El PSOE colocó en un colegio al cartero pederasta que le ayudó a manipular votos
El empleado de Correos declaró desde la cárcel en la que cumplía prisión por abuso de un menor de 14 años

Trabajador de Correos declarando ante la juez.
Cuando parecía que la historia del presunto amaño de votos en el municipio sevillano de Albaida del Aljarafe no podía ir a más, aparece el empleado de Correos implicado presuntamente en la trama. La juez que instruye el caso interrogó al testigo A.G.D., quien trabajaba en la oficina postal de dicha localidad durante las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019. La declaración, hecha por videoconferencia en julio de 2023, tuvo lugar mientras el empleado cumplía condena por abusar de un menor de 14 años, amigo de su hijo, con el que había contactado a través de Facebook.
Lo más significativo es que, según la documentación a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, este empleado de Correos fue contratado por el Ayuntamiento gobernado por el PSOE el 1 de julio de 2025 como peón municipal. Entre sus funciones, de acuerdo con fuentes del consistorio, se encontraba el mantenimiento de instalaciones públicas, incluido el colegio del municipio. Estuvo reparando los desperfectos del centro educativo. Posteriormente, y tras finalizar ese contrato, fue recolocado como trabajador del área de ayuda a domicilio.
La contratación no es un episodio aislado ni anecdótico. Se produce después de que el propio A.G.D. declarara como testigo ante la juez que investiga el presunto fraude electoral y tras haber cumplido condena en prisión por un delito de abuso sexual continuado sobre un menor de 14 años, amigo de su hijo. Un dato especialmente sensible si se tiene en cuenta que el Ayuntamiento socialista decidió asignarle tareas en un entorno escolar.
Un testigo clave… desde prisión
La declaración de A.G.D. ante la juez instructora se produjo en julio de 2023 y tuvo que hacerse por videoconferencia porque en ese momento el trabajador de la empresa pública Correos se encontraba en prisión. Había sido condenado a cinco años de cárcel por la Audiencia Provincial de Sevilla, condena que fue posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Los hechos probados por los tribunales son especialmente graves. El condenado contactó en agosto de 2017 con un menor de 14 años a través de Facebook, iniciando conversaciones de contenido sexual que desembocaron en varios encuentros en su domicilio. El TSJA dejó acreditado que existieron relaciones sexuales completas con penetración anal en al menos tres ocasiones. Le impuso cinco años de libertad vigilada tras la salida de prisión, diez años de prohibición de comunicarse o acercarse a la víctima y una indemnización de 6.000 euros.
Además de este historial penal, A.G.D. compareció como testigo en una de las causas más sensibles que afectan al PSOE en Andalucía en los últimos años: la presunta manipulación del voto por correo en las municipales de 2019 en Albaida del Aljarafe. Durante su declaración, el trabajador de Correos negó cualquier irregularidad y aseguró que siempre cumplió los protocolos, afirmando que nunca tramitó un voto sin la presencia física del votante. Sin embargo, su versión choca frontalmente con los testimonios recogidos por la Guardia Civil y con los indicios documentales que obran en el sumario.
Presunto amaño de votos
Entre los testimonios clave destaca el de J.M.M., un joven del municipio que aseguró haber recibido la promesa de un contrato laboral a cambio de ceder su voto por correo al PSOE. Según su relato, no tuvo que desplazarse a Correos: solo entregó su DNI a B.D.A., entonces encargado del Ayuntamiento y marido de la teniente de alcalde, que se encargó de que su voto fuera tramitado. El patrón se repite: otros vecinos cedieron su derecho al voto bajo la promesa de empleo temporal, y en algunos casos los votos fueron tramitados sin que los votantes firmaran o siquiera fueran conscientes de que estaban participando. El trabajador de Correos, A.G.D., aparece como pieza central de esta presunta operación. Su función era esencial: garantizar que los votos por correo llegaran al destino deseado, incluso en ausencia del votante. Las investigaciones apuntan a que A.G.D. habría tramitado solicitudes de voto no solo de terceros, sino de varios miembros de su propia familia.
Pero lo que ha causado mayor indignación es el destino final de A.G.D. Tras su implicación en la manipulación de votos y con la condena por abusos sexuales sobre su historial, solicitó una excedencia en Correos. Según fuentes municipales consultadas por este periódico, el Ayuntamiento de Albaida le contrató el 1 de julio de 2025 como peón para tareas de reparación y mantenimiento en el colegio del municipio. Una vez finalizado ese contrato temporal, el consistorio lo incorporó al área de ayuda a domicilio, un puesto que, según fuentes del propio ayuntamiento, se le ofreció como «reconocimiento a los servicios prestados».
El origen de la investigación se remonta al 26-M de 2019. La Guardia Civil detectó un aumento sospechoso de votos por correo en Albaida del Aljarafe: mientras la media nacional se situó en un 3,6%, en este pequeño municipio sevillano se alcanzó un 14,92%. Un dato que hizo saltar las primeras alarmas sobre posibles irregularidades. Fuentes cercanas a la investigación apuntan que la trama de Albaida podría no ser un caso aislado. Se están analizando posibles irregularidades en el voto por correo en otras provincias gobernadas por el PSOE o donde el control de los votos por correo podría haber influido en el resultado electoral, como Almería, Melilla o Ciudad Real. Los patrones detectados —suplantación de identidad, manipulación de documentos y promesas de empleo a cambio de votos— podrían repetirse en distintos municipios del país.
