Revelan que en el Alvia viajaban pasajeros sin billete que ahora se enfrentan a un limbo legal
Al menos un trabajador de Renfe, acompañado de su mujer e hijo, viajaban sin billete

Tramos de via rotos en la zona del siniestro. | Guardia Civil
El accidente ocurrido hace una semana en Adamuz ha desvelado no solo las tragedias humanas y materiales derivadas del siniestro, sino también un laberinto administrativo y legal que involucra a la propia Renfe. Una de las incógnitas que ha quedado al descubierto es que entre los pasajeros del Alvia había personas que viajaban sin billete, tal y como han revelado a THE OBJECTIVE fuentes de la dirección de Renfe. Un hecho que, más allá de ser una irregularidad, abre una serie de interrogantes sobre las indemnizaciones y las consecuencias legales de este tipo de situaciones.
Según fuentes de Renfe, al menos uno de estos pasajeros sin billete, que en principio viajaba por razones personales, ha fallecido en el accidente, lo que deja en un limbo legal tanto a su familia como a la compañía de seguros encargada de indemnizar a las víctimas (Everest), pues el seguro de viaje está incluido en el precio del billete. La indemnización máxima por afectado podría alcanzar los 84.000 euros.
Desde que ocurrió el siniestro, las cifras oficiales del número de ocupantes del tren han sido un constante vaivén. En un primer informe, la compañía Iryo dijo que había 304 personas a bordo, desglosadas en 299 pasajeros, 4 tripulantes y 1 maquinista. Sin embargo, tras una revisión de los billetes vendidos y los pasajeros que finalmente no viajaron, la cifra se ajustó a 289 personas. Esta modificación tiene una explicación y es que hubo personas que, aunque compraron su billete, no hicieron el viaje.
Sin embargo, en el caso del tren Alvia, las cifras son desconcertantes. En un primer comunicado, el Gobierno informó de que a bordo viajaban 186 personas. El jueves, la Guardia Civil convocó a los medios para ofrecer una cifra oficial, y el dato definitivo ascendió a 480 personas a bordo de ambos trenes: 289 en el Iryo y 191 en el Alvia. Tras restar los pasajeros que compraron billetes pero no viajaron, el número de ocupantes del Alvia, en lugar de disminuir, se incrementó.
El desconcierto alcanzó su punto culminante cuando THE OBJECTIVE contactó directamente con Renfe para obtener claridad sobre la cifra definitiva de ocupantes del tren Alvia. La empresa pública dijo que había 189 personas a bordo: 185 eran pasajeros y 4 miembros de la tripulación. Además, Renfe subrayó que todos los pasajeros, incluidos aquellos que eran empleados de la compañía y viajaban por motivos personales, contaban con billete. Ante esta declaración, este periódico interrogó a Renfe sobre por qué la Guardia Civil había proporcionado una cifra superior, a lo que la compañía respondió que esa discrepancia debía ser aclarada por el Instituto Armado. THE OBJECTIVE se dirigió entonces a la Guardia Civil, que insistió en que su lista de ocupantes contabilizaba un total de 191 personas a bordo del Alvia, sin importar si viajaban con o sin billete, lo que contradice la versión proporcionada por Renfe.
El limbo legal
Más allá de la confusión sobre las cifras, un aspecto preocupante ha quedado al descubierto: al menos un trabajador de Renfe, acompañado de su mujer e hijo, viajaban en el Alvia sin billete, un viaje de ocio que no debería haber sido permitido en un tren de transporte público. Este hecho, además de ser una irregularidad administrativa, plantea un dilema aún más grave: el limbo legal al que se enfrentan los pasajeros que viajaban sin billete y, especialmente, las familias de los fallecidos.
Los pasajeros que viajaban sin billete no figuran en el registro oficial de la compañía, lo que les coloca fuera de los protocolos de indemnización porque es en el precio del billete donde se incluye el seguro de viaje obligatorio. Las indemnizaciones por accidentes ferroviarios, al igual que en otros medios de transporte, se basan en una lista oficial de pasajeros, que generalmente está constituida por aquellos que han adquirido su billete. Si un pasajero no figura en este listado, su familia se enfrenta a una situación legal compleja, con pocas garantías de que reciba la compensación correspondiente.
Fuentes internas de Renfe confirman a THE OBJECTIVE que el trabajador que viajaba sin billete junto a su familia ha fallecido en el accidente, lo que deja a los suyos en un vacío legal. Esto genera una situación de indefensión para las víctimas y sus familias, que podrían tener que iniciar un proceso legal adicional para demostrar que la persona viajaba efectivamente a bordo del tren en el momento del accidente.
