéreo, en particular a la ausencia de registros públicos de salida tras determinadas llegadas, según bases de datos abiertas basadas en tecnología ADS-B.

Sin rastro aeronáutico

Los datos utilizados por THE OBJECTIVE proceden de FalconDespega, una plataforma independiente que recopila y ordena información de seguimiento de aeronaves oficiales españolas a partir de señales ADS-B emitidas por los propios aviones en vuelo y captadas por redes civiles de monitorización aérea. Estos sistemas permiten identificar rutas, países de origen y destino, tipo de aeronave y callsign, pero no recogen información sobre pasajeros, agenda institucional ni misiones clasificadas.

La metodología empleada no se basa en la duración del vuelo —que es de pocas horas—, sino en la secuencia temporal entre llegadas y salidas, lo que permite detectar periodos prolongados sin rastro aeronáutico público tras determinadas llegadas. Los registros no siempre incluyen una matrícula persistente, lo que impide reconstruir con certeza la continuidad de un mismo aparato, pero sí identificar patrones temporales objetivos.

El Gobierno ha defendido en distintas ocasiones que los vuelos a República Dominicana responden, en su mayoría, a escalas técnicas de repostaje o a desplazamientos operativos. Sin embargo, los periodos de varios días sin salidas registradas, la utilización de aeródromos secundarios y las rutas posteriores que no siempre implican un retorno inmediato a España no se corresponden con el patrón habitual de una simple escala técnica.

La Romana, Plus Ultra y Zapatero

Pese a ello, el Ejecutivo ha rechazado ofrecer información detallada sobre estos vuelos tanto en sede parlamentaria como en respuesta a solicitudes de transparencia, alegando de forma genérica razones de seguridad o la inexistencia de obligación de publicar agendas completas de vuelos oficiales.

La relevancia de estos desplazamientos se ve reforzada por su concentración geográfica. Una parte significativa de los vuelos tiene como destino La Romana, un enclave que aparece citado en distintas investigaciones periodísticas y judiciales relacionadas con empresarios vinculados al caso de Plus Ultra Líneas Aéreas, la aerolínea rescatada en 2021 con 53 millones de euros de fondos públicos.

En marzo de 2023, cuando se detectan algunos de los periodos más prolongados sin rastro aeronáutico tras la llegada de aeronaves oficiales, la causa judicial inicial sobre el rescate de Plus Ultra había sido archivada provisionalmente, dando paso a una etapa de aparente normalidad operativa. El debate público, sin embargo, continuó abierto y meses después desembocó en la reactivación de investigaciones por presunto blanqueo de capitales, con actuaciones judiciales posteriores y la liquidación de sociedades en España.

Contexto internacional

En paralelo, la República Dominicana ha ganado peso en la actividad internacional del entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, especialmente en el ámbito de relaciones políticas y empresariales en América Latina. Diversas informaciones públicas han situado en el país a personas relacionadas con ese entorno profesional, sin que exista constancia de relación directa entre esas actividades y los vuelos oficiales ahora analizados.

El análisis de THE OBJECTIVE no atribuye estos desplazamientos a ninguna persona concreta ni establece vínculos causales entre los vuelos y esas actividades. Se limita a constatar hechos verificables: destinos recurrentes, secuencias temporales prolongadas sin rastro aeronáutico público y ausencia de explicaciones oficiales detalladas. Un conjunto de elementos que no permite concluir la finalidad de los vuelos, pero sí refuerza el interés público sobre su planificación, justificación documental y nivel de transparencia.

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