Las empresarias chinas apadrinadas por Illa proyectan en su pueblo un gran resort de golf
El grupo, que hizo negocio en pandemia y ahora con las balizas, asume la reactivación de un gran proyecto en La Roca

Salvador Illa, presidente de la Generalitat, con las hermanas Qi Zhou a su lado.
El grupo empresarial Puente China, encabezado por las empresarias Liling Qi Zhou y Lidan Qi Zhou, controla el proyecto vinculado a La Roca Golf, situado en La Roca del Vallès, municipio natal del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. La operación se articula a través de La Roca Golf Resort, sociedad inmobiliaria que figura bajo la administración de las citadas empresarias y que impulsa la reactivación de un complejo que llevaba años bloqueado por cuestiones burocráticas, y que ahora ha visto luz verde por parte de la Generalitat.
El movimiento llega después del ciclo de negocios que dio notoriedad pública al grupo durante la pandemia con la importación de mascarillas, y de su posterior entrada en la comercialización de balizas de emergencia V16, un mercado condicionado por la regulación de tráfico y los plazos fijados por la normativa vigente.
La relación pública entre el grupo y el actual presidente de la Generalitat ha quedado documentada en actos institucionales y eventos organizados por el entorno empresarial de las hermanas Qi Zhou, en los que Illa ha participado como invitado de honor. En febrero de 2024 acudió como jefe de la oposición en Cataluña y en 2025 como president.
El campo de golf y el desarrollo residencial asociado forman parte de un proyecto de alto valor inmobiliario en el Vallès Oriental. En los últimos años, la prensa económica ha informado del relanzamiento del plan con capital asiático, con el objetivo de garantizar la continuidad de la instalación deportiva y activar la promoción residencial prevista en su entorno.
La Roca Golf Resort, constituida en 2017, tiene como objeto social la promoción, adquisición y explotación de activos inmobiliarios. Tras la pandemia, la sociedad ha registrado movimientos corporativos y de capital que apuntan a una nueva fase operativa del proyecto.
El recorrido empresarial del grupo es conocido: primero, el salto de facturación durante 2020 con la venta de mascarillas importadas en un contexto de compras de emergencia. Sus cuentas se dispararon por encima del 1.500% gracias a la lluvia de contratos recibida en esos años de crisis sanitaria. Y ahora, con la entrada en el negocio de las balizas V16, un producto cuya implantación depende de decisiones normativas y de la regulación de tráfico. Superada esa etapa, el grupo consolida ahora su presencia patrimonial con un activo inmobiliario estable.
En el pueblo de Illa
Desde el punto de vista administrativo, no consta que el proyecto del golf de La Roca del Vallès haya recibido subvenciones, adjudicaciones directas ni concesiones públicas vinculadas a su desarrollo inmobiliario. El complejo sí ha sido utilizado en distintas etapas como soporte de campañas de publicidad institucional, dentro de los planes ordinarios de promoción turística y económica, una práctica habitual en instalaciones privadas de este tipo. Sin embargo, como han reconocido sus propias impulsoras, el proyecto sí ha atravesado una época de dificultades severas tras haber encontrado trabas burocráticas y problemas de licencias que ahora la Generalitat de Illa ha solventado.
La coincidencia territorial con el municipio natal del presidente de la Generalitat no implica, por sí sola, intervención política ni trato de favor acreditado. El interés informativo reside en la secuencia empresarial que dibuja el grupo: crecimiento acelerado en sectores regulados durante la pandemia, continuidad posterior en un mercado condicionado por decisiones normativas y, finalmente, la consolidación patrimonial mediante un activo inmobiliario de largo recorrido en uno de los enclaves más cotizados del Vallès Oriental.
Un resort ‘luxury’
El proyecto de La Roca Golf prevé comenzar a entregar las viviendas de lujo a sus compradores en 2028, tras varios años paralizado. El optimismo llega, en parte, por la inyección de nuevo capital de origen chino para revitalizar una iniciativa inmobiliaria que prevé la construcción de decenas de viviendas de lujo en tres niveles: luxury, premium y gold. Los precios alcanzan los 1,3 millones de euros por la primera categoría y parten de los 750.000 por los adosados de la última.

Parte de su atractivo inmobiliario, según sus promotoras, es que las viviendas están a pie de campo de golf y «a 25 minutos del último estreno de la temporada de El Liceu», en referencia a la corta distancia que separa al municipio natal de Illa y en el que fue alcalde durante diez años (1995-2005).
Además, este «oasis de lujo» que promete ser La Roca Golf se encuentra situado a cinco minutos de un centro comercial de marcas de lujo que se construyó durante el mandato de Illa, y que el propio exalcalde promovió intensamente en esos años. La Roca Village, que se inspira en el nombre de otros grandes outlets de lujo que hay en España (como Las Rozas Village, en Madrid), atrae cada año a cientos de miles de turistas de alto nivel adquisitivo, especialmente ciudadanos chinos de visita en Cataluña.

