Puente encarga inspecciones de vías a la empresa que fichó a Koldo y reformó Adamuz
ADIF externaliza una parte de las operaciones de exploración de las vías a una filial de la constructora Azvi

Óscar Puente.
El Ministerio de Transportes adjudicó el pasado otoño un contrato de labores auxiliares de vigilancia y exploración de las vías a una UTE integrada por la empresa Traccion Rail. Se trata de una filial de la constructora Azvi, la compañía que mantuvo en nómina al exasesor de Transportes Koldo García con el objetivo de conseguir contratos, y la misma que recibió el encargo de ADIF para reacondicionar las vías del tramo de Adamuz, donde el pasado domingo se registró el accidente mortal del tren Iryo.
El ministerio de Óscar Puente externalizó parte de las labores de inspección de vías férreas que le correspondían a ADIF mediante la contratación de esta filial de Azvi. Según los pliegos del contrato, la compañía especializada en transporte ferroviario privado debía poner a disposición del gestor público ADIF su personal y sus trenes de auscultación para la búsqueda de anomalías en trazados, tanto convencionales como de alta velocidad.
La duración del contrato de la filial de Azvi es de 24 meses —el servicio finaliza en el próximo 2027— y fue adjudicado por un importe de 5,65 millones de euros a la UTE formada al 50% por Traccion Rail y Continental Rail.
La compañía, que depende de la constructora que se ocupó de renovar los desvíos de la zona de Adamuz, se compromete a suministrar las locomotoras con maquinistas para labores de mantenimiento y operaciones especiales de inspección. Especialmente para «recorridos de auscultación y exploración», los que se hacen con trenes laboratorio especiales en busca de fisuras o anomalías en la vía, como la que parece estar detrás del accidente de Adamuz.
Entre las labores que la filial tiene delegadas se encuentran la realización de pruebas de carga en la infraestructura (en puentes y viaductos), la conducción de material rodante de ADIF y acompañamiento de material, la gestión de maniobras y operaciones en la composición de los trenes y la planificación operativa de este tipo de tareas.
También se contratan los transportes de carriles, aparatos de vías, traviesas, balastos y postes para su sustitución en caso necesario.
Pagos a Koldo
Azvi se encuentra en el foco de la polémica no solo por el hecho de haber participado en los contratos del tramo de Adamuz, sino porque su nombre aparece vinculado al de Koldo García en la investigación de la UCO.
Dentro de uno de los informes elaborados por la Guardia Civil, se alude a la emisión de una factura de 6.000 euros y a conversaciones que, por su contenido, se encuadran en el contexto de diligencias sobre adjudicación de obras. Estos extremos, en cualquier caso, pertenecen todavía al terreno de la investigación judicial o policial.
La relación contractual de Koldo García con esta constructora se habría articulado como un supuesto servicio de asesoramiento para abrir negocio en Latinoamérica, con una retribución mensual y un variable ligado a obras internacionales. Ese encaje —presentado como consultoría/asesoría— forma parte del material que rodea la investigación.
Azvi, tras la publicación de esta información, ha reconocido que Koldo García tuvo un vínculo laboral con la empresa entre noviembre de 2023 y febrero de 2024, momento en que rompió drásticamente la relación con el exasesor de José Luis Ábalos.
En septiembre de 2021, ADIF Alta Velocidad adjudicó las obras de mejora del tramo Guadalmez-Córdoba, en el corredor de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La adjudicación recayó en una UTE integrada por Ferrovial Construcción, Agrupación Guinovart Obras y Servicios Hispania, Azvi y Contratas y Ventas. Koldo García y el ministro José Luis Ábalos ya estaban fuera del Ministerio de Transportes.
Trenes-laboratorio
Los maquinistas consideraban la zona del accidente de Adamuz —donde se concentran varios desvíos de vía en la provincia de Córdoba— como una zona poco cómoda para transitar. Ruidos constantes, traqueteos y una molesta vibración que percibían incluso los propios pasajeros y que obligaba a reducir sensiblemente la velocidad para no forzar las máquinas.
Según fuentes a las que ha tenido acceso TO, ADIF pasó múltiples veces sus trenes de auscultación por las vías —entregadas en mayo de 2025 tras una reforma— sin detectar síntomas de fisura o rotura de la vía, aunque los sensores de sus vagones-laboratorio sí captaron las intensas vibraciones, similares a las que se detectaron en el trazado del AVE Madrid-Barcelona, que obligaron a reducir la velocidad temporalmente en ese tramo.
Fuentes de ADIF aseguran que el departamento de ingeniería del gestor ferroviario conocía desde hace tiempo que esa zona mostraba comportamientos un tanto extraños, pero «tampoco del todo preocupantes», explican. Lo decían los maquinistas y lo señalaban, dicen, los trenes con los que ADIF vigila —de forma nocturna casi siempre— que la vía esté en perfecto estado.
