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Reino Unido insta a liquidar la empresa que controla el mercado de balizas en España

Limburg, la empresa de capital chino con sede en Manchester que tiene 100 licencias de baliza, está en vías de disolución

Reino Unido insta a liquidar la empresa que controla el mercado de balizas en España

Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, y Pere Navarro, director de la DGT. | EFE

La Companies House, el equivalente británico del registro mercantil, ha colocado la etiqueta de «empresa a liquidar» a la compañía de capital chino que copa el mercado de las balizas en España. De alrededor de 300 licencias para comercializar la V16 en España, Limburg Tecnology se ha hecho con un centenar de certificaciones de la Dirección General de Tráfico. Un trozo del pastel que ha permitido a este intermediario obtener ventas millonarias. En caso de liquidación definitiva, millones de balizas quedarán huérfanas de responsable legal.

Sos Auto Conect, Blue Castle, ORflect y así hasta un centenar de marcas de balizas vendidas en España tienen como titular a la empresa Limburg, la gran agraciada por el reparto de certificaciones de las V16. Una situación que ha llamado especialmente la atención de fabricantes españoles, que apenas representan el 30% del negocio en España —a pesar de ser el único país que las ha hecho obligatorias—.

La DGT ha recibido en los últimos años, y especialmente en los meses previos a la entrada en vigor de la norma, decenas de quejas y denuncias por parte de empresas españolas en las que advertían de lo que estaba por venir si continuaba permitiéndose que compañías extranjeras —muchas de ellas de capital chino— se hiciesen con la gran mayoría de las licencias, en muchos casos sin acreditar ningún tipo de solvencia.

El caso de Limburg es especialmente significativo y conocido entre los fabricantes españoles de las V16, ya que la empresa carece por completo de estructura societaria. Su sede se encuentra en una dirección de la ciudad británica de Brighton, que comparte con otras 9.153 sociedades creadas por una misma consultora: Yunma Tianlong. Empresa sospechosa de blanqueo de capitales y estafas millonarias alrededor del mundo, y cuyo nombre aparece vinculado en una base de datos británica a exportaciones ilegales hacia Corea del Norte.

La empresa, en liquidación

Cualquier polémica en torno a Limburg podría ser efímera si prospera la propuesta que mantiene activa la Companies House,. Según la ficha de la empresa, el Departamento de Negocios y Comercio propuso el pasado septiembre liquidar oficialmente a la firma que acapara la gran mayoría de balizas en España. Le dio una moratoria para presentar recurso, algo que hizo una asesoría en representación de la firma. Sin embargo, una vez quede resulto el recurso, la decisión podría ser firme.

«El Registrador Mercantil notifica que, salvo causa en contrario, la sociedad será cancelada del registro y disuelta en un plazo no inferior a dos meses a partir de la fecha indicada anteriormente. Tras la disolución de la sociedad, todos los bienes y derechos conferidos a la sociedad o mantenidos en fideicomiso se considerarán bona vacantia y pertenecerán a la Corona».

Entre los «bienes y derechos» de Limburg Technologies se encuentran los adquiridos como titulares de los 100 modelos de balizas del mercado español. De liquidarse, pasarían a ser titularidad pública del Reino Unido. Esa sería una posibilidad, ya que según la DGT, en caso de que una empresa de balizas desaparezca, será Tráfico la que cubra ese vacío y se haga cargo de la infraestructura técnica del dispositivo. Pero en el caso de esta firma, sería un centenar de modelos, e Interior no ha diseñado ningún protocolo concreto para tomar el control.

Auditorías anuales

Los fabricantes españoles ya alertaron a la DGT de la posibilidad que esto ocurriese. Según ha sabido THE OBJECTIVE, varios de ellos comunicaron por escrito a Tráfico que, según una normativa aprobada en 2024 —el Escrito Directriz MOV 2024/06—, la responsabilidad legal del fabricante pasaba a recaer en la empresa que había solicitado la certificación. Es decir, ni quien fabrica ni quien vende son los responsables, sino el que ha obtenido el permiso para su comercialización, como es el caso de Limburg.

Una de las consecuencias que tendría la desaparición de la empresa que gestiona estas 100 licencias sería que la firma no podría cumplir con el plan obligatorio de auditorias que la DGT realizará a cada fabricante. Una verificación que se realizará anualmente durante los próximos 13 años, alternando controles documentales con una visita presencial a las instalaciones del solicitante, «de manera que se evalúe de forma presencial el sistema de calidad y la correspondencia de los productos fabricados con los certificados V16».

Cartas sin respuesta

«No hemos recibido respuesta». Así explica a este diario un fabricante español de la baliza V16 lo que ha ocurrido con sus ocho escritos registrados ante la DGT en los que alertaban de situaciones anómalas en las empresas que estaban solicitando licencias para la venta de balizas V16.

No son los únicos. Según ha sabido TO, la DGT ha recibido docenas de escritos como estos en los que empresas españolas les trasmitían sus dudas sobre la legalidad de sus competidores chinos. Tras analizarlos, detectaban que eran empresas fantasma creadas para entrar en ese mercado de las balizas, pero para lo que se denomina un hit and run: facturar lo máximo posible y desaparecer. Similar a lo que ocurrió con muchas de las empresas del pelotazo de las mascarillas.



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