El cardenal José Cobo pide no encerrarse en «búnkeres ideológicos» en el funeral de Adamuz
El cardenal llama a transformar el duelo en un compromiso colectivo durante la misa celebrada en La Almudena

Misa funeraria por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en Madrid. | Alberto Ortega (Europa Press)
El cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo, ha instado a «convertir el dolor en herramienta para la paz, la concordia y la convivencia» y a «no vivir encapsulados» en «búnkeres personales o ideológicos», este jueves, durante la misa funeral celebrada en la Catedral de Santa María la Real de La Almudena, por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido el pasado 18 de enero, en el que fallecieron 45 personas.
«Cuando compartimos la fragilidad y la ponemos ante Dios, entonces nos responsabilizamos porque descubrimos que estamos llamados a cuidarnos unos a otros, no a enfrentarnos ni a vivir encapsulados en nuestros propios búnkeres personales o ideológicos», ha señalado Cobo durante su homilía, ante los cientos de ciudadanos que han llenado la catedral. Fuentes del Arzobispado han indicado a Europa Press que han asistido más de 1.500 personas.
El cardenal arzobispo de Madrid ha asegurado que «hoy la Iglesia permanece en silencio junto a un pueblo herido» y ha lamentado que cada vida perdida en el accidente de Adamuz «deja un vacío infinito». Si bien, ha puntualizado que no quieren «ofrecer respuestas rápidas» ni buscan «comprenderlo todo».
«La Iglesia no viene hoy a ofrecer respuestas rápidas, sino a compartir el peso del duelo, a permanecer, a no marcharse cuando el sufrimiento incomoda. Nuestro deseo como creyentes no es comprenderlo todo, sino estar y abrazar, aun en la distancia», ha afirmado.
Un pueblo «herido y traspasado»
Según ha añadido, con este «gesto y oración» quieren estar con los familiares de las víctimas para quienes «una parte de su vida se ha derrumbado» y «estar junto a un pueblo que ha sido herido y traspasado». «A quienes hoy lloran, les decimos con sencillez y con verdad: no estáis solos», ha enfatizado.
Cobo ha indicado que ante tragedias como esta, «surge inevitablemente» la pregunta: «¿Dónde está Dios en estos momentos?». Y ha asegurado que «no es el causante del mal ni de la muerte» sino que «se queda y lo atraviesa sufriéndolo, pasando por aquellos vagones, ayudando, llorando, sosteniendo».
El cardenal ha explicado que estos hechos recuerdan la «fragilidad» humana. «Por mucho que planifiquemos, por mucho que aseguremos, por mucho que creamos progresar, el misterio de la muerte sigue estando ahí», ha señalado. En todo caso, ha remarcado que «la muerte no tiene la última palabra» y que la «esperanza» es «la resurrección». «Una esperanza que no niega el dolor, pero que se niega a creer que la vida y el amor terminen en una tumba», ha insistido.
También ha destacado «los gestos de amor y de solidaridad que tantos han desplegado en estos días», incluso de «los que no van a misa», tal y como destacó el párroco de Adamuz, quien aseguró que «exactamente eso, es ser cristianos».
En este sentido, ha hecho un llamamiento al «cuidado»: de «la vida, especialmente la más débil»; de «los vínculos que sostienen cuando todo se tambalea»; de «la casa común»; de «los vecinos y vecinas, y la buena gente que vive desplegando el amor sencillo, sin más publicidad que el silencio» y de «quienes cuidan, tantas veces invisibles y agotados».
«Convertir el dolor en herramienta para la paz»
«Que esta tragedia nos haga amar más. Que a todos nos ponga de nuevo al servicio del bien común, convirtiendo el dolor en herramienta para la paz, la concordia y la convivencia», ha concluido. La misa ha sido concelebrada por los obispos de Getafe, Ginés García Beltrán, y de Alcalá, Antonio Prieto Lucena, junto a los obispos auxiliares.
Entre las autoridades presentes en la misa, se encontraban la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, entre otras autoridades.
En una carta remitida la semana pasada, la presidenta madrileña propuso al Arzobispado de Madrid la celebración de una misa funeral, una idea que la Iglesia de Madrid ya estaba barajando desde antes de recibir la misiva, según confirmaron fuentes eclesiales.
Misa en La Almudena
La misa en La Almudena ha comenzado a las 19.00 horas, una hora después de la eucaristía que ha tenido lugar en Huelva, que ha congregado a los Reyes de España, Felipe VI y Letizia; al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, así como, en representación del Gobierno central, a la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y a los ministros de Política Territorial y de Agricultura Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas, respectivamente, además de al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
