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El exfavorito de Marlaska para DAO de la Policía se ofrece a PP y Vox para el postsanchismo

Javier Nogueroles ha comenzado a ‘moverse’ entre la oposición, convencido de que el ciclo político del PSOE se agota

El exfavorito de Marlaska para DAO de la Policía se ofrece a PP y Vox para el postsanchismo

El comisario Javier Daniel Nogueroles. | Europa Press

La cúpula de la Policía Nacional vive desde hace meses en una prórroga política. Una prórroga diseñada a medida. El actual Director Adjunto Operativo (DAO), José Ángel González, conocido en el cuerpo como Jota, continúa al frente del mando policial pese a haber alcanzado la edad legal de jubilación gracias a una maniobra legislativa incluida —de forma discreta— en el segundo real decreto-ley de ayudas por la Dana. Una modificación que no sólo ha permitido su continuidad, sino que ha alterado por completo el tablero interno de sucesión y ha dejado en fuera de juego al que durante años fue el gran favorito para ocupar el puesto: el comisario principal Javier Nogueroles.

La decisión del Gobierno frustró una transición que en Interior muchos daban por descontada. Y ha tenido consecuencias. Fuentes policiales y políticas consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que Nogueroles, tras comprobar que el actual Ejecutivo no tiene intención de mover a Jota, ha comenzado a tantear discretamente a dirigentes del PP y de Vox, convencido de que un cambio en Moncloa podría abrirle la puerta al cargo más poderoso de la Policía Nacional.

Un DAO blindado por decreto

José Ángel González es el máximo responsable operativo de la Policía Nacional, solo por debajo del director general. Su figura es clave en la gestión diaria del cuerpo y en la coordinación de las grandes investigaciones. También es un perfil con sólidas conexiones políticas. Muy amigo del comisario jubilado Segundo Martínez, hombre de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero en Interior, Jota ha sido uno de los pilares sobre los que Fernando Grande-Marlaska ha sostenido su modelo policial. Su continuidad era prioritaria para el ministro. El problema era la ley.

El 14 de diciembre de 2024, González cumplió 65 años, la edad de jubilación forzosa que fija la Ley Orgánica 9/2015, de Régimen de Personal de la Policía Nacional. En condiciones normales, habría tenido que abandonar el cargo en cuestión de semanas. Pero no ocurrió. El Gobierno aprovechó la tramitación del segundo real decreto-ley de ayudas por la Dana para introducir una disposición que permitía ampliar la edad de permanencia del DAO, dejando sin efecto su jubilación inmediata. Una reforma quirúrgica, con nombre y apellidos, justificada oficialmente por la situación de «emergencia nacional».

«En esta situación de emergencia nacional resultaría altamente disfuncional proceder a la sustitución de quien, al frente de la Dirección Adjunta Operativa, se encuentra dirigiendo y coordinando sobre el terreno las funciones operativas de los efectivos de la Policía Nacional», sostiene el Ejecutivo en el decreto-ley publicado en el BOE. La argumentación evitó una reforma abierta de la ley orgánica —que habría requerido el concurso del PP— y neutralizó la posibilidad de que el Senado bloqueara la modificación por agotamiento de plazos. El resultado: Jota sigue al mando.

Nogueroles busca su puesto

En la Policía Nacional hay carreras construidas a base de méritos operativos. Y hay otras levantadas con un olfato político extraordinario. Javier Nogueroles pertenece, según numerosas fuentes policiales consultadas por THE OBJECTIVE, a este segundo grupo. Durante años fue el hombre bien situado en el marlaskismo, el comisario principal con mejor cartel en Interior y el relevo natural del Director Adjunto Operativo (DAO). Ahora, sin embargo, el mismo Nogueroles ha comenzado a ofrecerse al PP y a Vox, convencido de que el ciclo político del PSOE se agota y de que conviene no quedarse fuera del próximo reparto de poder. «Ha hecho lo que hacen siempre los que viven de esto: cambiar de bando antes de que se produzca el cambio», resume con crudeza un alto mando policial.

Hasta ese momento, Nogueroles era el favorito del PSOE. No de palabra, sino de hechos.

Fue jefe regional de Operaciones en Melilla, dirigió los GEO y los GOES, pasó por la Jefatura Superior de Ceuta y, en junio de 2023, Fernando Grande-Marlaska lo colocó al frente de la División de Formación y Perfeccionamiento, uno de los centros de poder interno más relevantes de la Policía. «Era el elegido. Todo el mundo lo sabía», explica una fuente conocedora de los equilibrios internos de la Dirección General. La continuidad del DAO dinamitó esa hoja de ruta. Y Nogueroles ha entendido que su futuro ya no está ligado al actual Gobierno.

A partir de ahí, el movimiento ha sido progresivo pero constante. Según fuentes policiales y políticas, Nogueroles ha empezado a dejarse querer por dirigentes del PP y de Vox y a transmitir la idea de que él no es un hombre de partido. El mismo argumento que utilizó cuando su padrino político estaba en la izquierda. «Antes era el favorito del PSOE. Ahora se vende como una opción para la derecha».

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