The Objective
España

Transparencia obliga a Marlaska a explicar las medallas al comisario del 'caso Nacho Cano'

El CTBG desestima los argumentos del Ministerio de Interior y obliga a motivar sus cuatro condecoraciones

Transparencia obliga a Marlaska a explicar las medallas al comisario del ‘caso Nacho Cano’

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. | EP

El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ha obligado al Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska a explicar el porqué de sus medallas y condecoraciones policiales al comisario Alberto Carba, conocido por su investigación —archivada— contra el productor musical Nacho Cano por supuestamente haber contratado inmigrantes irregulares para su musical Malinche. Así consta en una resolución a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, y que parte de una reclamación del abogado Guillermo Rocafort. Este solicitó en agosto de 2025 esta información, pero le ha sido denegada sistemáticamente.

Pese a la insistencia del reclamante, Interior tan solo le ha explicado a Rocafort que Carba ha sido condecorado en cuatro ocasiones, pero sin especificar en qué consistieron ni los años en los que se produjeron dichas condecoraciones. El departamento que lidera Marlaska se ha limitado en su respuesta a señalar que se concedieron por operaciones meritorias relacionadas con el crimen organizado y delincuencia grave, sin referencia alguna a los motivos concretos de la concesión. Se escuda en que «acceder al expediente personal de un Policía Nacional para indicar los hechos concretos merecedores de algún tipo de felicitación o condecoración supondría la vulneración del derecho fundamental de toda persona a la protección de datos personales».

Sin embargo, el CTBG ha desestimado estos argumentos y ha obligado a Interior, en una resolución emitida este martes, a explicar los motivos concretos de la concesión de las cuatro medallas que ostenta el comisario. A juicio de Transparencia, no cabe remitirse al derecho a la protección de datos en este caso, por cuanto «tal invocación no va acompañada de una argumentación que permita constatar en qué medida el otorgamiento de un reconocimiento al mérito policial puede afectar al derecho a la intimidad de los policías a cuyos expedientes se pretende acceder; o, al menos, en qué medida la protección de ese derecho resulta prevalente al interés público».

Un comisario polémico

El oscurantismo del Ministerio del Interior sobre los motivos de la concesión de las cuatro medallas a Alberto Carba cobra relevancia por el perfil polémico del comisario. No en vano, Carba es conocido por haber iniciado investigaciones mediáticas que resultaron archivadas en los tribunales, como la que inició contra el productor musical Nacho Cano. La Audiencia Provincial de Madrid archivó el caso al no apreciar indicios de delito. Otro caso conocido fue el del cantante Rafael Amargo, al que los agentes acusaron de tráfico de drogas, también archivado; o el intento de atribuir a la doctora Elisa Pinto el acoso que en realidad estaba padeciendo ella por parte de Javier López Madrid

Pese a todo esto, Grande-Marlaska lo premió el pasado mes de mayo, haciéndolo responsable de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid. Desde entonces, tiene bajo su mando a casi 1.000 agentes que investigan a su vez a las órdenes de los jueces asuntos relevantes como el tráfico de drogas, el crimen organizado o la corrupción. El nombramiento sorprendió en distintos sectores policiales, habida cuenta de que hasta ahora la Dirección General de la Policía había negado al citado comisario los destinos que había solicitado años atrás.

«El favorito de Marlaska»

«El comisario Carba es el favorito de Marlaska, y sus actuaciones han sido muy controvertidas desde un punto de vista político y profesional para amplios sectores de la población española», explica Guillermo Rocafort justificando su insistencia en reclamar sus méritos, y en referencia a «la represión feroz en Ferraz contra los manifestantes, donde se usó una fuerza policial desmedida, como botes de humo lacrimógenos, pelotas de goma y cientos de detenidos, el acoso a Nacho Cano y sus becarios mexicanos, y por último, su implicación en el caso Villarejo-López Madrid, por mencionar solo algunos».

«Las recompensas policiales se han generalizado en la cúpula policial y son muy controvertidas porque reflejan favoritismos políticos y también sustanciosas mejoras económicas salariales y se han usado como una forma de fidelizar a una guardia pretoriana de comisarios de Policía sumisos al poder político, por lo que es muy importante dar transparencia a esta cuestión de las medallas y sus recompensas, pues es fundamental como paso previo para profesionalizar la cúpula policial al objeto de evitar injerencias gubernamentales, como es el caso», abunda Rocafort, que concluye: «La democracia exige una Policía profesional y transparente donde la cúpula actúe desde criterios absolutamente neutrales, es decir, todo lo contrario de lo que es y significa Alberto Carba y sus constantes y oscuras actuaciones policiales en el ámbito de un Ministerio del Interior convertido en un apéndice del PSOE».

Publicidad